Cerrar

  • ¿Necesita Dinero?

Publicidad

ElTIEMPO.COM

Archivo

Patrocinado por:

Condenan a 15 años de cárcel a peruano que mató y descuartizó a uno de sus mejores amigos

Se trata de Eduardo Alberto Pastor, quien ocultó durante tres días el cuerpo desmembrado de David Ricardo Navarro en varias maletas de viaje, en un apartamento de Chapinero Alto, donde residía.

Para la familia del difunto fue una sorpresa enterarse de que el peruano lo había asesinado. "Era un caballero, hasta lo invitábamos con frecuencia a almorzar en familia", comentó el día de la audiencia de verificación de rebaja de pena la abuela de David Ricardo Navarro, hablando del confeso verdugo de su nieto, quien logró una rebaja del 30 por ciento en su condena por aceptar su culpabilidad en el crimen.

Los hechos sucedieron en la habitación del extranjero, el pasado 24 de septiembre, cuando David llegó a visitar al peruano, que llevaba aproximadamente cinco años viviendo en Bogotá, a donde llegó para probar suerte, procedente de Arequipa, junto a su padre, quien ya murió.

En un principio la Fiscalía quiso acusar al peruano de homicidio agravado, argumentando que hubo sevicia al descuartizar al hombre, pero Medicina Legal estableció que Pastor mató a Navarro, asestándole un puñal en el cuello.

Durante el proceso, el confeso asesino de 32 años, que estudiaba derecho en la Universidad Manuela Beltrán, tuvo la oportunidad de decir algo en su defensa y hacer gala de lo aprendido en la academia, donde llegó hasta séptimo semestre.

En esa ocasión le pidió disculpas a Esperanza Camacho, la madre de David, y le juró que había cometido el peor error de su vida, al dejarse llevar por la rabia y matar a su hijo en medio de una discusión que habían sostenido.

Los motivos de la discusión no se conocen, pero sí que el desmembramiento posterior al asesinato era la forma como el peruano pretendía deshacerse del cuerpo, según el dictamen de Medicina Legal.

Lo primero que el extranjero sacó de su habitación fue la cabeza de David, la cual apareció incinerada a cuatro cuadras del edificio donde ocurrió el crimen. Un indigente la halló y desde ese momento la policía empezó un barrido por Chapinero Alto para encontrar pistas del asesino.

Al otro día (27 de septiembre), la Policía recibió una llamada de una residente del edificio donde ocurrió el crimen, quien reveló un olor fétido que provenía del dormitorio del peruano, quien, según dijo la mujer, había dicho que el mal olor se debía a que había regado algo en las sabanas.

"Me dijo que pronto las mandaría lavar", señaló en su testimonio ante las autoridades la vecina.

Dos policías esperaron al peruano hasta las 11 p.m. y a pesar de que en un principio el hombre dijo que requerían de una orden judicial para ingresar a su habitación, terminó cediendo y los uniformados descubrieron el cuerpo de David Navarro, estudiante del Politécnico Gran Colombiano, de 23 años de edad y con dos años de noviazgo heterosexual.

Desde ese momento, ante los policías, el extranjero aceptó su responsabilidad en el crimen. En cambio, nunca se pronunció sobre el carro en el cual David llegó a visitarlo aquel 24 de septiembre, y del cual la familia no tiene la menor idea.

El fiscal del caso por ahora no tiene pruebas para acusar al peruano del hurto del vehículo, y dice que el auto también puede haber quedado abandonado en cualquier parqueadero.

REDACCIÓN BOGOTÁ

Publicación
eltiempo.com
Sección
Bogotá
Fecha de publicación
28 de febrero de 2008
Autor

Publicidad

COPYRIGHT © 2009 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.

GDA Miembro de GDA. Grupo de Diarios América