Juan Manuel Santos dijo que anoche les explicó a los familiares de Jorge Eduardo Gechem Turbay que las órdenes que tienen las tropas son de no realizar operaciones en la zona.
Acalró que en el área hay oficiales de alto rango expertos en desplazamientos que garantizarán la debida actividad de los soldados.
Reiteró que no hay ningún tipo de cerco y que las fuerzas tienen claro que no deben acercarse a los sectores de La Paz y Tomachipán, en el Guaviare.
Además, abrió la posibilidad de que en una eventual liberación se dejen despejados dos puntos para el aterrizaje de los helicópteros que saquen a los secuestrados, debido a las difÃciles condiciones de salud de Gechem, a quien se le dificulta caminar.
También aseguró que los ex congresistas Gloria Polanco, Orlando Beltrán y Luis Eladio Pérez están en el mismo lugar en donde fueron liberadas Clara Rojas y Consuelo González.
El sitio está ubicado en cercanÃas de Tomachipán, Guaviare y los polÃticos son custodiados por 'Asdrúbal', el mismo jefe guerrillero que realizó la entrega anterior.
Polanco y Beltrán fueron los primeros en llegar y hace pocos dÃas se les unió Pérez. Jorge Eduardo Gechem, quien serÃa el cuarto liberado, está a unos 15 kilómetros del lugar, pero por su grave estado de salud no ha podido recorrer el tramo que falta y unÃrseles.
Santos aseguró que pese a conocer esta información, el Gobierno respetará el proceso de liberación unilateral que han prometido realizar las Farc.
EL TIEMPO conoció que actualmente se realizan intensos operativos militares en el departamento de Guaviare, en los que han participado incluso sofisticados aviones estadounidenses.
Familiares, sorprendidos con el anuncio Carolina Pérez, hija de Eladio Pérez, dijo que serìa inaudito que les pasara algo a los secuestrados en este momento y manifestó que en medio de la incertidumbre que plantea el comunicado del Ministerio la deja tranquila saber que la liberación está muy cerca.
Los familiares, ubicados en el mismo piso del hotel, recibieron la noticia como un baldado de agua frÃa. Estaban en pijama y preparados para ver las noticias de Colombia cuando fueron sorprendidos por el comunicado.
De inmediato, se generó un diálogo entre ellos para tratar de explicarse lo que estaba pasando.
El más serio de todos era Sergio Pérez, el hijo del senador Luis Eladio Pérez. Trató de brindarles calma a Deyanira de Beltrán, a su madre y a su hermana. Entre tanto, Nicolás, el hijo del ex representante a la Cámara, Orlando Beltrán, buscaba desesperado en Internet la información que se habìa publicado al respecto.
La pregunta obligada: ¿qué busca el Gobierno haciendo este tipo de anuncios? La conclusión fue una: "demostrar que los cercos militares en torno a los campamentos de los secuestrados sirven para acelerar su liberación. Pero ¿por qué cercarlos si ya van de regreso a la libertad en cumplimiento de un acto unilateral que ha sido avalado en diferentes ocasiones por el presidente Uribe y el comisionado de Paz, Luis Carlos Restrepo?".
Los teléfonos no paraban de sonar. Claudia Rugeles, esposa del ex gobernador del Meta, Alan Jara, llamó a pedirles explicaciones.
La calma que demostraron estas mujeres para analizar lo que estaba pasando, solo podrÃa explicarse en el hecho de que, después de seis años de espera y de tantas noticias terribles como las que han tenido que soportar, esta traÃa en el fondo la confirmación de una certeza: sus seres queridos se encontraban más cerca de lo que todo el mundo esperaba.
El Gobierno parecerÃa estar dando, una vez más, un paso adelante en este tema, para no dejarle el protagonismo a las Farc. Asà sucedió a mediados de diciembre cuando, dos dÃas antes de que se conociera el anuncio de las Farc de liberar a Consuelo González y a Clara Rojas, el presidente Uribe dijo en un acto público en MedellÃn que "hay quienes les dicen a las Farc que liberen a un secuestrado, a un gringo, para presionar al Gobierno".
Poco antes, el Ejército habÃa interceptado a unos correos humanos que llevaba pruebas de supervivencia a Caracas para entregárselas al presidente Hugo Chávez.
El 31 de diciembre del año pasado el Gobierno logró quizás el triunfo más contundente, cuando le contó al mundo que las Farc no podÃan entregar a Emmanuel, el hijo que Clara Rojas habÃa tenido en cautiverio con un guerrillero, debido a que el niño se encontraba en un hogar sustituto del ICBF en Bogotá.
El anuncio parece ir en la misma vìa. El Gobierno, una vez en poder de información clave, procede a dar un paso adelante, para evitar que las Farc sean el centro de atención merced a la entrega de los secuestrados.
Asà se desprende del mismo comunicado cuando dice que pese a conocer esta información, el Gobierno respetará el proceso de liberación unilateral que han prometido realizar las Farc.
Los familiares llamaron la atención sobre este punto al afirmar que, si el Gobierno ha ofrecido siempre las garantìas para la liberación, por qué sigue persiguiendo a los guerrilleros que llevan a los secuestrados hacia la libertad, como lo verificaron Clara Rojas y Consuelo González, liberadas el pasado 10 de enero.
"Ellas nos dijeron que los operativos militares se sentÃan muy cerca", dijeron los familiares.
Por eso esperan que el Gobierno cumpla con lo que ha prometido y permita que la liberación, que ahora se comprueba que es inminente, se lleve a cabo sin traumatismos.
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