"Nosotros fuimos proveedores de un producto que se entregó con todas las especificaciones que se nos pidieron, y que fue recibido a satisfacción", agrega César Constaín.
EL TIEMPO: Pero hay un estudio de la Universidad Nacional que dice que las losas se dañaron por el relleno fluido...
César Constaín: No compartimos ni la metodología ni las conclusiones de ese estudio, porque las pruebas se hicieron en laboratorio, no sobre la vía. Por eso, contratamos un estudio sobre el terreno con Michael Darter, que es la mayor autoridad mundial en pavimentos. Y este señor concluyó que las losas se dañaron básicamente por dos razones: porque no había drenajes y porque los espesores de las placas de concreto no eran los indicados. No por fallas en el relleno fluido.
¿Ustedes habían usado antes el relleno fluido? Cemex está presente en 50 países y hemos usado el relleno fluido con éxito en varios de ellos. No estábamos experimentando con algo que no habíamos utilizado nunca.
¿Y cómo una compañía con tanta experiencia en el tema del relleno fluido lo aplica en unas condiciones que no eran idóneas? ¿No los hace esto responsables? Lo que falla en la Autonorte no es un producto, es una estructura de pavimento que está conformada por varios componentes: un diseño que no era nuestra responsabilidad. Y nosotros ni siquiera aplicamos el producto, simplemente cumplimos con entregarlo con las especificaciones técnicas que nos solicitaron. Y eso lo podemos probar.
¿No vieron los diseños? Nosotros nos limitamos a entregar lo que nos pidieron. No nos correspondía vigilar que ese producto se pusiera correctamente. Cuando vendemos concreto para un edificio no pedimos los planos del edificio.
¿Su producto soporta el peso de los buses y el tráfico de las troncales de TransMilenio? Insisto: los productos no son los que soportan o no soportan, es el diseño de una estructura, donde hay varios productos involucrados. Y si la placa de concreto, por ejemplo, no es lo suficientemente gruesa, pues habrá problemas aunque el resto esté bien.
¿Si esto es así de claro, por qué hay una planta de Cemex embargada y un ex presidente de su compañía citado a la Fiscalía? Para nosotros esto es algo realmente sorprendente, porque aquí lo que hay es un litigio, algo que normalmente se dirime bajo el derecho contractual, que tiene todos los mecanismos para resolver disputas como esta. ¿En qué que momento se convierte esto en un proceso penal? No sabemos. Pero como hemos dicho, somos y seremos respetuosos de lo que decida la justicia. A lo que sí aspiramos es al debido proceso, a que no se nos juzgue antes de que la justicia tome su decisión.
Hay un estudio de la UN que los responsabiliza, y otro estudio contratado por ustedes que los exonera. ¿Quién dirime entonces esta disputa? Imagino que el juez deberá nombrar a un perito para que haga una evaluación técnica. Pero quiero aclarar que eso ni siquiera ha ocurrido y a nosotros ya nos están condenando.
¿Cómo ve el embargo de una de sus plantas en Bogotá? Como algo absolutamente innecesario. Cemex es una compañía que tiene más de una década en este país, 37 plantas -cuatro de cemento y 33 de concreto- y que ha invertido millones de dólares en Colombia como para pensar que de la noche a la mañana nos vamos a volar. Además, contamos con una póliza de seguros para responder en caso de que la justicia falle que tenemos alguna responsabilidad. Pero lo que más nos sorprende es que a pesar de que nosotros solo pusimos el 50 por ciento del relleno fluido de la Autonorte, es decir, que hay otras compañías involucradas, somos los únicos con medidas cautelares.
El Alcalde ha dicho que el embargo de la planta de Cemex es bueno porque garantiza que habrá con qué responder por el daño causado a la ciudad. ¿Qué opina usted? Con el profundo respeto que me merece el Alcalde, debo decir que sentimos que nos está condenando anticipadamente, porque de momento no hay un fallo judicial donde se diga que somos responsables.
Finalmente, ¿de quién es la responsabilidad de lo que ha ocurrido con las losas? La justicia tiene que definir este tema. Pero hay cosas claras que quiero subrayar. Primero, que el espesor de las losas fue insuficiente y eso está demostrado, porque cuando se cambiaron las primeras losas usando el mismo espesor, se volvieron a quebrar, pero eso dejó de suceder cuando aumentaron su espesor y se pusieron drenajes. La otra cosa clara es que tanto los diseñadores como los interventores advirtieron oportunamente (año 2000) que los drenajes eran necesarios y no se hicieron.
La situación de Cemex Con una de sus plantas en Bogotá embargada por orden de un juez y uno de sus ex presidentes citados a declarar a la Fiscalía, la cementera Cemex está hoy en la picota pública por el colapso de las losas de las troncales de TransMilenio en la Autonorte y la Avenida Caracas, cuya reparación le ha costado 20.000 millones de pesos al Distrito.
Según un estudio de la Universidad Nacional contratado por el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU), el relleno fluido suministrado por Cemex fue el principal responsable del colapso de las losas de TransMilenio.
VÍCTOR MANUEL VARGASEDITOR DE EL TIEMPOvicvar@eltiempo.com.co
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