Así reaccionó el prelado ante la afirmación de la senadora Piedad Córdoba de que el presidente venezolano es un "inamovible" de las Farc para negociar el acuerdo humanitario.
Rubiano afirmó, al concluir esta mañana la asamblea de la Conferencia Episcopal, que la iniciativa para impulsar el acuerdo humanitario debe provenir de Colombia y que somos los colombianos los que debemos determinar qué es "inamovible" y qué no.
Afirmó que si bien es bienvenida la colaboración de cualquier gobierno extranjero, ésta debe ser con el propósito de contribuir a la liberación de los secuestrados y no de manipular el proceso de paz.
Ayer, en Washington, Córdoba afirmó que "el canje humanitario y la paz de Colombia pasan por Caracas".
La senadora afirmó que Chávez se mantendrá jugando políticamente en el tema colombiano, a pesar de que el presidente Álvaro Uribe le ha negado cualquier papel de mediación o facilitación.
Por su parte, monseñor Luis Augusto Castro, presidente de la Conferencia Episcopal, se limitó a decir, al ser preguntado sobre el tema, que "cualquier camino que consiga la liberación de los secuestrados es válido".
Un alto prelado que pidió no revelar su nombre aseguró que la participación de la Iglesia en la búsqueda del acuerdo humanitario es independiente y autónoma de cualquiera de las partes y no está orientada a hacerle competencia a Piedad Córdoba y Hugo Chávez.
Publicidad
COPYRIGHT © 2009 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.