Solo en el contacto visual las mujeres invierten 11 kilocalorías mientras los hombres solo gastan tres, revela una tesis de la Universidad Javeriana.
La pregunta de cuánta energía gasta uno tratando de llamar la atención o de salir con alguien, formulada casualmente en una conversación de cafetería terminó con la tesis con la que se gradúa de bióloga Lina María Ángel. Estos son algunos de los descubrimientos:.
En arreglarse, las mujeres gastan 99 kilocalorías por minuto (energía que uno invierte en una actividad, equivalente a 1.000 calorías), mientras los hombres gastan 79.
A la hora de hacer una invitación ellos invierten 95 kilocalorías por minuto, mientras que ellas solo 37.
En el contacto visual las mujeres invierten 11 kilocalorías mientras que los hombres solo 3. A las conversaciones no presenciales ellas le depositan 25 kilocalorías y ellos 8.Se puede deducir entonces que las mujeres son más mironas e invierten mayor energía en las conversaciones a través de chat o teléfono. Así se realizó la investigación Para poner en práctica esta medición, la investigadora, asesorada por los biólogos Carlos Manuel Estévez y Fabio Gómez, se valió de instrumentos proporcionados por el centro de ergonomía de la facultad de ingeniería de la universidad. Esta investigación, inédita en la comunidad de biólogos de Colombia, se hizo en el transcurso de seis meses, en dos fases. Primero se realizaron entrevistas a jóvenes para identificar las principales actividades de cortejo. Luego se amplió el sondeo a 62 personas, entre 17 y 47 años, de Barranquilla, Cali, Bogotá, Santa Marta y Bucaramanga y a 17 de países como Egipto, Arabia Saudita, Canadá, Brasil, México, Venezuela, E.U. y Francia.Un rito muy similarSe comprobó que en todas las latitudes se hace lo mismo: establecer contacto visual, sonreír, guiñar el ojo, conversar en persona, chatear, llamar por teléfono, hacer invitaciones a comer y salir a rumbear. En una segunda fase, a un grupo de 16 mujeres y 15 hombres, de 19 a 24 años, de estratos entre 3 y 6, se les midió cuánta energía gastaban en 24 horas de vida normal. Con un reloj polar se les midió minuto a minuto el gasto calórico, mientras llevaban un diario durante 32 días, contando cada una de las actividades que realizaban por hora. Los resultados arrojan que las mujeres realizan más actividades, pero el nivel de concentración de los hombres en algunas de estas hacen que al final consuman más kilocalorías. Como entre los animales, ellos deben mostrar su esfuerzo para demostrar de qué son capaces. Una comparación que, desde algunos campos de la ciencia, no cualquiera se atreve a aventurar. Precisamente, entre biólogos y humanistas hay un recelo frente a este tipo de temas. Según Estévez, se debe "a que no somos conscientes de que pertenecemos al reino animal. Tenemos comportamientos similares", dice.
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