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Texto completo de la carta del coronel Luis Mendieta
Diciembre 21 del 2007
Señora MarÃa Teresa Paredes, Jose Luis, Jenny, señor Alfredo Mendieta, señora MarÃa Agueda Ovalle, hermanas, hermanos, señor José Israel Paredes, señora Aura Ardila, Olga, Hildo, Johanita, Alex, Carlos, José, Ricardo, Rossy Luz, William, Oscar, Flor, Alexandra, Hugo, Carmenza, Diana, José Alfredo, Vanesa, Cristian, Yolanda, Jonatan, Roberto, Pilar, angi, Rober Jovany y Diego.
Gracias a Dios en esta carrera contra el tiempo, puedo escribir otras lÃneas, porque es difÃcil saber en qué momento recogen esta correspondencia, en la carta No- 6 en la cual les voy a contar sobre mÃ.
Inicio con la despedida que le dimos a Marlen hace 6 años y medio, quien llevó la última correspondencia escrita. En ese entonces compartimos cautiverio 28 integrantes de la fuerza pública. Alos pocos dÃas llegó Alan Jara, ex gobernador del Meta, posteriormente llego el Dr. Orlando Beltrán, parlamentario, después la Representante a la Cámara Consuelo González, con ellos compartimos varios meses.
Antes de seguir debo dar las gracias a todos los que me escribieron y enviaron detalles con Marlen, todo lo recibÃ, también en los dÃas siguientes contesté todas las cartas, pero ellas quedaron en lo profundo de la selva porque no fue posible que salieran, además muchas tarjetas, de cumpleaños, de amor y amistad, del dÃa de la Madre etc.
A MarÃa A mi agradecimiento por el enlatado de pulpo que fue el último que consumÃ, lo hice con motivo de mi cumpleaños al año siguiente, ese fue el banquete especial, lo disfrute mucho y degusté lentamente.
Continúo. en ese Diciembre Jorge Enrique Botero me hizo la entrevista para televisión y que todos pudieron observar y conocer, pero no permitieron dar información de los 3 polÃticos mencionados. Ese fin de año logramos compartir los 3, un lugar común e hicimos actividades de integración a pesar de las mallas y alambradas, a manera de los cautivos pudimos pasar las fechas de fin de año.
En enero por incidentes propiciados o debido al mal estado mental del cabo Peña conmigo y otros, el fue sacado del lugar común y llevado no sabemos a dónde, dijeron que le iban a realizar un tratamiento psiquiatrico, pero desde esa fecha no sabemos de él a pesar de las constantes preguntas por su situación, en ese mismo mes llegó al stio de cautiverio el Dr. Gechen y la señora Gloria de Lozada, con ellos compartimos varios meses, después fuimos separados, en un lugar cercano quedamos 27 de la fuerza pública y Alan, en otro sitio quedaron 10 porque allà quedaron las dos damas, el senador y parlamentario, allà tambien vimos a Ingrid, clara, senador Perez y los 3 Norteamericanos. Vimos que Clara estaba embarazada y a los pocos meses tuvo en condiciones infrahumanas en la selva su hijo a quien llamó Emmanuel, dÃas después en dos o tres oportunidades, algunos pudimos alzar el niño, porque lo llevaron a nuestro sitio porque hombres especiales de la fuerza pública que elaboraban cosas y costuras, le hicieron ropita, zapaticos, algunos jugueticos, morralito y muchas otras cositas, entonces a medida que crecÃa lo llevaban para que le tomaran medidas y pudieran elaborarle la ropa, zapatos y elementos diferentes, en esta labor se destacaron por su ingenio y creativad Buitrago, Durán, Durarte, Moreno, Amaón, Bermejo, Salcedo, Donato y Beltran, quienes poseen habilidades especiales para estas labores.
Lo confeccionado fué hecho con materiales reciclados que cada uno tenÃa, es decir ropa de segunda mano y otros elementos que fueron suministrados.
Alan se destacó por su elaboración, integración desde el primer momento con nosotros y con sus charlas, debido a la experiencia académica obtenida en Rusia, por sus viajes con muchas dificultades y limitaciones a decenas de paÃses, por su trabajo polÃtico en el Meta tenÃa innumerables historia que contar y compartir, por eso siempre lo escuhabamos cuando narraba tantas experiencias, dificultades, problemas, incidentes que le ocurrieron mientras estudió y durante los viajes.
Las formas, trabajos que le tocó hacer para poder viajar y conocer el Mundo, sin dinero pero con deseos de salir adelante, una de las anécdotas ¡Quien lo creyera, Alan aguantó hambre en Rusia¡.
Los relatos extensos sobre todas esas situaciones era tema dÃa y noche, como Alan habÃa estado recientemente en Estados Unidos durante 3 meses estudiando Inglés y con la ayuda de 2 libritos de Inglés que llegaron de las pruebas que trajo Marlen y con el folleto que me envió Johanita iniciamos a asistir a una especie de clase 1 hora diaria cuando se podÃa y las condiciones eran favorables, eramos pocos, pero a los dÃas se inició una larga travesÃa por la selva debido a los problemas de orden público, fuÃmos de nuevo encadenados, separados en grupos pequeños, en oportunidades en los descansos, nos veÃamos con algunos en el camino, en esos senderos y por problemas de salud comunes pude saludar a Ingrid, clara, el Dr Perez y los 3 norteamericanos, a medida que pasaban los dÃas y el viaje era inclemente a pie, algunos fuimos enfermando, asà ocurrió con Ingrid, Malagón, Guevara y yo, nos transportaban en hamacas las cuales estaban atadas a un palo que hacÃa las veces de camilla.
Pero les cuento lo mÃo comenzó con dolores en las piernas, los huesos y articulaciones por las caminadas, se me inflamaron los pies, al inicio de la enfermedad caminaba con un palo que hacÃa las veces de bastón, las marchas seguÃan, yo continuaba desmejorando, cojeaba, después me tocó caminar con la ayuda de dos orquetas (sic), que hacÃan las veces de muletas, qué viajes tan penosos, por las dificultades de la selva, la lluvia y los bichos, hasta que una noche llegué a un sitio y ya al otro dÃa no pude levantarme a caminar, pero como la marcha debÃa seguir entonces me o nos transportaban en las condiciones que mencioné anteriormente, en la enfermedad entonces puede saludar y hablar fugazmente con Ingrid, entandando en "camillas", asà continuaron pasando los dÃas hasta que un dÃa, nos separaron a todos, finalmente hicieron varios grupos y en el nuestro quedamos diez, el Dr. Gechem, la señora Gloria, el Dr. Orlando Beltrán, consuelo, Alan, Donato, Murillo, clara, Delgado y yo. (esta carta la inicié ayer, pero la luz solar se acabó y desafortunadamente se daño, entonces, hoy por la mañana la inicie, pero llueve y no hay plena luz del dÃa, entonces Dios permita todo mejore y pueda continuar este relato).
Los 10 continuamos ese peregrinar hasta que llegamos a u sitio donde permanecimos varios dias y pude iniciar mi recuperación. ¿Que me pasó?, pienso que algunos vasos sanquineos de las piernas se afectaron, la sangre se irrigó por las piernas, estos tomaron un color oscuro, casi negro, temà lo peor, pero a Dios gracias me aplicaron una antitetánica, dÃas después me aplicaron 10 inyecciones de penicilina de 5 millones de unidades y poco a poco fui iniciando mi recuperación.
Como es lógico por la enfermedad me quitaron la cadena con candado del cuello, pero resulta que mis "cosas personales" ellos tenÃan que transportarlas y de un dÃa para otro todo desapareció, es decir quedé sin nada, únicamente con lo que llevaba puesto, afortunadamente al comienzo del vÃa crucis, Delgado se ofreció colaborarme con cargar el paquetico donde guardo las fotos, a Dios gracias eso se salvó, posteriormente me entregaron la chaqueta de la sudadera azul que me envió MarÃa A, todavÃa la conservo y prácticamente es mi pijama.
Delgado me colaboró dándome dos calzoncillos, 1 sábana y 1 toalla, murillo me dio una pantaloneta para la noche, Donato me prestó un pantalón, Consuelito una camiseta y la señora Gloria un par de medias, con todo esto se inició otra etapa en este peregrinar, dÃas después trajeron alguna ropa para todos, entonces pude devolver la camiseta y el pantalón prestado y tratar de llevar el dÃa a dÃa con esa ropa.
Alan me regaló papel higiénico, Murillo me dio unos dÃas crema dental, pero duré 3 semanas después, cepillándome los dientes con solo agua, porque no habÃa crema dental, por lo contado, y los compañeros tenÃan poca crema, entonces me daba pena pedirles. ¿Cuánto duró la enfermedad? No tengo claras las semanas, pero lo más aproximado son 5 semanas sin poder caminar.
Los viajes en hamaca penosos por el cruce de rÃos, terrenos difÃciles, pantanos, etc., los sitios donde me dejaban, llegaban bichos de diferentes clases, moscas, mosquitos, tábanos, zancudos, mostacilla, hormigas de diversos colores y tamaños, arañas, abejas de diferentes clases, avispas de diferentes tamaños, espante y espante con la mano, me tocaba arrastrarme por el barro para mis necesidades, únicamente con la ayuda de mis brazos porque no podÃa levantarme.
Cuando se inició el tratamiento, también me hicieron masajes en las piernas con yoduro desodorante en crema y como un niño comencé de nuevo, al principio traté de hacer solos, después unos pasos con palos, mejor horquetas, que parecÃan muletas, asà podÃa ir al baño personal, después con un palo estribo bastón, después sin este, hitas que pude volver a caminar lentamente.
A Dios gracias estábamos cerca de una quebrada, allà pude hacer terapias en las piernas con el agua, haciendo ejercicios como tratar de patear cuando se nada, asà me fui recuperando poco a poco.
Estando en esa limitación se presentó un incidente de malos entendidos en el grupo, entonces por gestión de alguien me volvieron a colocar cadenas al cuello, atado a un palo cuando hasta ahora empezaba la convalecencia.
Pienso que mi Dios es muy grande y que en ese tiempo ustedes oraban mucho, gracias a sus rezos y no se qué mas salà delante de esa enfermedad parcialmente.
En esos dÃas escuché por Carrilera mensaje de Carmenza, donde dijo que Noticias Uno y El Tiempo informaban de mi muerte en un bombardeo. Creo que ustedes oraron más y el resultado fue mi recuperación. A los dÃas desafortunadamente me picó el pito y me salieron 7 llagas en el cuerpo, quedaron algunas cicatrices, me aplicaron 38 inyecciones de glucamtil en los dÃas posteriores y logré sanarme de esa otra enfermedad parasitaria.
DirÃa que mi salud en este cautiverio duró 6 años, de ahà en adelante los quebrantos en mi estado de salud han seguido. En los meses siguientes otras caminatas, ya no de semanas sino de dÃas, otros sitios donde hemos vivido, cantidad de inconvenientes e incidentes entre nosotros, represalias de la guerrilla, varias, limitándonos cosas, espacios, medios, etc.
DifÃcil repartir cada cosa que llega o nos entregan en estos meses, dos veces me ha dado paludismo, una de ellas me duró 20 dÃas, los cuales estuve en cama, mucha droga, por fin me recuperé, pero de ahà en adelante no sé si por la droga o qué, es decir hace más de un año y medio me ha dado un dolor en el pecho al lado o no sé en el corazón, es una picada que en dÃas duele, otros dÃas menos, en los primeros meses de ese mal Donato y Murillo me hicieron ventosas con vela, moneda y frasco, pero no pasó.
Después el enfermero siguió diciendo que eso era frÃo y vientos, por lo tanto él y Consuelo, con un papel periódico y envolturas de papel higiénico me han hecho ventosas por el oÃdo, pero el dolor vuelve.
Después pedà cardioaspirina, consumà unas 20, pero como el dolor seguÃa las dejé. Hoy en dÃa trato de controlar el dolor con crema voltarén, pero especialmente haciendo respiraciones y caminando alrededor de nuestro sitio con Alan, a veces 20, 30, 40, 50 minutos o una hora, según el clima y otros factores.
Esto me ha servido y ahà lo llevo controlado, sin embargo, por la caminata, los huesos, articulaciones de las piernas me duelen, especialmente en las rodillas, entonces hay veces no camino y por lo tanto el dolor en el pecho regresa.
En la espalda tengo a un lado una mancha morada, a veces me duele, pienso que es la secuela de un golpe cuando era llevado en una hamaca.
En los últimos 4 años no hemos tenido libros para leer, contadas veces las revistas de Semana y Cambio que han traÃdo y que hemos releÃdo.
Lo más importante el tiempo que pasamos cuando se puede Alan, Donato, Murillo y yo, estudiamos una hora a veces en el dÃa inglés, otos dÃas según ánimo y otros factores como lluvia, etc.
Alan, Donato y yo estudiamos otra hora ruso, Alan es un buen profesor y asà pasamos unas horas, sin embargo, por la edad, neuronas perdidas por las enfermedades, el cautiverio, la falta de elementos de estudio, libros, cuadernos, lapiceros, etc., dificulta esta labor y aprender es difÃcil.
Pero sin embargo ahà continuamos haciéndolo, nos sirve de terapia y ocupación de tiempo, por lo tanto todavÃa, como dirÃa José Luis, estamos con los verbos ser, estar y tener, no solo en inglés, sino en ruso, tratamos de aprender algunos verbos, conjugaciones, expresiones y en general gramática inglesa y rusa.
El otro tiempo a juego de cartas, parqués y dominó, también los cuatro en oportunidades jugamos con Consuelito. Ella seguramente con suficiente tiempo les contará muchos detalles de todo lo que hemos pasado durante estos años.
Reciban saludos todos de parte de Alan, Donato y murillo.
Me despido nuevamente deseándoles a todos Feliz Navidad y venturoso 2008. Que Dios los acompañe, la Virgen los proteja y cuide, también entre todos cuÃdense, ayuda de unos a otros, mayores a menores, etc., padres a hijos, hijos a padres, hermanos entre sÃ, sobrinos entre sÃ, familia entre sÃ.
Dios lo guÃe y la Virgen.
Luis.
- Publicación
- eltiempo.com
- Sección
- PolÃtica
- Fecha de publicación
- 16 de enero de 2008
- Autor
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