Los que lo conocen de cerca están tan sorprendidos como los que lo vieron por primera vez el jueves con la infaltable chaqueta roja de los chavistas.
El ministro venezolano, cerebro de la liberación de Clara Rojas y Consuelo González, les dijo a los guerrilleros durante la liberación que "contaran" con él y con su jefe, el presidente Hugo Chávez.
Pero su sorpresa no era tanto por el grado de confianza con la guerrilla que revelaban sus palabras como por el hecho de que él, curtido en las lides de la contrainteligencia, no se hubiera percatado de que lo que decía estaba quedando registrado por las cámaras de Telesur, el canal oficial venezolano que tuvo la exclusiva de la liberación.
Ese puede ser uno de los pocos deslices verbales que ha tenido Rodríguez Chacín, un hombre acostumbrado a moverse en la sombra, siempre a cargo de las operaciones más sensibles para Chávez.
Como su presidente, el flamante Ministro del Interior y Justicia de Venezuela viene de la milicia. Llegó a ser capitán de navío y lo que aprendió en sus cursos de Seguridad y Defensa Nacional lo aplicó muchas veces en la frontera, en operaciones contra la guerrilla colombiana.
Fue uno de los creadores del Comando Específico José Antonio Páez (Cejap), un grupo élite de policías y militares venezolanos encargado de perseguir a las Farc y, sobre todo, al Eln, que era el grupo más fuerte en la zona.
El comando desapareció en 1989, tras una operación en la que fueron asesinados 14 pescadores venezolanos en el poblado de El Amparo y que le valió a Venezuela una condena de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.
Gente que supo de él durante su tiempo en la frontera cree que fue en el Cejap -a pesar de su naturaleza antiguerrillera- donde Rodríguez tuvo sus primeros acercamientos con las Farc, buscando debilitar a los 'elenos'.
De él se volvió a saber en el alzamiento militar del 27 de noviembre de 1992. Esa participación lo acercó mucho al movimiento de febrero de ese mismo año, liderado por el hoy Presidente.
Pagó un par de años de cárcel y hasta la llegada al poder del coronel, en 1999, estuvo casi en la clandestinidad. Pero desde esa época su nombre empezó a aparecer en reportes de los organismos de inteligencia colombianos.
Entre 1995 y 1996, según esos informes, conoció a Luciano Marín, el 'Iván Márquez' de las Farc que hace dos meses estuvo visitando al Presidente en el Palacio de Miraflores. La finca de Rodríguez Chacín en el Estado Barinas, como lo informó EL TIEMPO, fue una de las escalas del guerrillero en Venezuela.
Esta semana, a la Casa de Nariño fue enviado un reporte de un organismo de seguridad que señala que al menos desde el 2000 se convirtió en el "puente entre el Gobierno de Venezuela y las Farc y el Eln". En abril de ese año logró que las Farc liberaran a cinco venezolanos a cambio, dice el informe, de la libertad de tres guerrilleros presos.
Algunas gestiones poco claras en el Caguán, supuestamente para negociar la liberación de secuestrados, llevaron al gobierno Pastrana a advertirle a Chávez que si Rodríguez entraba sin autorización al Caguán sería deportado.
La advertencia, recuerda un alto funcionario de la época, fue escuchada en Miraflores, que solicitó varios permisos para que Rodríguez realizara "gestiones humanitarias" por todo el país. El Eln lo pidió para liberar a los secuestrados de la Ciénaga de El Torno y también lo vieron por la Sierra Nevada de Santa Marta en una de esas tareas.
Su primer Ministerio del Interior, en el 2002, no lo alejó de esas actividades secretas. Desde esa muy oficial posición facilitó el ingreso a Venezuela de la esposa y la hija de Rodrigo Granda. Y cuando el 'canciller' de las Farc cayó en Venezuela, según la inteligencia colombiana, 'Márquez' se comunicó con gente cercana a Rodríguez para averiguar por el caso.
Funcionarios de su oficina denunciaron entonces que el ministro contaba con una cédula falsa a nombre de Rafael Alberto Montenegro. Con esta se supone que mantuvo la movilidad fronteriza y los contactos con la guerrilla que esta semana saludó tan efusivamente.
Se mueve entre Caracas y La Habana En buena medida por la misión que le asignó Chávez para jugar en los procesos de paz en Colombia, el ministro Ramón Rodríguez Chacín es un habitual visitante de La Habana. De hecho, algunas fuentes sostienen que la línea para la liberación se ayudó a trazar en Cuba.
Rodríguez Chacín, desde hace varios años, es el hombre encargado de la logística de las visitas de los miembros de las Farc y el Eln a Caracas. Eso quedó claro con la de 'Márquez' y con las autorizadas por Bogotá, como las de Rodrigo Granda y los negociadores del Eln.
"Rodríguez maneja los sitios de alojamiento, los desplazamientos y la seguridad", contó una fuente. Hace un par de meses, agregó, el Ministro del Interior recibió una llamada de Chávez cuando estaba con 'Pablo Beltrán' en una de esas citas.
El jefe 'eleno' terminó en una fiesta familiar del mandatario venezolano, llevado por Rodríguez Chacín.
CARACAS Y BOGOTÁ ** Con reportería de Valentina Lares
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