Además de los sectores internos del país, Argentina, Francia, España y Guatemala rechazaron la idea. El juez español Baltazar Garzón tildó el requerimiento de "cínico".
También afirmó que correspondía a una persona que "tiene muy poca idea" de la actuación de esos grupos desde hace más de 30 años.Según Garzón, "estos grupos lo que hacen es utilizar sistemáticamente métodos de terror contra población civil, tambiénmilitar, pero contra indígenas".Para él lo importante "es que se encuentre un camino para finalizar con esa situación que rompe Colombia, y ahí sí que tenemos que colaborar todos, en vez de hacer tanto espectáculo".
De otro lado, en la mañana del sábado el ministro español de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, dijo que su país no va a cambiar su posición acerca de las Farc, que es la misma que la de la UE y que las considera como una organización terrorista."No vamos a cambiar en ese sentido", aseguró.
Por su parte, el gobierno argentino reaccionó con discreción y recalcó que lo más importante es lograr la libertad de los secuestrados que siguen en poder de las Farc.
A través del jefe de ministros, Alberto Fernández, aseguró que la preocupación básica de su país es que la gente que se se encuentra secuestrada recupere su libertad. "Estamos en una misión humanitaria y no en una contienda política", aseguró Fernández.
"...lo mejor es seguir reclamando internacionalmente (la liberación), cualquier comentario en otro sentido lo que va a hacer es dificultar ese objetivo" recalcó.
En declaraciones a la radio argentina, Fernández, refiriéndose al tema dijo que la solicitud de estatus político a las Farc es, dijo que esa era "la visión del presidente Chávez" y que Argentina "no se mete en este punto".
El nuevo presidente de Guatemala, Álvaro Colom, que se posesiona el lunes, dijo a la AP que no apoyará la petición de Chávez de calificar a guerrilleros colombianos como fuerzas insurgentes.
"Es una opinión del presidente Chávez -dijo Colom-, pero mi opinión es que uno no puede ser legal en su país y aceptar la ilegalidad en otro país. Cualquier grupo insurgente es ilegal, los motive cualquier ideal, (lo que hacen) es una acción ilegal".
Sin hacer referencia directa a este punto, el presidente de Ecuador, Rafael Correa, felicitó a Chávez porque "le tapó la boca a muchos seudo analistas que decían que estaba en decadencia", pero señaló, en su programa radial de los sábados, que "es inaceptable que las Farc tengan secuestradas personas".
Ya hay tres emisarios Horas antes, el canciller francés, Bernard Kouchner, les había pedido a los presidentes de Venezuela y Colombia seguir trabajando y cooperando para lograr la liberación de otros secuestrados.
También en Francia, una nota editorial del diario izquierdista 'Liberation', firmada por Francois Sergent, dijo que no hay que creer en la repentina "conversión humanista de las Farc". Para el editorialista, esta guerrilla abandonó, desde hace tiempo, cualquier programa político.
Sergent instó al presidente francés, Nicolás Sarkozy, a no hacer un reconocimiento de los terroristas de las Farc: "Si ha de haber presiones, es sobre los secuestradores. No sobre Uribe, elegido democráticamente".
Uribe también recibió el respaldo de sectores políticos colombianos.
Efraín Cepeda Saravia, presidente del Partido Conservador, rechazó la solicitud de Chávez y las palabras de aliento del ex ministro venezolano Rodríguez Chacín a las Farc. También pidió a Chávez no intervenir en asuntos internos de Colombia e hizo un llamado a la comunidad internacional para que mantenga a las Farc en la lista de terroristas.
Alexandra Moreno, senadora del Mira, dijo que la actitud de Chávez demuestra que la desconfianza de Uribe hacia los contactos del mandatario venezolano con las Farc tenía fundamento.
Héctor Pineda, director del Partido Verde Opción Centro, opinó que Colombia debe retirar a su embajador en Caracas hasta que Chávez se excuse con el pueblo colombiano.
Sin embargo, el gobierno de Uribe mantuvo un cauteloso silencio.
Este sábado, a las 5 p.m., después de una reunión de siete horas del canciller Fernando Araujo con sus dos vicecancilleres y de extensas consultas (con el presidente Uribe y otras personalidades), la oficina de prensa de la sede diplomática anunció a una nube de periodistas que por el momento Colombia no hará ningún pronunciamiento.
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