El joven de 22 años que resultó herido la noche del sábado en la estación de TransMilenio de la 170, le narró a EL TIEMPO cómo ocurrió el incidente en el cual murió Javier Andrés Pulido, su compañero de trabajo, y con quien solÃa viajar porque vivÃan cerca, en el sur de Bogotá.
"El sábado salimos como a la 1 de la tarde de una obra en ChÃa, donde trabajamos pintando casas. Nos metimos a una tienda del frente, a tomarnos unos tragos.
"Hacia las 7:30 de la noche, cogimos la flota del portal norte para llegar a la casa. Yo iba con Javier Andrés, su sobrino y Pacho, otro compañero de trabajo que no volvà a ver. Antes de llegar al túnel de la estación de TransMilenio de la 170, vimos a dos muchachos orinando. Recuerdo que uno era bajito, crespo y carigordito.
"Les dije que, por favor, respetaran, que no fueran cochinos, pero no porque hubiera tomado, ni para formar problema, sino porque me pareció mal. Sà notamos que se molestaron, pero seguimos caminando. Jamás pensamos que fuera a pasar algo.
"Bajamos por las escaleras del túnel y de pronto sentà que por la espalda me daban con un puñal. Yo alcancé a esquivarlos y a botarme a la vÃa por donde pasa TransMilenio, pero ya tenÃa dos heridas y un rasguño en el cuello.
"Cuando me subà de nuevo (a la plataforma) los que nos hirieron ya se habÃan ido y mi amigo estaba muy mal.
"Alcancé a alterarme un poco. Pedimos auxilio a la PolicÃa, llamamos un taxi y nadie nos colaboró. Solo una señora que pasaba por ahà nos ayudó a voltear a mi amigo. Como a los 20 minutos llegó la ambulancia, pero nos dijeron que dejáramos quieto a Javier Andrés, porque él ya estaba muerto. Si hubieran llegado antes, él estarÃa vivo".
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