Sacerdote Antonio Mena Abadía es buscado por la justicia de Nicaragua por violación

Sacerdote Antonio Mena Abadía es buscado por la justicia de Nicaragua por violación

El sacerdote, chocoano de nacimiento, y que daba misa en la parroquia San Carlos Borromeo, en el occidente de Bogotá, estaba prófugo de ese país desde el 2001.

28 de diciembre de 2007, 05:00 am

Su nombre aparece en una circular roja (orden de captura) de la Interpol, pues fue condenado a 20 años de prisión por violar a una niña de 15 años en el poblado de Estelí.

Agentes del CTI lo capturaron el pasado miércoles a las 7 de la noche, cuando se disponía a entrar a esa parroquia en el barrio Villa Luz.

El religioso no opuso resistencia, pues, según los investigadores, evitaba un escándalo mayor.

Fue llevado al complejo judicial de Paloquemao, donde pasó la noche, y en la mañana del jueves lo trasladaron a la Oficina de Asuntos Internacionales de la Fiscalía.

EL TIEMPO conoció que el padre Mena asegura que la condena es producto de un montaje en su contra, supuestamente orquestado por líderes de otras congregaciones religiosas con los que tuvo problemas en el país centroamericano.

Las autoridades no saben qué hacer con él, pues Colombia no tiene un tratado de extradición con Nicaragua. Un primer paso fue pedirle a Managua que envíe copia del proceso al país, para garantizar que en último caso el religioso cumpla la condena en cárceles colombianas.

Por ahora tendrá libertad vigilada, pero debe presentarse periódicamente a la Fiscalía hasta que un juez colombiano tome una decisión definitiva sobre su caso.

Otra denuncia por violación

Mientras la situación del religioso se define, en Bogotá hay una nueva denuncia contra el sacerdote, de 39 años.

A mediados de noviembre pasado, una familia lo denunció porque, al parecer, abusó de la joven de 13 años, quien lo conoció en la parroquia San Carlos Borromeo. Los allegados a la menor dicen que aprovechó la excusa de ofrecerle orientación a la menor para acercarse a ella.

Monseñor Héctor Gutiérrez Pabón, obispo de Engativá y quien autorizó el trabajo del cura Mena en su jurisdicción, no sale de su asombro por la captura y ofreció disculpas a las personas afectadas por la situación.

El obispo afirmó que el padre capturado se presentó hace ocho meses para pedirle una autorización para ejercer el magisterio en una parroquia de la zona.

Según monseñor Gutiérrez, él mismo verificó que contara con las licencias como sacerdote y que en sus registros no aparecieran conductas negativas. Para esto consultó al anterior superior del religioso, que venía de Ecuador.

"Es un asunto gravisísimo. Pedimos todos los registros y el obispo que era su jefe en Ecuador no mencionó nada, ni siquiera que él hubiera estado en Nicaragua. El padre Mena debe responder ante la ley y ante nosotros", indicó el obispo.

Mención a Mena en Internet

En la página web Puntos de Encuentro, de una Organización No Gubernamental nicaragüense, que se dedica a la protección de los niños, aparece el caso.

Según esa página, que ha sido consultada por las autoridades colombianas que conocen el caso, "en el 2001 en Estelí (Nicaragua), Antonio Mena Abadía, de origen colombiano, diácono de la Catedral, violó a una niña de 15 años estudiante de un colegio católico.

"Cuando los familiares presentaron la denuncia, la Curia envió a una persona para convencerles de retirarla y les ofreció un viaje. Los familiares rechazaron la propuesta, por lo que fue emitida una orden de captura pero el acusado se escapó". 

REDACCIÓN JUSTICIA