Los abuelos eran mantenidos en precarias condiciones de salubridad, eran maltratados por un hombre que se hacÃa pasar por religioso, que además les obligaba a buscar dinero para su sostenimiento.
El hombre, que se llamaba asà mismo Fray Jairo Aicardy Trespalacios, fue descubierto por una brigada de salud a su hogar que encontró a los 10 adultos mayores -seis mujeres y cuatro hombres- en una casa ubicada en el barrio El Danubio, de Usme, sur de Bogotá.
AllÃ, los abuelos vivÃan en condiciones de hacinamiento, en dos cuartos de 3 x 3 metros, según confirmó la PersonerÃa local de Usme, después de ser alertada del abuso.
Un baño sin ducha y en condiciones deplorables de higiene, instalaciones eléctricas a la vista y con los cables pelados con riesgo para la vida de las personas, piso en tierra sin ninguna clase de protección, colchones antihigiénicos tirados en el piso y comida podrida en las ollas de la cocina, fueron entre otras las irregularidades reseñadas por la PersonerÃa de Usme al cerrar el remedo de hogar.
"A estas personas las encontramos en las peores condiciones que se puedan imaginar. Aguantaban hambre, eran maltratados y estaban enfermas, algunos con Parkinson y otros con úlceras en las piernas", aseguró Juan Carlos Ocampo, Personero de Usme.
La PersonerÃa pudo establecer que los ancianos estaban en esa casa desde el pasado 17 de octubre, y al parecer habÃan sido trasladado desde una finca en Subachoque (Cundinamarca).
Entre los 10 adultos mayores, la PersonerÃa detectó una anciana que recibÃa un bono de 80 mil pesos que paga el Distrito a los adultos mayores. Según explicó, le tenÃa que entregar el dinero al supuesto Fray. Otros, en cambio, tenÃan que salir a la calle a pedir limosna para entregarle el dinero.
Algunos de los abuelos le dijeron a la PersonerÃa que Aicardy vivÃa en la casa con dos jóvenes con quienes consumÃa licor. Cuando llegaban embriagados, dijeron, los insultaban.
El hombre le confesó a la PersonerÃa que no es sacerdote, pero afirmó que en una oportunidad fue miembro de una comunidad religiosa llamada Las Trinitarias. En un volante que distribuÃa en el barrio promocionaba la Fundación para la niñez y la vejez de Colomnia San Judas Tadeo.
El hombre les habÃa hecho firmar a los ancianos un compromiso para pagarle 100 mil pesos mensuales.
La SecretarÃa de Integración Social ubicó a los ancianos en otros hogares, después de ser valorados en el hospital de Usme.
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