Cerrar

  • ¿Necesita Dinero?

Publicidad

ElTIEMPO.COM

Archivo

Patrocinado por:

Un girardoteño es el 'decano' de Radio Nederland: lleva 38 años trabajando allí

Las ondas han estado tan presentes en la vida de Alfonso Montealegre que incluso son las responsables de que hoy esté casado con el catalán Jaime Baguena, con quien vive desde hace 28 años

Con la energía de un locutor de música pop se escucha una de las voces más conocidas de la radio internacional: "¡Hooola muchachada!". Así saluda este joven de casi 60 años de cuerpo pequeño, cara redonda y gran corazón Desde la ciudad de Hilversum, su voz se oye en más de 500 emisoras de todo el mundo. Él es el responsable de 'Europarade' (se pronuncia como suena), el espacio con los hits musicales del Viejo Continente que hoy es una insignia de Radio Nederland.

Con la radio de almohada La vida escogió la radio para comunicarse con Montealegre. "Cuando tenía 7 años mi papá me dijo: 'Use esto'. Era un radio de onda corta con 11 bandas. No podía creer que uno pudiera oír todos esos idiomas. Me acostaba y me despertaba con transmisiones de Corea del Norte, 'Radio Berna', 'La Voz de América', 'Radio Francia' y 'Radio Nederland'. Aprendí inglés escuchando radio", recuerda Montealegre. Hoy habla siete idiomas.

Fascinado por los sonidos que salían de su aparato marca Pye, le pronosticó a su mamá que se iba a ir del país para trabajar en una de esas emisoras. "Lo dije convencido de que iba a pasar", cuenta.

Se matriculó en la Universidad Santo Tomás para estudiar negocios internacionales, porque su papá quería que lo emulara como negociante. "Vivíamos en Bogotá, y al escondido me fui a trabajar en el hotel Presidente. Era 1968 y necesitaban gente por la visita del Papa", prosigue.

La suerte quiso que se alojaran muchos turistas de Quebec que venían a ver a Pablo VI. Montealegre, que aprendió francés con unos vecinos canadienses, se ganó a los peregrinos con su 'québécois' (léase quebecuá), lo que hizo subir el monto de las propinas.

Después recogió los 150 pesos mensuales de sueldo, le anunció a su madre la partida -que ella patrocinó con algunos dólares- y le pidió al papá que firmara unos documentos para la universidad, que en realidad eran el permiso para salir del país.

Montealegre se detiene en su historia cuando escucha una puerta que se cierra. Al volver al teléfono, se oye menos jovial. "Acaba de finalizar 'Radio Enlace'. Fue el último programa", sentencia.

Se le nota la tristeza por dejar un espacio que estuvo al aire por más de 30 años y que fue famoso en la onda corta por enseñar a hacer radio.

París no era una fiesta No obstante, retoma el recuerdo de su viaje a París. A diferencia de lo que esperaba, y luego de una travesía de tres semanas en barco y en tren, la capital francesa no lo recibió con su proverbial luz, sino con los incendios de la revolución del 68. Entonces decidió partir para Holanda, donde vivía una hermana.

"Holanda me trastornó. Yo estaba en pleno crecimiento y este era un país descontrolado con la revolución sexual. Una anarquía deliciosa. Dejé de oír radio por estar 'sintonizado' con otras cosas", admite. Pero su hermana le puso freno. Se matriculó en la Universidad de Leiden, donde estudió filología. Trabajaba también en una empresa que enviaba equipos a Latinoamérica y allá traducía manuales.

Un día tradujo un libreto para un audiovisual, cuya narración hizo un locutor de Radio Nederland. A este le pareció tan bien hecho que le dijo que se fuera a trabajar con ellos.

Nuevamente la vida le hablaba por la radio y lo ponía en una emisora que no dejará sino cuando se jubile. "Yo no quería hacer radio sino libretos, pero mis jefes dijeron que yo tenía chispa y que la podía usar para hacer programas como Europarade", dice hoy con orgullo, a dos años de su retiro.Un largo amor por onda cortaEl que crea que inauguró los amores a distancia porque encontró a su media naranja en Internet no conoce la historia de Alfonso Montealegre y Jaime Baguena, verdaderos pioneros de la pasión remota.

Montealegre, de Girardot, trabaja desde 1969 en la holandesa Radio Nederland y Baguena, catalán y 11 años menor, es su pareja desde hace 28 años.

"Jaime hacía radio desde los 16 años en Barcelona y oía Radio Enlace, uno de mis programas. Me escribió para decirme que me oía y lo invité a venir -relata el colombiano-. Yo era gay, pero él no había tomado esa decisión. Cuando lo vi tan buen mozo y sin novia pensé que eso era imposible para un chico de su edad. De todos modos, yo quería que las cosas se dieran de manera natural y él volvió a España. Estando allá se decidió y regresó a Holanda. Hoy hacemos buena pareja y nos va bien haciendo radio juntos".

Montealegre no había pensado en el matrimonio hasta cuando, un día, el catalán se lo propuso. "Me dijo que era para hacerle una broma a su familia y entonces dije que sí", cuenta el girardoteño.

Anunciaron su boda durante una cena en Barcelona. Luego de la conmoción porque el mayor de la casa se casaría con 'Don Alfonso, el señor de donde vivía Jaime', como lo conocían los Baguena, regresaron a Holanda, pero las maletas no llegaron.

"Eso puso muy mal a Jaime -prosigue Montealegre-. Una noche, cerca de las 4 a.m., él seguía dando vueltas en la cama. Me levanté de mal humor, prendí la luz y me puse a los pies de la cama. Me arrodillé, como en el teatro, y le dije: -Bueno, doncel, ¿qué carajos te pasa? ¿Te quieres casar? -Sí.

-Bueno, nos casamos-, le dije. Él sonrió, se acostó y empezó a roncar. Entonces, el que no pudo dormir fui yo.

A la boda, celebrada en Naarden (Holanda) el 29 de junio pasado, asistieron cerca de 300 personas.DIEGO GUERREROREDACTOR DE EL TIEMPO

Publicación
eltiempo.com
Sección
Cultura y entretenimiento
Fecha de publicación
10 de noviembre de 2007
Autor

Publicidad

COPYRIGHT © 2009 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.

GDA Miembro de GDA. Grupo de Diarios América