-Amarás tu voto como expresión de tu fuerza vital. No te quedarás en casa: serÃa regalar tu voto a los corruptos.
-No venderás tu voto: de hacerlo ganarÃas poco y perderÃas mucho.
-Votarás en tu pueblo para incidir en él.
-Votarás con criterio, por quien te convenza de que va a servir a tu comunidad.
-No apoyarás a los que defienden o apoyan la violencia.
-No te dejarás engañar ni seducir ni emocionar: ni por el bonito, ni por el simpático, ni por el que promete favores personales; apoyarás candidatos bien preparados, con buenos antecedentes y sin sospechas.
-Mirarás con quien andan los candidatos: si se han metido con gente corrupta o violenta, se van a aprovechar de todos nosotros.
-Hablarás con los amigos y la familia sobre tus criterios y las razones de tu voto.
-Verás si los candidatos se comprometen con lo importante: educación, salud y los problemas graves del municipio. Y cómo lo van a lograr.
-En resumen, escogerás tu mismo, no dejarás que los demás escojan por ti. Si dejas que escojan por ti no podrás reclamar si los elegidos salen mal. Ayudarás a que los demás escojan con máxima libertad, pensando en su responsabilidad. Al fin y al cabo, los polÃticos que tenemos los hemos escogido entre todos.
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