En los 11 cuerpos encontraron 92 heridas de bala, para un promedio de 8,5 disparos por vÃctima. Esto controvertirÃa la tesis de que estaban en medio de un fuego cruzado.
Como parámetro de comparación: los 10 policÃas y el civil que murieron en la masacre de Jamundà recibieron 64 tiros. El que más heridas recibió tenÃa nueve tiros en su cuerpo. En el caso de los diputados, esa cifra llegó a los 15 disparos.
Ese es uno de los secretos que contaron los cuerpos de los diputados, y frente a los cuales cada quien puede sacar sus conclusiones. La Organización de Estados Americanos (OEA), por su parte, no se atrevió a jugársela por alguna de las tesis en el caso (la ejecución de la que habla el Gobierno o el 'fuego cruzado' que plantean las Farc).
El secretario General de la OEA, José Miguel Insulza, dijo el viernes poco después de presentar el informe sobre la muerte de los diputados ante el Consejo Permanente en Washington: "La misión de la Comisión Internacional forense era técnica. No se trataba de establecer responsables, sino las causas de muerte".Y técnica fue. En palabras de James Young, el médico canadiense que encabezó la misión, solo cuatro cosas pudieron establecerse con total claridad: que los diputados murieron por múltiples disparos, que en dos cadáveres habÃa impactos a quemarropa, que las balas venÃan de diferentes trayectorias y que en algunos cuerpos encontraron dos tipos diferentes de munición. "Eso son los hechos. El resto son solo teorÃas", afirmó el cientÃfico que encabezó a médicos de Argentina, Dinamarca y Portugal y que llegaron a las mismas conclusiones que los forenses del CTI de la FiscalÃa y de Medicina Legal. De acuerdo con Young, fue imposible ir más allá, por la falta de datos clave como la misma escena del crimen y la imposibilidad de contar con testigos de los hechos.
Más allá de las necropsias, de todas maneras, Insulza no dudo en señalar responsables: "La responsabilidad recae en las Farc, por ser los autores del plagio. Pero aquÃ, me parece, hubo intencionalidad. Todos (los secuestrados) fueron asesinados".
Camilo Ospina, embajador de Colombia en la OEA, fue más radical: "Todo está en el informe. Impactos a quemarropa, ángulos de disparos que solo pueden obtenerse cuando una persona está tirada en el piso. Disparos a la cabeza y por detrás. Es evidente que fueron ajusticiados"Las otras cosas que cuentan los cuerpos - Todos tenÃan disparos mortales. Muchas heridas en los cuerpos estaban en partes no vitales. Pero lo que arrojan las necropsias es que, sorprendentemente, ninguno de ellos habrÃa podido sobrevivir al momento de los disparos: dos de ellos tenÃan tiros en la cabeza y el resto en el tórax, en órganos vitales. Uno de ellos recibió un impacto directo en el corazón. A Héctor Fabio Arizmendy, el que menos disparos tenÃa (cuatro), le hicieron tres al pecho. Uno de ellos, incluso, perforó la arteria aorta.- Dos de los diputados recibieron disparos desde corta distancia y en sus heridas quedaron residuos de pólvora, lo que los expertos denominan 'tatuaje'. Uno de ellos era Carlos Charry, que tenÃa un disparo en el brazo izquierdo, y el otro Francisco Javier Giraldo, en la cadera.- Ocho de los diputados tenÃan heridas en las piernas. Ese detalle podrÃa ser señal de que intentaron inmovilizarlos en una posible huÃda, pero también puede ser producto de disparos cruzados.- Algunos ángulos de los disparos (de abajo hacia arriba) sugieren que recibieron disparos cuando estaban tendidos en el suelo. - Las Farc alteraron la posibilidad de conocer la verdad a través de las pruebas forenses. No solo lavaron los cuerpos y los cambiaron de ropa sino que la posición en la que se encontraron los cadáveres (con los brazos cruzados) sugiere que estaban asesorados desde el primer momento: por el rigor mortis, esa posición habrÃa sido imposible de lograr si no se hubiera decidido desde un primer momento. Además, el hecho de no revelar el sitio de los hechos eliminó la posibilidad de establecer realmente qué fue lo que pasó.- Los calibres de las balas recuperadas de los cuerpos (7,62 y 5,56) son usados por los grupos irregulares y, en el último caso, por el Ejército en los fusiles galil. La guerrilla, en menor número, también tiene ese tipo de arma. Varios de los cuerpos tenÃan impactos de un solo calibre, aunque el informe no señala a cuál corresponde.Francisco Javier Giraldo, el que más heridas tenÃa, recibió 15 balazos de un solo tipo de arma, al parecer desde diversas posiciones.Sergio Gómez MaseriCorresponsal de EL TIEMPOWashington
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