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Sábado 25 de febrero de 2017

Imaynamá, ¡mucho vegetal!

Para almorzar en Imaymaná no se piensa en restricciones, sino en disfrutar otro tipo de cocina.

Por: Redacci�n ELTIEMPO

 Es inevitable. Considerar la opción del vegetarianismo se ha convertido en otro requisito de la vida moderna. Sea cual sea la razón, en Bogotá cada vez más gente almuerza en restaurantes vegetarianos, pero no muchos pasan la categoría de 'corrientazo vegetariano.

Y es aquí donde se aplaude el logro de Mauricio Vargas, dueño de Imaymaná. Gracias a su impulso, la opción vegetariana es casi un gozo, no una restricción sino otro tipo de cocina.

Muy bien ubicado, detrás de Atlantis, en la esquina de la carrera 13 con calle 78, Imaymaná no cae en la tibieza que caracteriza a estos lugares. La pulcritud y sobriedad de su local junto con la excelente atención lo invitan así usted no sea vegetariano.

¿Qué tal una milanesa de gluten preparada a la napolitana o a la stroganoff? Nada mal si el médico obligó a dejar la carne roja. La entrada más famosa, los rollitos de quinua, también se ofrece de tofu con pistachos servidos sobre salsa de tamarindo.

La crema de Pallay, con tomate, maíz, queso parmesano y tortillas mexicanas; el strudel de vegetales con tofu o champiñones braseados a la plancha y las hamburguesas de lentejas, soya y quinua demuestran que el menú es todo menos aburrido.

Los postres son deliciosos, frescos, recién horneados y preparados. Y tal vez lo más sabroso son sus bebidas, de moca, uvas isabelas o el espumado yerbabuena. ¡Ah! Y la copa Sueño de Verano, a base de fresas, zumo de piña, limón y miel de abejas.

Haciendo juego con el gusto verde, la decoración de Imaymaná incluye mucha naturaleza.

Ser vegetariano no es sólo dejar la carne

El cuerpo debe estar equilibrado y para ello debe continuar recibiendo proteínas, cereales, frutas y vegetales. Para lograrlo, Imaymaná es el restaurante que lo hace con mayor nivel y elegancia.

 

 

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