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"Amenaza sísmica en Bogotá es moderada", asegura el experto Ómar Darío Cardona

Responde a varios interrogantes surgidos a raíz de la tragedia ocurrida esta semana en Perú, que ha disparado entre los bogotanos el temor de que la ciudad pueda sufrir un sismo devastador.

Tanto en oficinas como en núcleos familiares circulan hoy toda clase de teorías. Una de las más repetidas es que cada 90 ó 100 años hay un gran terremoto en la ciudad, y que el último fue justo hace 90 años, por lo cual un nuevo terremoto sería 'inminente'.

Cardona, Premio Sasakawa de Naciones Unidas en Prevención de Desastres (2004); presidente durante 14 años de la Asociación Colombiana de Ingeniería Sísmica; ex jefe de la Dirección Nacional para la Prevención y Atención de Desastres (1992-1995) y uno de los mayores expertos de nuestro país en este tema, explicó a EL TIEMPO cuál es el nivel real de amenaza para la ciudad.

¿Cuál es el peligro de que haya un terremoto en Bogotá? En Bogotá existe un nivel de amenaza sísmica moderada o intermedia. No comparable, por ejemplo, con el de la Costa Pacífica, donde es alto.

¿Pero por qué se oye que el riesgo sísmico en Bogotá es alto? Porque una cosa es la amenaza o probabilidad de que ocurra un evento sísmico fuerte, y otra el 'riesgo sísmico': término que se refiere a la magnitud de los daños que se presentarían en caso de un evento sísmico de importancia en la ciudad.

¿Y por qué razones ese 'riesgo sísmico' es alto? Porque solo desde 1984 tenemos normas sismorresistentes para la construcción, y para esa época ya se había levantado más de la mitad de lo que hoy conocemos como Bogotá. Pero además, la gran mayoría de las construcciones de esta ciudad no son grandes y modernos edificios que se ciñen a las normas, sino casas de uno, dos y hasta tres pisos que la gente humilde autoconstruye sin ningún tipo de criterios de sismorresistencia.

¿Qué porcentaje de lo construido en Bogotá no es sismorresistente? Fácilmente el 80 por ciento del número de edificaciones. Por eso el riesgo sísmico es alto. Y hay que entender que Bogotá es la zona de mayor riesgo sísmico en Colombia no porque no tiemble en otras partes, como de hecho ha sucedido en Armenia o Popayán, sino porque una catástrofe de estas características en Bogotá sería demoledora para la economía del país.

¿Qué falla o placa es la que nos amenaza más? La falla de la cordillera Oriental, que va por el piedemonte llanero. Es una falla geológica bastante grande y peligrosa. Y esa sería la que podría causar el terremoto más peligroso. Aunque un terremoto de gran magnitud en la costa Pacífica también podría afectarnos seriamente: por los suelos blandos, de origen lacustre, que tiene buena parte de Bogotá, y que producen un efecto de amplificación sísmica. Es como mover una gelatina.

¿Qué opina de la especulación callejera de que el último gran terremoto en Bogotá fue hace 90 años y que cada 90 años se produce uno? Diría que la gente tiene razón en pensar que en donde ha temblado no hay razón para creer que no volverá a ocurrir. Donde se equivocan es en tratar de ponerle fecha. Y pongo un ejemplo: Bogotá tuvo dos terremotos importantes en un intervalo de apenas un año: en 1826 y en 1827.

¿Qué tan preparada está la ciudad para un terremoto? Esta es una pregunta interesante, porque siempre se habla de qué tan preparado está el Gobierno, o la administración local. Pero se olvida lo más importante: la ciudadanía. Porque la ciudad puede tener una magnífica estructura de contingencia, como de hecho la hay hoy en Bogotá, pero eso no sirve de nada si la gente no sabe qué hacer y no está preparada. La gente debe entender que en caso de un terremoto en Bogotá, el colapso sería de tal magnitud, que nadie -salvo sus vecinos- van a venir a ayudarlo en al menos 24 horas. No por incompetencia de los organismos de socorro o de las autoridades, sino por el colapso de vías y de las comunicaciones, y por la magnitud misma de la ciudad.

¿Cómo ve la campaña 'Con los pies en la tierra', que lanzó la Alcaldía Mayor? Es un esfuerzo importantísimo que aplaudo. Porque puede que a nosotros no nos toque ver un terremoto en Bogotá, pero también puede ser que ocurra mañana.

¿Cree que la administración de la ciudad se ha preparado bien para una eventualidad de este tipo? Sí. Ya se han reforzado un tercio de las escuelas públicas contra terremoto y lo mismo se ha hecho con hospitales claves como el de Kennedy, así como con todas las estaciones de bomberos y todos los puentes de la ciudad, para evitar un colapso vial que paralice la movilización de ayudas y la atención de heridos. Además, se cuenta con un centro de manejo de emergencias que es un ejemplo a nivel internacional. Pero, insisto, el tema es que la ciudadanía esté preparada, y en eso nos falta.

¿Qué zonas de la ciudad serían las más golpeadas? Depende mucho de las características y origen del sismo. Pero, en términos generales, se puede decir que las zonas que sufrirán más son aquellas con la mayor cantidad de edificaciones informales: el sur y el suroccidente. Por eso se reforzó el hospital de Kennedy.

¿Cuál sería su mensaje para los bogotanos? No hay que atemorizarse ni creer en leyendas. Sin embargo, la gente debe tener claro que puede haber un terremoto y que hay que estar preparados para esa eventualidad. Puede que no nos toque vivirlo, pero haría un símil con el uso del cinturón de seguridad: hay gente que maneja toda la vida y jamás sufre un accidente, pero si ese accidente ocurre, llevar puesto el cinturón les puede salvar la vida.

'Falta control a lo que se construye' Ómar Darío Cardona señala que aunque el país cuenta con normas de sismorresistencia, no hay un mecanismo de control efectivo que permita garantizar que estas normas se estén cumpliendo.

"Los curadores urbanos aprueban las construcciones sobre la base de los diseños. Pero, ¿quién controla que a la hora de construir esas especificaciones de sismorresistencia efectivamente se cumplan?".

"La ciudad de Los Ángeles tiene 3.000 ingenieros dedicados solo a esta labor".

Acá, teóricamente, esa debería ser una labor de la Secretaría de Planeación Distrital.

Lo que hay que tener a la mano En previsión de un terremoto, tenga a mano:.

Un pito, para pedir ayuda en caso de quedar atrapado.

Un botiquín, para dar primeros auxilios.

Agua potable.

Una linterna.

Tener claro donde se corta el paso del gas, para evitar una explosión por una fuga.

Un radio a pilas, para poder atender las instrucciones de los organismos de seguridad y socorro.

MÁS INFORMACIÓN Y CONSEJOS EN: www.conlospiesenlatierra.gov.co VÍCTOR MANUEL VARGASEditor de Bogotávicvar@eltiempo.com.co

Publicación
eltiempo.com
Sección
Bogotá
Fecha de publicación
19 de agosto de 2007
Autor

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