Cuando llegó la primera cotización de Sayco, a Mario Carvajal casi le da un 'patatús'. TendrÃa que pagar 70 millones de pesos para seguir haciendo lo que mantuvo durante dos años, solo por gusto:
Exponer la mejor música andina colombiana en su blog Bandolitis (www.bandolitis.com), que de repente se convirtió en la única vitrina del bambuco en la red mundial.
"Es que si no lo haces asÃ, ¿cuándo vas a escuchar un bambuco por ahÃ?", pregunta Carvajal, diseñador de profesión y bandolista por afición.
Desde el anuncio, el proyecto que consistÃa en hacer streaming (transmisión de audio o video en la web sin permitir descarga) de la música que Carvajal tenÃa en sus discos, estuvo congelado por 10 meses mientras negociaba con Sayco y su proveedor de Internet, pero él entendió que era un paso definitivo que debÃa dar hacia la legalidad.
Como resultado, se redujo el cobro de 70 a un millón de pesos. Para pagarlos, Carvajal y el TrÃo Colombita tuvieron que organizar un concierto de caridad en el que participaron los músicos Gustavo Adolfo Rengifo, Guafa TrÃo, el cuarteto Perendengue, Luz Marina Posada y el Dueto Primavera, el pasado 18 de julio.
Bandolitis volvió al aire hace dos meses, pero su esfuerzo evidenció que aún falta mucho trabajo para definir las reglas de juego que deben seguir las emisoras web en Colombia, pese a que la entidad protectora de derechos de autor tiene un departamento denominado Nuevos Medios.
"Yo soy un 'pelagato' al que no le pueden sacar nada, asà que quizás una demanda de Sayco no procederÃa -cuenta Carvajal, que dedica tres horas al dÃa a su página-, pero ¿qué harÃa Sayco si yo viviera en Mongolia?".
Bandolitis suele tener en promedio 15 oyentes conectados de manera simultánea, cifra que no parece muy significativa si se compara con las emisoras convencionales, pero es una audiencia más participativa y se despliega por todo el mundo.
Pese a que hay plataformas para abrir emisoras gratuitas como Yahoo! o Rhapsody, montar una estación estable, cuya transmisión no se caiga y que soporte a un número significativo de usuarios de manera simultánea requiere inversión y planeación.
Según Édgar Duque, director de Dyna Radio (www.dyna-radio.com), "puedes montar una emisora con 100 mil pesos, pero si quieres una propuesta seria, requiere fácilmente una inversión mensual de 20 millones de pesos".
Su emisora, que funciona desde hace dos años y tiene 15 empleados de planta, ya cuenta con 60.000 usuarios únicos al mes, asegura Duque.
Pero, aunque suene extraño, los retos que aún mantienen las emisoras web colombianas no son diferentes de los que aún tienen las estaciones en lÃnea en todo el mundo y que solo en E.U. son usadas por más de 38 millones de personas, según el instituto de investigación Internet Pew Internet & America Life Project (ver recuadros e infografÃa).
DÃa del silencio El pasado 26 de junio, un gran número de emisoras web de Estados Unidos, entre las que estaban Yahoo! y Live365, apagaron sus micrófonos durante todo el dÃa para protestar contra la nueva ley de tarifas de derechos por grabaciones, adicional a los que ya pagan por derechos de autor a los artistas.
La Comisión de Derechos de Autor de ese paÃs estableció que a partir de junio, las estaciones que difundan por la red música registrada deben pagar a SoundExchange, una organización no gubernamental, una suma que oscilará entre 9 y 19 centavos de dólar por cada vez que una canción sea escuchada en sus plataformas, con retroactividad por los últimos 5 años.
El recaudo cubre el riesgo de que lo emitido por las emisoras web sea grabado por el usuario.
En respuesta, los emisores se organizaron en la iniciativa Save Net Radio (www.savenetradio.org) para reclamar que dicha medida iba a sepultarlos: "Si es difÃcil cobrar por descargas legales, lo es mucho más por solo transmitir música".
Pandora evalúa la posibilidad de retirarse del negocio En un esfuerzo paralelo al de pequeñas emisoras en la red, los principales servicios de música debaten con la Recording Industry Association of America (RIAA) por los derechos de difusión.
Tim Westergren, presidente del proyecto Pandora, con 8 millones de suscriptores a su servicio gratuito, evalúa la posibilidad de retirarse.
"Seguimos teniendo la esperanza de que habrá una solución razonable con SoundExchange" -afirmó Westergren en entrevista con EL TIEMPO- "Si vemos que en algún punto no hay una salida, entonces no continuaremos".
Ocho años fueron necesarios para que saliera a la luz el Music Genome Project, experimento que intentó identificar el gusto musical de cada usuario mediante el servicio en lÃnea Pandora.
Sin embargo, desde el pasado 3 de mayo tuvo que cerrar sus puertas a residentes fuera de Estados Unidos.
"Fue un dÃa muy triste para nosotros y estamos bastante apenados de haber tenido que hacer eso", explicó Westergren.
No obstante, señaló que el futuro depende de qué tan dispuestos estén sellos discográficos y gobiernos a llegar a un acuerdo de difusión libre por la red.
CARLOS SOLANOREDACTOR DE EL TIEMPO
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