292.900 visitaron la ciudad en el primer semestre de este año, más de la mitad de los 564.000 que llegaron al paÃs, según cifras del Ministerio de Comercio, Industria y Turismo.
Los años en los que muchos se la pensaban dos veces antes de venir a Bogotá, por la mala imagen internacional del paÃs, y solo iban a Cartagena de Indias, parecen ir quedando atrás.
Esperanza Vargas -propietaria de la agencia de turismo EV Travel Representaciones TurÃsticas-, decidió vender una Bogotá para los extranjeros hace cuatro años y no faltaron los que le dijeron que estaba loca.Se inventó distintos tipos de recorridos: nocturnos, de rumba y culturales; de duendes y fantasmas; de la Bogotá picaresca e histórica; de la ciudad gastronómica, rumbera y cosmopolita, y de compras. Los concibió para turistas que hacÃan escala en la ciudad por unas horas y para los que se quedaban varios dÃas. En su primer semestre de labores, esta administradora turÃstica no atendió más de 10 extranjeros. Hoy tiene un promedio de 2.000 al año, el 70 por ciento europeos, y el resto brasileños, peruanos, ecuatorianos, mexicanos y venezolanos, entre otros."Aparte de que cada vez hay más turistas interesados en la ciudad, cada vez hay más personas que vienen a convenciones o por negocios y se quedan uno o dos dÃas más en plan de turismo", dice Vargas.Los pasajeros en tránsitoEl centro comercial Gran Estación, gracias a convenios con aerolÃneas, recoge a los extranjeros en taxis en el aeropuerto y los lleva a sus instalaciones, sobre la calle 26, a 15 minutos del aeropuerto.AllÃ, los recibe con un café y un equipo que se encarga de ellos, les hace un recorrido y luego los deja libres para compras o para que vayan a comer. "Lo básico es el cumplimiento, tanto en seguridad como en oferta, y devolverlos al aeropuerto a la hora exacta", dice Gustavo Aristizábal, gerente del centro comercial.Su estrategia también la ha practicado con asistentes a congresos, a quienes devuelve o al hotel, o al sitio donde se encuentren reunidos.El plan de compras en la ciudad, incluso, ya tiene sus especialidades. Según Vargas, al europeo le interesa adquirir esmeraldas certificadas y buen café. Al latino (mexicanos, venezolanos y ecuatorianos), la ropa de cuero, casual e interior, especialmente. Y hay almacenes, en distintos sectores, especializados en ellos. Rumba y gastronomÃaVisitar sitios como Andrés Carne de Res es casi obligatorio para muchos turistas extranjeros, cuentan los operadores, quienes aseguran que por la vÃa del 'boca a boca' la ciudad ha ganado fama de buen destino gastronómico y rumbero. Según Berny Silverbaser, propietario de varios pubs en el norte, la presencia de extranjeros -especialmente europeos- en sus locales se debe a que "en ellos consiguen comida y productos de sus paÃses de origen y esto les demuestra que esta es una ciudad cosmopolita".¿Qué falta? Vargas dice que más mente abierta por parte de algunos hoteleros y multinacionales, para los que es más importante contratar un bus, montar a la gente y llevarla a dar una vuelta por la ciudad, sin ofrecerle una visión clara de ella, porque solo piensan en los costos."Si queremos que ese turista vuelva, ojalá con su familia, lo tenemos que enamorar de la Bogotá que hay más allá de lo tradicional. Esta ciudad es una potencia turÃstica que incluso nosotros apenas estamos descubriendo".
Sitios turÃsticos tradicionales también atraen Pese a que la oferta de planes en Bogotá para los extranjeros se ha diversificado bastante, los sitios turÃsticos tradicionales siguen siendo muy demandados, cuenta Esperanza Vargas.Monserrate, La Candelaria, los museos del Oro y Nacional, y la Muestra Botero, son los más solicitado.Según Ernesto Rueda, gerente del Telesférico de Monserrate, al santuario suben anualmente unos 50.000 turistas extranjeros, y de paÃses tan lejanos como Japón y Taiwán.
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