eltiempo.com los invitan a leer el primer capÃtulo y a oÃr un fragmento de esta historia, Premio Alfaguara de Novela 2007.
La doctora Montserrat Cambra prefirió quedarse en el servicio de urgencias del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau, de Barcelona, para atender a los pacientes que llegaran la noche del 31 de diciembre pues le resultaba muy duro pasar la Nochevieja sola en casa por primera vez en su vida.
El peso de un matrimonio de dos décadas que recientemente se habÃa ido a pique por la infidelidad de su esposo y la muerte de su hija de diecinueve años le habÃan dejado solamente su trabajo como tabla de salvación.
A las 3:15 de la madrugada del nuevo año, varias casualidades llevaron a la sala de urgencias a una mujer embarazada, de 25 años y raza árabe que habÃa sido atropellada cuando cogÃa un taxi en el aeropuerto. Montserrat no tuvo que hacer ningún esfuerzo por mantenerla con vida porque desde que llegó estaba ya sin pulso.
"Una casualidad más hizo que, al apoyarse para escribir con más comodidad, la mesita cediera y los objetos personales cayeran al suelo. Y el hecho no habrÃa tenido mayor trascendencia si, al agacharse, Montserrat Cambra no hubiera visto tres o cuatro fotografÃas entre las que destacaba una que llamó poderosamente su atención", escribe el español Luis Leante, en 'Mira si yo te querré', la novela que se llevó el Premio Alfaguara de novela 2007.
Creyó que se trataba de un espejismo, pero no tardó mucho en darse cuenta de que el hombre de la fotografÃa en blanco y negro, vestido con una túnica clara y un turbante oscuro, con un bigote pasado de moda y en medio de tiendas de beduinos era el primer y gran amor de su vida, Santiago San Román.
Su sorpresa aumentó cuando vio la fecha que se encontraba en la parte posterior de la imagen: Tifariti, 18-I-1976, pues siempre creyó que Santiago habÃa muerto en 1975.
Con este hallazgo, Montserrat emprende la búsqueda de su antiguo amor, sin imaginarse que se embarcará en una aventura que la llevará al extremo occidental del desierto del Sahara.
Viaje al desierto impulsó la historia "Desde hacÃa varios años querÃa contar la historia de un amor de adolescentes de diferentes clases sociales que deben separarse. Admito que no era un argumento novedoso, pero fue solamente hasta el 2001, cuando hice un viaje al desierto del Sahara que encontré el escenario y el modo de darle cuerpo a la historia que no terminaba de cuajar porque era una cosa muy vaga", explica el autor.
Leante asegura que la historia original que tenÃa en la cabeza encajaba perfectamente con las historias que le contaron los saharaui.
"Ellos no tienen historia escrita, son narradores orales, asà que me hablaron de la descolonización de la colonia del Sahara, de la persecución por los marroquÃes, del abandono de los españoles porque el gobierno español soltó la colonia occidental y se la entregó a Marruecos, del drama que han vivido y viven todavÃa los saharaui", comenta el escritor.
Después de ese primer viaje, Leante volvió a visitar el desierto para reconstruir algunos episodios históricos que se cuentan en la novela, aunque confiesa que al escribirla, en ocasiones la historia del Sahara adquirÃa mucho peso dentro del relato y no querÃa que se convirtiera en una novela polÃtica.
Asà que uno de los grandes retos consistió en "que no se cargaran las tintas en eso - dice el español - y el equilibrio entre realidad y ficción fue posible gracias a todo lo que me contaban los saharaui. Sus relatos me hicieron darme cuenta de que el argumento de mi historia de amor no lo podrÃa borrar ni la arena ni el tiempo".
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Melissa Serrato RamÃrezEspecial para El Tiempo
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