Muchas personas levantaron pancartas con mensajes como "No al despeje" y "¡Gobierno, firmeza, siempre firmeza!", y otras con "Sà al intercambio humanitario, no al rescate a sangre y fuego".
En todas las ciudades fue igual, pero donde más se evidenció la realidad del paÃs dividido fue en Cali. Rechiflas apagaron la voz de Carolina Charry, hija del ex diputado muerto Carlos Alberto Charry, cuando después de presentarse dijo que su papá habÃa sido "asesinado por las Farc con la complicidad del Gobierno Nacional, que fue inferior al compromiso de devolverlos con vida".
Los familiares de los ex diputados asesinados delegaron sus palabras en ella, que no fue más blanda con la guerrilla, de la que dijo, Colombia "se avergüenza porque perdió el rumbo y ha sido incapaz militar, ideológica y polÃticamente de lograr el respaldo del paÃs".
Remató con un reclamo firme: "Nuestros muertos nos pertenecen".
Reacción del Gobierno La idea era que solo ella hablara, pero ante las palabras contra el Gobierno, el ministro del Interior, Carlos HolguÃn, no se pudo contener y tomó el micrófono: "A mà me da pena, respeto el dolor de Carolina y de todos los familiares, respeto sus palabras, pero tengo que rechazar la acusación de que el Gobierno haya sido cómplice", dijo.
Los sentimientos distintos que tiene el paÃs sobre la firmeza de Uribe -que por evidentes fueron reseñados por distintas agencias internacionales de noticias y por la CNN en español- son los que aprovechan las Farc y los que ponen al Presidente en una encrucijada.
Él mismo contó el viernes, después de su visita a los familiares de los ex diputados, sobre el dolor que le causaron los reclamos y lo difÃcil que fue oÃr esa misma noche a Lina, su esposa. Ella le dijo que él podÃa bendecir a sus hijos antes de acostarse, pero que otros muchachos, refiriéndose a los hijos de los ex diputados, ya no podÃan recibir una bendición.
Ayer, horas antes de que se manifestaran en la calle los colombianos que respaldan su polÃtica y los que le piden ceder, habÃa dicho en Chaparral (Tolima): "Sà despejaré a Pradera y a Florida, pero del terrorismo y no de las instituciones del Estado".
La manera de actuar frente a la guerrilla de 'Marulanda', cuando se sabe que es capaz de matar a sus secuestrados si se siente acosada, ha dividido incluso a la izquierda.
La carta del senador Gustavo Petro al presidente del Polo Democrático, Carlos Gaviria, en la que dice que a ese partido le ha faltado "actuar de manera más decidida contra las Farc", asà lo muestra.
Esa guerrilla, sin duda, tenderá a endurecerse aprovechando la presión que hay sobre Uribe.
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