El 59 por ciento de los programas de computador que se instalan en el paÃs es ilegal, revela un informe del Business Software Alliance (BSA) y de IDC, que fue presentado en mayo de este año.
Esto quiere decir que, entre el 2005 y el 2006, la práctica de la piraterÃa aumentó 2 puntos porcentuales. Las pérdidas son millonarias: pasaron de 180.000 millones de pesos a 222.000 millones de pesos.
A Colombia, sin embargo, lo superan otros paÃses de América Latina como Venezuela, Bolivia o Paraguay, donde sobrepasan el 80 por ciento de programas ilegales.
Pero esto no quiere decir que la situación en el paÃs no sea preocupante: Colombia está muy por encima del promedio mundial, que está en un 35 por ciento.
De pirata a hacker Uno de aquellos que se lucran de este ilÃcito mercado es Mario Alfonso, quien desde el computador de su casa consigue claves y seriales de programas de computador.
Esta escena no era posible hace cuatro años, cuando Alfonso, de 50 años, aprendió a encender un computador en un café internet y, poco a poco, encontró el método de apuntar el cursor del ratón en la pantalla. Hoy, es uno de los 'piratas' más veteranos que hay en Bogotá y, a pesar de sus canas y sus hondas arrugas, parece todo un hacker experimentado.
En este tiempo, por sus manos callosas han pasado más de 15.000 pelÃculas 'piratas' y otros miles de programas para computador 'quemados' que ha vendido en las calles de Bogotá.
A las 10 a.m. llega a su despacho: una esquina con árbol, que lo cubre del sol y de la lluvia, privilegio que solo lo puede dar la antigüedad en esta zona del occidente, donde en dos cuadras puede haber hasta 80 vendedores camuflados entre la gente.
"Ya me subà al barco", dice con una risa desordenada. Mira a proa con desconfianza y saca de su chaqueta su "catálogo": una columna de páginas blancas cortadas con un listado de unos 80 tÃtulos de pelÃculas impreso.
Mario, que pasa 10 horas anclado en la misma esquina con zozobra, pues en cualquier momento puede ser capturado por las autoridades por cometer un delito (puede llevarlo a los 10 años de cárcel), cuenta que para sobrevivir ya no solo se necesita pararse a esperar el cliente.
Los ciberpiratas.
Hace cinco años estaban los zares de la piraterÃa, quienes tenÃan sus oficinas y sus costosos quemadores (uno podrÃa costar 3 millones de pesos). MovÃan, como cualquier otra mafia, una tropa de cientos de desempleados que buscaban comisión.
Además, contrataban a hackers, quienes buscaban los seriales y las claves que anotaban en los discos 'quemados' para la venta. Por su parte, las pelÃculas las conseguÃan con filmadoras escondidas en los teatros o las grababan de la televisión por cable, en algunos casos.
Hace poco, Mario y sus compañeros (quienes llevan dos detenciones capturas en los últimos cuatro años) compraron sus propios quemadores, que se puden conseguir por 80 mil pesos cada uno. "Se acabaron los monopolios", dice.
Además, se reúnen dos o tres vendedores y contratan una oficina cercana, donde guardan la mercancÃa. Cada uno puede pagar hasta 250.000 pesos por el arriendo.
Allà tienen lo suficiente, "bien repartido", dependiendo de la demanda, pero generalmente no tienen los equipos, en caso de cualquier operativo. Cuando termina la jornada, a las 8 p.m., preparan en sus casas el material que venderán al otro dÃa.
Pero, ¿cómo lo hacen? Ellos mismos navegan por Intenet donde están las claves y los seriales a disposición de los internautas. Si necesitan una pelÃcula de estreno: se pasan la noche consiguiendo el sitio, generalmente de Japón o Estados Unidos, para bajarlas, algo que puede tardar hasta tres dÃas con el computador prendido.
"La de 'Shrek III', por ejemplo, ya la tenÃamos porque uno de los compañeros la encontró en un sitio de internet en Japón. Con que uno la descargue, ya todos la tenemos", cuenta. El gran reto es tener la suerte de encontrar el estreno primero que sus compañeros. "Si alguien consigue algo exclusivo, la trabaja una semana y después se la vende a un compañero", dice.
Bases de datos hasta zoofilia.
El producto se ha abaratado. Hace cinco años alguien se podÃa hacer 300 mil pesos en tres o cuatro horas. Ahora se necesita todo un dÃa para conseguir -libres de almuerzos y transporte- unos 25 mil pesos (lo que significa 750.000 pesos en el mes).
Por eso, estos 'piratas' ya no solo venden CD 'quemados' sino que han tenido que abrirse a otros mercados ilegales como memorias USB, sim cards (para celulares) y hasta boards (memorias para computador) de contrabando. "Una memoria de 2 gigas la consigo en 40 mil y la vendo a 60 mil pesos", dice.
En el dÃa, a Mario no le paran los clientes. Está el estudiante que pregunta por una enciclopedia digital, el ingeniero que quiere un programa que cuesta en el mercado legal hasta 3 millones de pesos, y que lo puede conseguir por 10 mil.
Hay otro que pide pelÃculas sobre zoofilia y otros que preguntan si tienen copia de las bases de datos de empresas e, incluso, de la RegistradurÃa Nacional. Tampoco falta el que pregunta sobre la posibilidad de que le ayuden a espiar correos electrónicos coporativos o el de la novia.
"La piraterÃa deberÃa ser legal porque todos los medios para hacerla está en el mercado y en Internet. TendrÃan que meter a la cárcel hasta los que venden los quemadores".
REDACCIÓN JUSTICIA
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