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Hoy Gabo vuelve en tren a Aracataca en la 'Ruta Macondo' que sale de Santa Marta

En una tarde gris que amenazaba lluvia, los empleados ferroviarios de Santa Marta se quedaron esperando ayer la llegada de los vagones del Tren Amarillo de Macondo.

Eran tres coches restaurados al estilo de los años 40, con bancas reclinables de madera y ventanillas estilo guillotina, de las que se soltaban en un zangoloteo y azotaban las manos de los pasajeros.

Los vagones venían en tres tractomulas que salieron el lunes a las 9 de la mañana de los talleres de la Cooperativa Nacional de Técnicos Ferroviarios, Conaltef, en Bello (Antioquia). Un poco antes de las 4 p.m. de ayer, el gerente de Conaltef, Oscar Felipe Calle recibió una llamada en su celular. Era Jairo Tamayo, el mecánico que acompañaba la caravana. El hombre le informó que las tractomulas que transportaban los vagones y los ejes de tren estaban pasando por Carmen de Bolívar. Calle calculó que las tractomulas podrían demorar unas cuatro horas en llegar a la Sociedad Portuaria de Santa Marta, donde una gigantesca grúa bajaría los coches de 16 toneladas para engancharlos a una locomotora. Una hora después de su arribo, el tren debería estar armado, ensayado y listo para el recorrido memorable que está previsto para hoy a las 10:30 de la mañana. A esa hora, según el programa, el Nobel Gabriel García Márquez se trepará al tren para marcar el inicio de una ruta turística que va de Santa Marta a Aracataca, un pueblo de la zona bananera, a orillas de la carrilera, donde el escritor nació hace 80 años. Pero la caravana debió pernoctar en Caucasia por físico cansancio de los choferes y reanudó ayer la marcha. Los vagones tuvieron que ser subidos en los planchones de las tractomulas y transportados por carretera debido a que la vía férrea está averiada entre La Dorada y La Loma. En todo caso, después de esta aventura por las troncales del Magdalena y del Caribe, los vagones serán aplaudidos hoy por cientos de habitantes de Guacamayal, Sevilla y otras poblaciones. En el primer vagón irá Gabriel García Márquez y otras 42 personas, entre ellas, amigos y familiares del Nobel, siete gobernadores costeños, dos ministros, dos viceministros y algunos empresarios promotores del recorrido. Al segundo coche se subirán empresarios nacionales e internacionales y en el vagón de cola viajarán treinta periodistas acreditados con varios días de anticipación. La presencia de García Márquez en el Tren Amarillo de Macondo y su regreso a Aracataca después de 25 años, era la principal noticia de ayer en Santa Marta. En la oficina de Carmen Rosa Saade, secretaria de cultura de la gobernación del Magdalena, todo era revuelo ayer en la tarde. Los teléfonos no daban abasto. -Aló... sí, el tren sale a las 10:30 de la Sociedad Portuaria, hace una parada en (la estación) Prado Sevilla y sigue para Aracataca. Sí, sí, él (García Márquez), hará un recorrido por el pueblo en un carro antiguo y después va a almorzar... Regresamos en la tarde.

En un descanso, contó que un grupo de teatro hará una representación de Macondo y que el almuerzo se servirá en el colegio Gabriel García Márquez. El menú parece sacado de un cuento: sierra en salsa criolla, ensalada de aguacate y, de postre, dulce de corozo en hojas de limón. Alrededor de Carmen Rosa Saade cuatro mujeres empacaban en bolsas negras, de las que se usan para la basura, un centenar de camisetas blancas con el nombre de Macondo en letras rojas, y dibujos de una mata de plátano y de una locomotora.Las camisetas se repartirán hoy en la mañana en la sede de la sociedad portuaria, minutos antes de que la locomotora inicie el recorrido de 80 kilómetros, hasta la estación ferroviaria de Aracataca. Además del viaje de los vagones por carretera, del postre de corozo en hojas de limón este viaje tiene otro detalle 'garciamarquiano': El Tren Amarillo de Macondo no es amarillo. Los vagones, explica Oscar Felipe Calle, están pintados igual que hace unos 70 años. Con los colores gris, azul y rojo. Las que si se verán serán las mariposas pintadas en el lomo y en los costados de la locomotora diesel identificada con el número 1047, pero a la que ya le dicen: La Macondo.

JOSÉ NAVIAEnviado Especial de EL TIEMPO

Publicación
eltiempo.com
Sección
Cultura y entretenimiento
Fecha de publicación
30 de mayo de 2007
Autor

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