Cuando, en julio de 2006, el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, se adhirió al Mercosur, se instaló un clima de alerta máximo en diversos sectores de la sociedad brasileña.
Chávez es un personaje polémico, que en diversas ocasiones ha confrontado al presidente Luiz Inácio Lula da Silva sobre, entre otros aspectos, la mejor forma de promover la integración de los países de América del Sur, en una clara disputa por el liderazgo en la región. Ese lado problemático de Chávez, sin embargo, se queda en segundo plano para el gobierno brasileño y empresarios que venden, principalmente, manufacturas al mercado venezolano. Comercio e inversiones justifican el interés de Brasil por el país vecino.
Desde el punto de vista político, el hecho es que, para Brasil, es mejor tener a Chávez cerca, a pesar de los sinsabores causados por el líder venezolano como las duras críticas al Mercosur y, más recientemente, al etanol ¿ proyecto propagado por Lula en todo el mundo, con el apoyo de Estados Unidos. También incomoda a las autoridades brasileñas la sombra de Chávez sobre el presidente de Bolivia, Evo Morales. Se siente la presencia del venezolano en el aire en momentos de crisis. Venezuela aprovisiona a los bolivianos con petrodólares, presta asesoría y coloca a la empresa estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDV-SA) a la disposición del país, en caso de que la brasileña Petrobrás decidiera salir de las dos refinerías de petróleo que compró a finales de la década de los 90, afirman fuentes conectadas al presidente Lula.
"Brasil tiene que alejarse de esas fantasías chavistas. Nuestros proyectos nada tienen a ver con los de Chávez", destaca el diplomático José Botafogo Gonçalves, ex-ministro de Industria y Comercio en el gobierno Fernando Henrique Cardoso.
Los números, sin embargo, muestran que Brasil está delante de un mercado en expansión.
Según el presidente de la Cámara Brasil-Venezuela, José Francisco Marcondes, del 2003 al 2006 los venezolanos saltaron de la posición 23 a la 10 entre los principales compradores de productos brasileños, con un crecimiento superior la un 600% en el comercio. Para este año, los estimados son de un aumento entre un 25% y un 30% en el intercambio. Para 2010, se espera que las ventas de Brasil para el país lleguen a US$ 8 billones (miles de millones). "Sólo eso da a Venezuela la importancia estratégica en la integración de América del Sur", enfatiza Marcondes.
El director del Departamento de América del Sur, Enio Cordeiro, también niega que estuviera habiendo un impacto negativo. Él esclarece que, aunque ya actúe como miembro del bloque en foros internacionales, Venezuela no se adhirió a la Tarifa Externa Común (TEC) del bloque. Los números, sin embargo, muestran que Brasil está delante de un mercado en expansión.
"El impacto de Venezuela en el añade mucho en términos políticos. Significa un aporte de un país con población significativa, con disponibilidad adicional de recursos para programas", afirma Cordeiro.
En Pernambuco, inversiones conjuntas de US$ 2 mi 500 millones La construcción de la refinería Abreu Lima, en Pernambuco, es el primer gran proyecto en asociación en salir del papel. La refinería tendrá 60% de su capital de Petrobrás y 40% de PDVSA. La unidad viene siendo erguida en el complejo industrial de Suape, en el municipio de Ipojuca, a 57 kilómetros de la capital. Está en fase de desarrollo y tendrá capacidad para refinar 200 mil barriles diarios de petróleo, de los cuáles mitad será producida por PDVSA y la otra mitad por Petrobrás. El proyecto prevé inversiones de US$ 2,5 billones (miles de millones).
En los últimos ocho años, Chávez estuvo cuatro veces en Recife, la mayor parte debido a negocios relativos a la refinería, cuyo nombre en homenaje al militar autor del primer libro sobre la doctrina socialista en Brasil fue una exigencia del presidente venezolano. La previsión era que la refinería demandara 44 meses de construcción. Pero las obras de terraplenagem aún están previstas para julio. Cuando esté concluida, Abreu y Lima deberá generar US$ 970 millones en impuestos al año.
"La espada de Bolívar está caminando de nuevo por América Latina. La refinería Abreu y Lima es el gran salto para la integración", dijo el venezolano en visita la Suape, al lado del presidente Lula.
En 2006, PDVSA invirtió R$ 1 millón en el carnaval carioca Además de la refinería en Pernambuco, las dos estatales desarrollan estudios para proyectos en asociación en el área de explotación y producción de petróleo en Venezuela. La Petrobrás tiene participación en seis bloques, de los cuáles cuatro están en producción y dos en explotación. Una importante adquisición ocurrió en 2005: un 50% del Bloque Moruy II, al norte del Lago de Maracaibo, en asociación con la empresa japonesa Teikoku Oil. La producción diaria de la estatal brasileña en Venezuela está actualmente en torno a 16 mil barriles diarios de petróleo y dos millones de metros cúbicos de gas natural.
Además de eso, hay proyectos en asociación en estudios, como la explotación conjunta en el campo venezolano de Carabobo; una joint venture para desarrollar campos de hidrocarburos al norte de Paría; la explotación de cinco campos maduros en Venezuela; y suministro de etanol por la Petrobras a la PDVSA.
Pero la presencia de Chávez en Brasil no se limita a asociaciones en el sector petrolífero o a proyectos sociales. El presidente venezolano consiguió transformar la mayor fiesta popular de Río de Janeiro, el carnaval, en un escaparate de su gobierno: en 2006, la escuela de samba Unidos de Vila Isabel fue campeona en el Sambódromo (donde son realizados los desfiles) con la trama "Soy loco por ti América: la Villa canta la latinidad". El tema de la latinidad era, en la verdad, un pretexto para hablar de Venezuela de Hugo Chávez. Gracias al patrocinio de R$ 1 millón de PDVSA, la escuela hizo un desfile lujoso, rivalizando con las grandes agremiaciones del Grupo Especial.
En Caracas, a la oposición venezolana no le gustó saber del patrocinio oficial al carnaval carioca. En respuesta, Chávez lamentó que algunas personas no entendieran que la inversión "es parte de la lucha ideológica".
"Que maravilla", dijo él al comentar la victoria de la Villa.
Eliane Oliveira, Letícia Lins, Ramona Ordoñez e Paulo MarqueiroO Globo/Brasil/GDA BRASILIA, RECIFE y RÍO.
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