Con ello busca aclarar la desinformación a la que atribuyó su decisión de no compartir escenario durante un foro de la revista Poder, celebrado en Miami.
"La realidad colombiana es otra y espero que el vicepresidente Gore visite Colombia y conozca de cerca la realidad", dijo Uribe ayer en la tarde en Miami, antes de regresar a Bogotá.
"Deploro la no presencia del ex vicepresidente Gore en el foro y espero que él ponga mucha atención a Colombia y que examine nuestros avances", agregó.
Gore no iba a hacer pública su decisión de no compartir escenario con Uribe, pero la confirmó después de que periodistas lo llamaron a verificar la afirmación hecha el jueves en la noche por el propio Uribe, en Bogotá.
Ese anuncio del Presidente fue tan inesperado que muchos en Washington creyeron que se traba de un error y que el vicepresidente pronto rectificaría la información.
No tenía mucho sentido que un político del calibre de Gore, con aspiraciones presidenciales, optara por dar semejante bofetada a un presidente considerado clave para los intereses estratégicos de Washington en el continente.
Durante varias horas reinó la incertidumbre en la oficina de Gore, en Tennesse, donde se preparaba el esperado comunicado. Pero cuando llegó la sorpresa fue mayor.
El ex vicepresidente consideraba "muy graves" las acusaciones sobre vínculos con grupos paramilitares y lanzó una referencia indirecta al debate del senador Gustavo Petro en el que acusó a Uribe de autorizar la conformación de grupos de autodefensas Convivir, que tenían estrechas relaciones con grupos paramilitares.
"Las acusaciones que han surgido en el último mes y al comienzo de esta semana son profundamente preocupantes... Él cree que Uribe debe utilizar cada oportunidad que tenga para enfrentar estas acusaciones irresolutas pero, hasta que este serio capítulo de la historia no sea cerrado, Gore no creyó apropiado aparecer en el evento", sostuvo su portavoz Kalee Kreider.
Insinuó, además, una especie de emboscada: "El presidente Uribe no hacia parte del evento cuando Gore aceptó la invitación. Su rol fue añadido con posterioridad, cambiando la naturaleza del evento".
La noticia era ya de por sí incómoda cuando comenzó a circular la versión que el departamento de Estado habría recomendado a Gore no asistir en septiembre a un evento en Colombia organizado por Expogestión y alegando las mismas razones. Eso, por lo menos, fue lo que dijo su organizador Gustavo Mutis.
Nuevamente se desató otra guerra de nervios, mientras el Departamento de Estado y la oficina de Gore aclaraban la versión. Ambos la negaron.
"No hemos tenido contacto con Gore sobre sus planes de viaje. Es un ciudadano particular que tiene sus opiniones personales, pero que no habla en nombre del gobierno de E.U.", dijo el departamento de Estado.
La oficina de Gore no solo negó el contacto, sino que dijo que jamás tuvo intención de asistir al evento en Colombia. "Recibimos una invitación de las cientos que llegan semanalmente. Pero jamás hemos tenido nada para la agenda en septiembre", anotó Kreider.
SERGIO GÓMEZ MASERICorresponsal de EL TIEMPOWashington
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