Cerrar

  • ¿Necesita Dinero?

Publicidad

ElTIEMPO.COM

Archivo

Patrocinado por:

Violador canadiense que abusó de menores en Colombia fue capturado en Canadá con ayuda del DAS

Se trata de Kenneth Robert Klassen, a quien se le atribuyen cerca de 150 casos de abuso sexual contra mujeres entre 9 y 18 años. Su ruta criminal incluyó a otros países como Camboya y Filipinas.

El 27 de agosto de 2004, un paquete sospechoso alertó a las autoridades de correos en el aeropuerto de Vancouver (Canadá). Después de analizar el remitente y la procedencia desde Filipinas, la Policía decidió hacer una entrega controlada de la encomienda, que iba a nombre de Klassen.

Era el mismo hombre de 56 años que un mes atrás había dejado su trabajo de comerciante en Colombia.

Cuando decidieron inspeccionarlo, se llevaron una gran sorpresa: más de 50 discos compactos con videos y fotografías de niñas y mujeres entre los 9 y 18 años, muchas al lado de Klassen, desnudas y en actos sexuales.

A pesar de la detención, por falta de evidencias y pruebas testimoniales por pornografía y abuso quedó libre.

El impacto de los imágenes llevó a que las autoridades canadienses buscaran el origen de las menores.

Algunas tenían rasgos asiáticos y otras latinos, "muy suramericanos", según lo desataca en un informe la policía canadiense. Fue así como dedujeron que las víctimas podrían ser colombianas y el 15 de septiembre del mismo año, el DAS recibió un dossier lleno de fotos. Era lo único que había.

"En la Interpol se designó a un grupo de detectives y empezamos a buscar pistas. Primero se revisaron las entradas y salidas de Klassen del país y, siguiéndole el rastro, llegamos a Filipinas y Camboya", señala uno de los funcionarios del DAS a cargo de la investigación.

Sin embargo, lo más complicado fue encontrar a más de 70 niñas, adolescentes y jóveves que aparecían en los videos, siendo abusadas por el canadiense.

Uno de los trayectos de Klassen arrojó pistas en la ciudad tolimense de Honda, hasta donde viajaron los investigadores. No fue fácil ubicar a la primera víctima, que para esa fecha ya era mayor de edad y había sido ultrajada por el canadiense en 1998.

De allí otras pistas los llevaron a Fresno (Tolima), luego a La Dorada (Caldas) y terminaron nuevamente en Bogotá, donde lograron ubicar 7 lugares en los que Klassen cometía sus prácticas.

"Cuando llegamos donde algunas de ellas, era difícil identificarlas porque en los videos aparecían con apodos y no con su nombre", relata otro de los detectives.

Lo cierto es que la correría del DAS por sitios deprimidos de Tolima y Bogotá, después de dos años y medio de trabajo, terminó con la localización de 35 de las víctimas, de las cuales solo 13 accedieron a dar su testimonio y hacer la denuncia ante la Fiscalía.

Mercados, ropa y comida.

Pero, ¿cómo se metió Kenneth Klassen en la vida de estas menores? .

Los datos que tiene el DAS sobre el canadiense dan cuenta de que llegó a Colombia en los años 80, se casó dos veces y tuvo dos hijos.

En medio de sus actividades comerciales realizó varios viajes a las poblaciones antes mencionadas y empezó a buscar menores de los estratos más bajos, quienes por sus necesidades se dejaban convencer del hombre para dejarse grabar desnudas.

Sin embargo, luego de empezar las grabaciones procedía a cometer todo tipo de vejámenes con ellas. "Estas niñas eran muy pobres y para que no dijeran nada les daba mercados, zapatos y comida. Ellas callaban. Le tienen miedo, tal vez porque a través de alguien las intimidó, por eso algunas no quisieron hablar", agrega la detective del caso.

Lo mismo hizo en Camboya y Filipinas, según el informe que entregaron las policías de estos países a Canadá y lo que logró establacer el FBI en Los Ángéles (E.U.), a donde llegaban los videos de Klassen.

Estas evidencias, la mayoría aportadas por el DAS, permitieron que el hombre fuera recapturado el pasado 27 de marzo.

Dentro del proceso, que se sigue con repudio en un país donde estos delitos son un escándalo, hay judicializados testimonios de 6 víctimas colombianas, 8 de Camboya y 3 de Filipinas, por acceso carnal, pornografía infantil y administración de local para actividades sexuales.

"Estas niñas eran muy pobres y para que no dijeran nada les daba mercados, zapatos y comida. Ellas callaban. Algunas le tienen miedo, por eso no quisieron hablar".Detective del DAS que participó en la investigación sobre el canadiense.

JINETH BEDOYA LIMARedactora de EL TIEMPO

Publicación
eltiempo.com
Sección
Justicia
Fecha de publicación
14 de abril de 2007
Autor

Publicidad

COPYRIGHT © 2009 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.

GDA Miembro de GDA. Grupo de Diarios América