Un acuerdo del Concejo establece que se construyan más por operadores privados que puedan utilizar su estructura fÃsica para vender publicidad.
En su trabajo como taxista Alexander Meneses necesita entrar al baño cuatro veces al dÃa. Sin embargo, la escasez de baños públicos lo ha obligado a inventar su propia solución al problema: en su carro guarda un recipiente plástico donde orina: lÃquido que luego vierte al pavimento bogotano. Él dice que se inventó este sistema porque en Bogotá no hay baños públicos, y que buscar alguien que le prestara un baño le estaba ocasionando problemas de salud, por el tiempo que tardaba en conseguirlo.Frente a esta carencia, la ciudad se acostumbró a ver a muchas personas apoderándose del espacio público para hacer sus necesidades fisiológicas y a que muchos muros y parques de la ciudad huelan a orines. A pesar de que esto está totalmente prohibido por el artÃtulo 70 del Código de PolicÃa. Los lugares más afectados por este problema son lotes y potreros, como los que quedan en Ciudad Salitre.Los baños públicos que existen en este momento no llegan a 30. Están los administrados por el Instituto Distrital para la Protección de la Niñez y la Juventud (Idipron), que son los de los Supercade, y algunos en las zonas bajas de los puentes.
Estos tienen una función social, pues trabajan en ellos madres cabeza de hogar, que fueron habitantes de la calle, o que su familia es beneficiaria de los programas de Idipron. Y para utilizar un baño público la gente tiene que pagar entre $500 y $800.También hay algunos baños en los parques zonales y metropolitanos. Y las empresas o personas autorizadas para hacer un uso temporal del espacio público (ferias temporales, conciertos, obras públicas etc.) están obligadas a contar con este servicio.Ante este panorama, el concejal Hugo Patiño logró la aprobación de un acuerdo que permitirÃa la instalación de muchos más baños en el espacio público bogotano. Y la clave de ese acuerdo es que establece que los baños en el espacio público puedan ser construidos por empresas privadas que utilicen la estructura de esos baños para vender publicidad, tal y como sucede hoy con los paraderos de buses. Aunque Liliana Ricardo, directora del Taller del Espacio Público de Planeación Distrital, recuerda que, de momento, solo están reglamentados los baños que habrá en los llamados Puntos de Encuentro. "Serán -explicó- en acero inoxidable y atenderán a hombres, mujeres, niños, niñas y personas en situación de discapacidad. Los primeros cuatro puntos de encuentro se conocerán en dos meses".
Más que un problema estéticoPero al margen de marcos reglamentarios, lo cierto es que este problema golpea la imagen de Bogotá y sus posibilidades de potenciarse como destino turÃstico. El urbanista Gabriel Suárez afirma: "todas las ciudades turÃsticas tienen una buena oferta de baños públicos, pues el visitante no se mantiene cerca a un hotel y tampoco está obligado, como pasa aquÃ, a consumir algo en un establecimiento para poder utilizar su baño". Sin embargo advierte que estos espacio requieren de unas medidas especiales para que no se conviertan en lugares peligrosos, de consumo de drogas o conductas sexuales inapropiadas, etc. Asà mismo el arquitecto Andrés RamÃrez afirma que "construir más baños es beneficiar al peatón y para darle más valor al espacio público". Además dice que es necesario retomar lo hecho por administraciones pasadas para que no pase como con algunos baños que se construyeron bajo los puentes. (ver recuadro).Asà mismo, el urbanista Suárez sugiere que sean baños autolimpiables, pequeños y prácticos. Incluso sugiere que los quioscos que implementará el Distrito para los vendedores ambulantes también pudieran prestar este servicio. Lo cierto es que todas las propuestas son bienvenidas para solucionar este problema que ciertamente huele muy mal.22 son los baños públicos que actualmente administra el Distrito a través de Idipron. El IDU y la DefensorÃa del Espacio Público dicen que ellos no admi- nistran estructuras de este tipo.
420 los baños individuales o 'sanisettes' que hay en ParÃs. Estos son autolimpiables. También hay 38 en los metros y estaciones de tren y 95 en los jardines y parques.
Los baños de la 100 con autonorte En contraste con los pocos baños que tiene la ciudad, debajo del puente de la calle 100 con Autonorte hay uno abandonado. La puerta se ve forzada y adentro está lleno de basuras y desperdicios.
EL TIEMPO indagó sobre él a Idipron y respondió que no tenÃa a cargo ese baño. La DefensorÃa del Espacio Público (Dadep) dijo que las zonas bajas de los puentes las maneja el Instituto de Desarrollo Urbano (IDU). No obstante, el IDU dice que estas zonas se las entregó al Dadep ¿Quién le responde a la ciudad por este desperdicio? VIVIANA PINEDA HINCAPIÉREDACTORA DE EL TIEMPO* vivpin@eltiempo.com.co
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