La idea de postular su nombre a la candidatura de su ciudad terminó por seducirla hace tres semanas. Desde entonces, mantuvo su decisión como un secreto, y solo esta semana decidió confesarlo.
¿Qué la lleva a dejar una de las más exitosas secciones de confidenciales en televisión ('1,2,3 del Noticiero CM&') por una aventura polÃtica en una ciudad donde la clase polÃtica ha hecho de las suyas? .
Con tono de candidata, Claudia responde con dos argumentos: "Me duele la ciudad. Cartagena está llena de escombros, no está preparada para el TLC, ahora se presentan muchos robos y hay una clara ausencia de liderazgo", es el primero de ellos.
Y, ¿el segundo? Muy al estilo de MarÃa Isabel Rueda, la columnista que se lanzó al Congreso en 1998, Claudia dice: "Me cansé de quejarme".
Es por eso que en pocas semanas dejará de aparecer en la pantalla de televisión anunciando sus secretos con sus largos dedos y su infaltable ñapa, para iniciar recorridos por Manga, los vecindarios cercanos al Cerro de La Popa y, por qué no, las calles tristes y sucias de Nelson Mandela.
"¡Es increÃble que Enrique Peñalosa se preocupe más de nuestra ciudad que los propios cartageneros!", dice para justificar, una vez más, su retiro de la televisión.
Hace unas semanas, Claudia fue portada de la revista Alo para desmentir un romance con el lÃder uribista Germán Vargas Lleras y para confesar sus tentaciones de ser candidata a la AlcaldÃa.
Ahora, con la decisión tomada, no sabe en cuál de los partidos gobiernistas aterrizará, pero lo que sà tiene claro es que agitará la bandera uribista. "Inicio como una opción independiente, sin desconocer que soy uribista, y no solo uribista, sino reeleccionista, es decir, 'furibista'".
Ella, que dice tener las ganas, el talento, la transparencia, la capacidad de gestión y las relaciones públicas para hacer una buena alcaldÃa, ha sido criticada por su jefe, el veterano Yamid Amat, quien asegura que Claudia está poniendo en riesgo todo su capital periodÃstico.
"Me dice que es un riesgo muy grande y me dijo muy fuerte que sà creÃa que con una cara linda iba a conseguir los votos necesarios. Yo me le devolvà y le dije: ¿Es que crees que sólo soy una cara linda?" 'Es otra cosa desde la distancia' El ambientalista Rafael Vergara, dijo que no quiere descalificar a Hoyos, pero que "es importante que las mujeres entiendan que Cartagena requiere de sus compromisos. Que tengan un conocimiento de la ciudad. La vida aquà es una pasión, otra cosa muy distinta es verla desde la distancia. Por eso es que la ley exige que la gente viva por lo menos 6 meses para poder gobernarla".
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