Dueños de discotecas organizan concurso para renombrar esa calle que, en 80 metros, reúne 56 discotecas, tabernas y clubes. Los únicos negocios diferentes son una peluquerÃa y una cafeterÃa.
Jairo Rosales, un músico pastuso que ha viajado por todo el paÃs y esta noche toca en una de las tabernas de 'Cuadra Picha', dice que nunca ha visto una calle con tantos rumbeaderos juntos.
Aunque intenta disimular, a Blanca Betancur se le nota el aguijonazo que siente al escuchar el nombre despectivo con el que se refieren a su calle: ¡Cuadra Picha! .
Dice que el nombre se lo pusieron hace unos seis años sus vecinos, los dueños de las discotecas de la avenida Primero de Mayo, en el suroccidente de Bogotá. "Lo hicieron en venganza porque las tabernas de esta calle les estaban quitando la clientela", dice.
Blanca habla en voz alta. Esa es la única forma de hacerse oÃr en medio del estruendo que a las 6:30 de la tarde ya inunda esta calle.
"¡Cuadra alegre!..., nosotros le decimos 'cuadra alegre', la zona rumbera del sur de Bogotá", irrumpe casi a gritos Blanca, en un intento por sacudirse del feo nombrecito que ya parece indeleble en los anales de la rumba bogotana.
"Ahhh... usted va es para 'Cuadra Picha'", me habÃa dicho el taxista una hora antes, cuando intenté precisar mi destino: "Para esa calle donde hay puras discotecas, ahà al lado de la Primero de Mayo".
Los taxistas mucho menos la identifican por la nueva nomenclatura de la ciudad: calle sexta sur con carrera 71D.
'Calle sexta' es el nombre que resalta en caracteres negros en los chalecos color verde viche de los 56 'jaladores' que intentan seducir a los clientes potenciales.
"Bacán... escúcheme... buena musiquita... cross over... entre sin compromiso. Mirar no es comprar... la nena no paga hoy...", le grita uno de los 'jaladores' a una pareja que entra en su radio de acción.
El chaleco verde lo usan desde principios de marzo por iniciativa de la policÃa del sector. Muchas jovencitas denunciaron que los 'jaladores' les decÃan 'cosas groseras' e, incluso, las tocaban.
Desde entonces, acordaron que estos no pueden bajarse de las aceras para acosar a los clientes que transitan por la calle. Tampoco pueden llamar la atención con palmoteos o chiflidos o jalar a los clientes de la ropa.
Poco después de las ocho, dos policÃas en moto estacionan frente a Takuba-Bar.
"Vea, ahà llegó la PolicÃa. Vaya, mijo... dÃgales que le bajen el volumen", dice Blanca Betancur a un muchacho. Luego explica que la taberna le pertenece a ella y un socio.
Los de la seguridad .
La PolicÃa ronda seguido por esta calle. Además, existen dos empresas de seguridad privada que tienen unos cien hombres entrenados para requisar, sacar borrachos y liarse a trompadas.
Edwin Ruiz, el gerente de 3:16 Producciones, una de las empresas de seguridad, afirma que solo les está permitido aplicar llaves de inmovilización para sacar a los borrachos más obstinados. Ruiz parece hecho para su oficio: alto, fornido, de gestos ásperos y con dos cicatrices en la cabeza afeitada.
La seguridad que estos hombres prestan es uno de los argumentos que esgrime Rubén Prieto, presidente de Asorumba (la organización de los empresarios del sector), para alegar que el nombre y la mala fama de 'Cuadra Picha' son absolutamente injustos con la realidad de la calle.
Un sargento del CAI vecino enumera los que considera son los problemas de la cuadra: riñas esporádicas, vendedores ambulantes, presencia de menores de edad y los amanecederos que lanzan a la calle una oleada de borrachos a las 6 de la mañana.
Dice que circula droga, pero no han capturado a nadie con el alucinógeno.
Prieto, dueño de dos discotecas, asegura que esta cuadra genera unos 600 empleos directos, entre 'jaladores', meseros, administradores, tequileras, animadores y disc jockey.
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Lenguaje de la calle A las 11, la calle está que hierve. "¡Palma!..¡Palma!... ¡Malo... malo.. el diablo es malo...!", corea Alejandro, el animador de Come's. Y los bailadores responden con gritos, sudor y furia.
En la calle, Andrés Fuertes ya ha vendido casi cien platos de lechona. Se vende una cada noche, entre miércoles y sábado.
Una rubia de minifalda y botas blancas entra en la calle: "Mi amor, permÃtame la atiendo", le dice un 'jalador'.
"Cuando tengamos el nombre vamos a construir una entrada bien bonita, con un letrero que diga 'Bienvenidos a la calle tal....', dice Prieto.
Pero mientras eligen un nuevo nombre -y quien sabe si después-, la calle sexta sur con 71D mantendrá su nombre ignominioso: '¡Cuadra Picha!' ¿De dónde salió el nombre? Existen otras explicaciones sobre el origen del nombre 'Cuadra Picha'.
Una de ellas señala que las familias residentes en el sector, molestas por la invasión de bares y tabernas, terminaron por llamarla asà como sinónimo de calle podrida.
Sin embargo, algunos residentes vendieron sus casas al doble del precio en que estaban avaluadas o lograron arrendarlas por dos y tres millones de pesos mensuales. Algunas tabernas valen más de 500 millones de pesos.
Otra de la versiones culpa a los vendedores de chuzos y chorizos. Dicen que estos dejaban los restos de su mercancÃa tirados en el pavimento y al descomponerse, un olor putrefacto inundaba la calle de arriba a abajo.
JOSÉ NAVIA EDITOR DE REPORTAJES
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