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Estas son las cinco nuevas modalidades de estafa más comunes en Colombia

La ingenuidad de las víctimas sigue siendo el principal aliado de los ladrones. Sea precavido y no confíe en las propuestas de extraños.

Aunque no hay cifras exactas de los casos de estafa -la mayoría no se denuncia y los otros pasan en las estadísticas oficiales como hurto a personas-, los investigadores de la Policía calculan que solo en Bogotá se pueden presentar unos 13 hechos al día.

Según las cifras de la Policía Nacional, en el 2006 se registraron en el país 54.829 casos de hurto a personas, de los que el 10 por ciento, estiman, tiene que ver con estos timos. El resto son atracos callejeros, raponazos, etc.

Tan solo en la sede de la Dijín de Bogotá -que no es una unidad en la que normalmente se denuncien delitos de este tipo- cada 24 horas se recibe al menos una acusación.

Los timadores acostumbran a engatusar a sus víctimas con la ayuda de uno o dos cómplices, aunque hay noticias de algunos que prefieren trabajar solos.

La modalidad del 'paquete chileno' sigue siendo una de las modalidades más usadas, a pesar de ser uno de los 'trucos' más viejos (pues los primeros casos se conocieron en el país hace 25 años).

No pasa una semana sin que las autoridades reciban al menos una denuncia de este tipo de robo en el que, según el mayor George Quintero, jefe del grupo Contraatracos de la Dijín, el mejor aliado de los ladrones sigue siendo la ingenuidad de la gente.

Sin embargo, los estafadores utilizan ahora métodos modernos que van desde la intercepción telefónica hasta las compras por Internet y teléfono. Eso sin contar los casos en los que los ladrones sorprenden a sus víctimas atacando un flanco poco usual: el del corazón.

Las siguientes cinco son, según las autoridades, las técnicas de estafa que hoy están en boga en el país.

Cuidado cuando no le llegue el extracto de la tarjeta de crédito

Una reciente modalidad de estafa, de la que ya se han denunciado tres casos en Bogotá este año, llama la atención de la Policía. Se trata del uso de datos de tarjetas de crédito para hacer compras telefónicas y por Internet. El más reciente hecho de estos ocurrió en febrero en un conjunto residencial de la calle 134, en Bogotá.

Quince días después de que no le llegó el extracto de su tarjeta de crédito, un hombre llamó a la entidad a averiguar qué había pasado. Le dijeron que ya había sido enviado y le informaron que le aparecía una compra de 500 mil pesos en flores y otra de un computador portátil.

Tras asegurar que él no había hecho esas compras, la seguridad del banco y la Dijín encontraron que estas se hicieron por teléfono y que el equipo se entregaría el 20 de febrero en una oficina de correo del centro de Bogotá.

Ese día, la Policía capturó a quien llegó a reclamar el artefacto. Resultó ser uno de los vigilantes del conjunto, quien confesó que había tomado un extracto bancario, que copió el número de la tarjeta y como sabía algunos teléfonos del dueño, había hecho las compras.

Ojo a lotes a precio de huevo

Entre el 4 de diciembre y el 31 de enero pasados una venta de lotes en un cerramiento en la localidad de Suba llamó la atención de familias que buscaban dónde construir una casa.

Tres hombres instalaron allí una oficina y comenzaron a ofrecer 35 parcelaciones de 10 metros por 12 metros. El precio de los lotes era de 6 millones de pesos, los cuales se podían ir pagando como el comprador pudiera.

Incluso, cuentan hoy los afectados, los fines de semana los 'empresarios' hacían asados allí.

A comienzos de febrero, los compradores fueron al lugar y encontraron la caseta de ventas vacía.

Al averiguar con Catastro, la notaría y la Alcaldía Local, los compradores se enteraron de que el lote pertenecía a un particular desde hacía 15 años y que él no era la persona con la que habían hecho negocio.

Hoy la Policía ha cuantificado, por los recibos de caja de los afectados, que las pérdidas ascienden a 25 millones de pesos.

Enamoran y después estafan

En Cristian Ferney Vallejo, de unos 40 años, María Delgadillo* creyó encontrar en octubre pasado al hombre de su vida. Pero tres meses después, el 'príncipe azul' se perdió con 20 millones de pesos de su amada.

Vallejo y Delgadillo se conocieron en un centro comercial de Cali.
Ella, de 48 años y viuda hace siete, correspondió al interés que mostraba el supuesto agente inmobiliario.

A mediados de enero pasado, Vallejo le dijo que tenía una ganga de la que ella podía beneficiarse.

Le contó que había una casa en el exclusivo sector de Ciudad Jardín que estaba siendo rematada por 140 millones de pesos, que él tenía el contacto y que si ella entregaba en los tres días siguientes 20 millones de pesos el inmueble sería suyo.

Después, le dijo, lo podía vender al menos por el doble.

La mujer retiró sus ahorros, pidió prestada plata a una hermana y a otros familiares y se la dio a Vallejo.

Tras una semana de evasivas, él no volvió a contestar el teléfono del apartamento ni el celular. Cuando ella fue a la casa de su novio, la encontró desocupada.

* Nombre cambiado

La 'ganga' de un vehículo resultó ser una carnada

Le ocurrió el 12 de diciembre pasado al hermano de un oficial de la Policía.

El hombre, un ingeniero, necesitaba conseguir una camioneta para llevarla a una obra fuera de Bogotá.

Después de descartar unas que le mostraron colegas, decidió consultar los clasificados en el periódico. Allí encontró una ganga: leyó acerca de una modelo 2002, doble tracción y "como nueva".
Inmediatamente llamó al celular que aparecía y el vendedor le dijo que le llevaba el carro hasta su apartamento, en el barrio Colina Campestre, para que lo viera.

Tres horas después se encontraron, fueron hasta un taller donde le dijeron que la camioneta estaba en buenas condiciones. Tras acordar un precio, el vendedor le dijo que había que hacer el negocio rápido y le pidió plata para pisar la transacción y tramitar el traspaso. El ingeniero le entregó 500.000 pesos.

Del vendedor jamás se volvió a saber y los datos que entregó, junto con la placa y la identificación del vehículo, resultaron ser falsos.

Alquilan fincas fantasma

En vacaciones, advierte la Policía, una de las estafas más recurrentes tiene que ver con el alquiler de fincas o apartamentos de verano.

Por ejemplo, en enero pasado Jorge Martínez*, gerente de una sucursal bancaria, recurrió a Internet para buscar una finca en Melgar y pasar vacaciones junto a su familia y la de su cuñado.

En total eran 12 personas.

En internet encontró una que con su esposa consideró ideal. "Las fotos eran increíbles y lo mejor, pese a la época, estaba disponible del 20 al 27 de enero", dice Martínez.

Llamó a los teléfonos que aparecían y allí le dijeron que para apartarla debía consignar, por el grupo, 500 mil pesos. Sacó de su cuenta el dinero y los depositó.

El 'dueño' le dijo que al otro día le enviaría por correo electrónico la confirmación de la reservación, que jamás llegó.

"En los teléfonos de la página contestaban y colgaban, luego se perdieron. Un día fui hasta la dirección que aparecía de la casa y no existía", puntualiza.

* Nombre cambiado

Para que usted no sea una víctima

Desconfíe de llamadas en las que personas aparentemente conocidas le informan sobre un problema judicial o de salud de alguno de los miembros de la familia, y le piden objetos de valor o dinero en efectivo.

Si a su casa llegan personas vestidas con prendas del DAS, el CTI o la Fiscalía y dicen que tienen por objeto entrar a su domicilio, pida la orden escrita o llame a la Policía.

Desconfíe de personas que pretendan regalarle algo o de venderle bienes baratos.

No acepte visitas imprevistas de empleados de empresas que usted no ha solicitado. Por ejemplo de servicios públicos o vendedores.

Si va a comprar un inmueble, antes de dar dinero solicite el certificado de tradición y propiedad y la escritura en la Notaría.

REDACCIÓN JUSTICIA

Publicación
eltiempo.com
Sección
Justicia
Fecha de publicación
14 de marzo de 2007
Autor

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