Beto Jamaica, el rey vallenato 'cachaco', lanza su primer disco, 'Rey de mi folclor'

Beto Jamaica, el rey vallenato 'cachaco', lanza su primer disco, 'Rey de mi folclor'

Había sido músico invitado en más de 48 producciones, era el acordeonero a la sombra de Otto Serge. Pero ser rey vallenato, le ayudó al acordeonero a volar solo.

21 de febrero de 2007, 05:00 am

Beto Jamaica no alcanzó a bajar de la tarima en el lanzamiento del álbum, Rey de mi folclor (la semana pasada), cuando los asistentes, se arremolinaron, plata en mano, pidiendo un CD.

Antes del lanzamiento, Jamaica, solito, había vendido ya mil discos. No es que esté sin disquera -ahora es artista Codiscos-, es que el rey vallenato 2006 siempre se anticipa a las estrategias de mercadeo.

Además, cuenta con una legión de amigos (la mayoría, cachacos enamorados del vallenato), que le han dado la mano en las malas (como las 12 veces en que volvió a Bogotá con las manos vacías después del Festival Vallenato) y en las buenas, como ahora, que por fin tiene CD propio.

Hace menos de un año llegó a Valledupar con cuatro acordeones en el equipaje. Jurando que "esta vez sí", armado de fe y talento.

Estaba enfermo el día en que ganó. El agua de Valledupar siempre le ha hecho daño. Una vez vencedor, estuvo a punto de salir a pie del Coliseo, como cualquier vecino, si no se hubiera tropezado con su barra de cachacos que lo rescató y lo sacó en hombros.

Siguieron las llamadas de los medios, dos días sin dormir y el regreso a Bogotá en el quinto día del reinado, con un trofeo prestado por Rodolfo Molina Araújo, presidente del Festival Vallenato.

Tenía prisa porque iba a Costa Rica a acompañar con el acordeón a Otto Serge, a cuya sombra trabajó por años.

Una semana después volvió a Valledupar por su premio. Muchos lo esperaban con ansias, sobre todo en la puerta del banco, cuando cobró el cheque de 15 millones del triunfo.

Un pintor quiso meterle hasta por los ojos un retrato que le hizo. Primero le cobró dos millones. Después de tratar de explicarle que no era su obligación comprarlo, Jamaica le dio 150 mil pesos. Algo parecido le pasó con alguien que llegó a venderle 'obligado' una pila de fotografías que le tomaron a lo largo de los 13 festivales en los que participó, a 20 mil por foto. Y le aparecieron más fans de los que él conocía, todos pidiéndole ayuditas económicas que en muchos casos no supo negar. Así voló la plata.

Debía aprovechar el título. Era el acordeonero oficial de un cantante de renombre que no grababa con él -Serge siempre terminaba grabando con otro-. Nunca llegó la carátula soñada que dijera "Otto Serge y Beto Jamaica".

Esta vez trató de pedirlo. Lógico. En el mundo vallenato los artistas se presentan en duplas de voz y acordeón. Pero, solo le propusieron aparecer mencionado como artista invitado y le aclararon que querían un acordeonero norteño.

Las relaciones con Serge y su manager empezaron a deteriorarse. Jamaica todavía alega que fueron injustos cuando lo acusaron de plantarlos en una presentación, ocasionando disturbios. Explica que le cambiaron la fecha del show por otra en la que le era imposible asistir, que avisó con tiempo y envió reemplazo.

Pasó meses desorientado, Pero al fin decidió probar solo. Hasta ahora no se ha arrepentido. Jamaica avanza fiel a la idea de que un rey vallenato debe hacer gala de la tradición que lo coronó.

Ahora encabeza un grupo de 12 músicos, con Luis Díaz como cantante. Todavía, después de las presentaciones, es de los que ayuda a guardar los instrumentos en el baúl de su viejo automóvil y arranca con los músicos que le quepan en el puesto trasero.

Pero el sueño del disco ya se cumplió. Rey de mi folclor circula con el aval de Codiscos. Incluye clásicos vallenatos, las canciones con las que se hizo rey y hasta una de las que tocará en el próximo Rey de Reyes, en abril próximo.

'Pa' las que sean'

"La gente sabe lo que me ha costado este álbum. Siempre me han apoyado. Tengo amigos que me han dicho: "Venga, yo le ayudo a vender 30 o 60 discos". BETO JAMAICA, primer rey vallenato cachacho.

LILIANA MARTÍNEZ POLO
REDACTORA DE EL TIEMPO