Relaciones entre polÃticos y 'paras' llaman la atención en Congreso de ese paÃs, especialmente ahora que el Partido Demócrata, crÃtico del proceso de paz con las Auc, tomó las riendas del legislativo.
Aunque en el Capitolio no son muchos los que manejan el tema colombiano, los que lo hacen han comenzado a bautizar este escándalo como el "paragate" y a citarlo como prueba de que Estados Unidos debe revisar su relación bilateral con Colombia.
De eso pudo cerciorarse el vicepresidente Francisco Santos durante la visita que realizó la semana pasada a Washington.
En muchos de los encuentros con los legisladores demócratas, el escándalo salió a colación. Y eso, sin que todavÃa se conociera la decisión de la Corte Suprema de Justicia que el jueves ordenó el arresto de seis parlamentarios, entre ellos el hermano de la canciller, MarÃa Consuelo Araújo.
"Es un asunto que debe ser explicado hasta la saciedad", le dijo a EL TIEMPO Bill Delahunt, demócrata por el estado de Massachussets y miembro de la Comisión de Relaciones Internacionales en la Cámara de Representantes.
Patrick Leahy, uno de los senadores demócratas con más poder, pues preside el Subcomité de Apropiaciones para las Relaciones Internacionales (que asigna y autoriza los fondos para el Plan Colombia), expuso su preocupación con muy fuertes palabras.
"Esto confirma las preocupaciones que muchos han tenido por varios años, que los paramilitares han infiltrado el establecimiento económico y polÃtico de la sociedad colombiana. Y deberÃa provocar una pausa para determinar con quién es que estamos tratando", dice Leahy a través de un comunicado.
La realidad es que en Estados Unidos, de momento, la atención sigue puesta en Irak. Pero entre muchos demócratas, que llevan años criticando la ayuda militar al paÃs, cuestionando el récord en Derechos Humanos y ahora insistiendo en modificaciones al capÃtulo laboral del TLC, este escándalo podrÃa convertirse en la gota que le falta a la copa para redondear su posición.
Impacto para la ayuda El diario The Washington Post, en su edición de este sábado, publicó un artÃculo en el que se habla del impacto que la 'parapolÃtica' ya está teniendo en Washington. En esa nota el representante Sander Levin, presidente del Comité donde comenzarÃa su trámite el TLC, esbozó el problema: "El TLC no puede pasar en el Congreso tal y como está construido y el Plan está más amenazado por este escándalo de infiltración. Yo he votado a favor del Plan en sus comienzos. Pero estos nuevos desarrollos son muy preocupantes", dijo Levin.
En todo caso, el primer termómetro real del impacto del "paragate" se conocerá muy pronto. En el próximo mes, más de una veintena de congresistas de Estados Unidos visitarán a Colombia. Algunos, esta semana que comienza.
Habrá que ver cómo se refieren al tema, pues, entre otras cosas, tienen citas previstas con la canciller Araújo, quien fue respaldada una vez más por el presidente Uribe el pasado sábado en un consejo comunal en el Tolima.
Y, claro está, el mismo interrogante queda planteado para el próximo 11 de marzo, fecha prevista para el viaje del presidente George W. Bush a Bogotá.
"Esto confirma las preocupaciones que muchos han tenido (...) que los 'paras' han infiltrado el establecimiento económico y polÃtico de la sociedad".Patrick Leahy, senador demócrata de Vermont.
SERGIO GÓMEZ MASERICorresponsal de EL TIEMPOWashington
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