Cerrar

Publicidad

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo - ELTIEMPO.COM

Últimas Noticias

Ver más últimas noticias

Patrocinado por:

Los garífunas, sensual atractivo turístico y musical del Caribe

El ancestral pueblo garífuna, abandonado a su suerte hace más de 200 años, ha sobrevivido al enclaustramiento geográfico y legal para convertirse en los albores de este siglo en tesoro guatemalteco.

Los nuevos intereses turísticos de la comunidad internacional, que rescata la naturaleza, el exotismo, las curiosidades étnicas y la exaltación de los sentidos, han hecho de esta comunidad asentada en la costa atlántica centroamericana un destino en alza.

Son su peculiar música, la punta, cargada de sensualidad y erotismo, y las aún vivas raíces africanas y amerindias, los pilares de la atención internacional que despierta este pueblo, que declara la alegría entre sus valores culturales.

Vida y costumbres

Los garífunas guatemaltecos, que comparten orígenes con sus vecinos de Belice, Honduras y Nicaragua, viven de la pesca artesanal y el ecoturismo, y sus ritmos musicales, metálicos y cadenciosos, que se acompañan con las caderas, son un himno a la sensualidad y el erotismo.

Visitantes de Europa y Estados Unidos, acuden a Livingston (frontera con Belice) en sus propios yates o transportados por operadores turísticos, atraídos por la cultura y por los bailes garífunas.

El contoneo de las cinturas tanto de hombres como de mujeres al compás de los tambores, cautiva a los visitantes, asombrados por los movimientos sensuales que exigen el baile de la punta, el "yancunu" y el "chumba".

También se le denomina "el baile de la fertilización", porque se acompaña con una de las bebidas de la región, el "giffity", que se considera afrodisíaco. 

Los garífuna (la gente que come yuca), también llamados "black Carib", poseen un espacio geográfico definido, idioma y cultura propia, pero a diferencia de las otras 23 etnias guatemaltecas, fue después de la firma de los Acuerdos de Paz de 1996 cuando comenzaron a ganar espacio legal, aunque oficialmente se les reconoció la entidad de grupo a mediados de la década del 80.

La presencia garífuna en Livingston, puerto asentado en las aguas del Caribe guatemalteco, se remonta al siglo XVIII, cuando grupos de esclavos negros huyeron de la persecución en los colonos ingleses de las islas.

Fue en la isla de San Vicente, dicen, donde antes se gestó su peculiar historia e idioma, diferente a cualquiera de la región, una simbiosis de las lenguas arawak y kalipuna (garífuna) y de la influencia de esclavos africanos, náufragos de barcos negreros. 

Garífunas en el mundo

"kabiri" (¿cómo te llamas?), "idabiña" (¿cómo estás?), "gereme" (gracias), "useitina eigininu" (quiero comer) o "ubaticensu" (no hay dinero), son algunas de las frases más comunes que ya repiten locales y turistas en la región, de la que han surgido grandes deportistas y modelos que han dejado huella nacional e internacional.

Entre ellos figura Teodoro Palacios Flores, nacido en 1939, quien de niño fue un limpiabotas y llegó a ser una de las mayores glorias del atletismo de Guatemala, con varios títulos Panamericanos, Centroamericanos y del Caribe en salto alto.

En 1960 estableció el récord nacional con un salto de 2 metros y 10,5 centímetros que ningún otro guatemalteco ha superado. Emigrante, se educó y destacó en Estados Unidos como catedrático, durante 24 años y fue asesor de uno de los alcaldes de Chicago.

Otra estrella garífuna es Deborah Lastania David Lino, cuya cara y figura se han paseado por muchos años es las pasarelas de varios países del mundo,  especialmente en América Latina.

Deborah David, como es conocida esta mulata de unos 27 años, se hizo famosa al aparecer en el último vídeo "La Negra tiene tumbao", de la ya fallecida Celia Cruz, en el que arranca suspiros con su desnudez por las calles del centro histórico de Ciudad de México.

En 2003, la revista 'People' la incluyó entre los 50 rostros más bellos del mundo del espectáculo.

Reconocidos por la UNESCO como obra maestra de la Herencia Oral de la Humanidad, los garífunas ya no son un pueblo olvidado sino que han reencontrado sus raíces y su identidad para proyectarse al futuro.

Con Efe.-
 

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
12 de febrero de 2007
Autor

Publicidad

Paute aqu�