Para leer esta nota usted debe ser un usuario registrado. Regístrese o ingrese aquí.
El ruidoso enjambre arremetió con furia en el patio de aves y, en cuestión de minutos, dejó tendidos sin vida cinco pavos reales.
Dos gallinas ponedoras, que en diciembre pasado salvaron sus plumas al no ser tenidas en cuenta para el suculento sancocho que el Presidente brindó a sus más cercanos colaboradores, no corrieron esta vez la misma suerte, y al igual que sus visto (...)
Publicidad
COPYRIGHT © 2008 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.