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¿Y dónde está el propietario?

En Bogotá y en en el resto de ciudades es común que se realicen transacciones sin que el propietario tenga a la venta un predio, ni públicamente ni con avisos.

El interesado se entera y puede contactarlo para sugerir el negocio.

"La cuestión es que ahora, en Bogotá, esta será una tarea más que ardua, casi una odisea, saber quién es el propietario de un predio", asegura Carlos Peña, ingeniero catastral y consultor inmobiliario, quien advierte que el problema es más grave si el inmueble no tiene una dirección clara o visible como sucede con muchos lotes de la capital.

Peña considera que parte del inconviente surge del parágrafo tercero de la Resolución 218 del 2006, emitida por Catastro Distrital que dice: "En los casos en que el peticionario solicite trámite alguno para predios que no son de su propiedad, deberá anexar la autorización de la persona que figure como propietario para cada uno de ellos...".

"Esto impide que cualquier particular pueda solicitar un Certificado de Nomenclatura o Boletín Catastral (como se hacía antes) donde además de la dirección y otros datos básicos puede aparecer el nombre del último propietario", asegura el ingeniero catastral. La cuestión es que esto no es nada seguro, pues hasta que el comprador no se acredite como tal en Catastro, mediante Escritura Pública o Certificado de Tradición y Libertad, el anterior dueño seguirá apareciendo como propietario.

Irónicamente, para saber quién es el propietario de un inmueble, a través de estos certificados, se necesita que dicho propietario lo autorice. Absurdo.

"Ahora -agrega Peña- la otra forma de saber quién es el propietario es a través del Certificado de Tradición y Libertad que expiden las Oficinas de Registro.

"Sin embargo, como en muchos casos no se sabe con certeza cuál es la dirección exacta del inmueble, y para saberlo se necesita preguntar en Catastro y que lo orienten para encontrarla por medio de la cartografía (que en realidad no es habilidad de la gran mayoría bogotanos) de todas formas, encontrándola, existe el otro problema: Bogotá, a través de Catastro Distrital, viene actualizando y unificando, desde el año 2001, y por localidades, la nomenclatura de la ciudad.

"En resumen, si no se tiene la dirección, hay que buscarla o que se la informen. Con ella, se necesitará la autorización del propietario para saber quién es el propietario (si la quiere solicitar en Catastro)", advierte este investigador.

Y si prefiere las Oficinas de Registro y Notariado el proceso será más que lento, pues a menos que el propietario haga la diligencia, los resultados solo se verán después tres meses que pueden alargarse hasta tres años.

Y eso que existe un convenio entre esta Oficina y Catastro Distrital, suscrito a través de Instrucción Administrativa No 27 de 2004, para la actualización de la nomenclatura oficial o actual, "La gente que acude a estas Oficinas para solicitar su Certificado de Tradición y Libertad debe hacerlo referenciando la nomenclatura antigua, pues con la nueva no aparece nada. Estas son situaciones que pueden retrasar todo no solo en el área inmobiliaria, sino en muchas otras que a diario requieren como dato vital la dirección de un predio o de un propietario.

"Así las cosas, solo los propietarios podrán solicitar su Boletín Catastral o a quien ellos autoricen.

Por ello, asegura Peña, se trata de una medida poco sabia que hará que aparezcan los tramitólogos de nuevo.

"Creo que la ciudadanía clama a gritos que Catastro pueda expedir un certificado donde aparezcan todos los datos, así no aparezca el propietario, pues es claro que sólo el Certificado de Tradición y Libertad es el único documento válido para demostrar el dominio sobre una propiedad, no el Certificado de Nomenclatura ni el Boletín Catastral", concluye Peña.

ingmor@eltiempo.com.co

Publicación
eltiempo.com
Sección
Otros
Fecha de publicación
12 de enero de 2007
Autor

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