Cerrar

  • ¿Necesita Dinero?

Publicidad

ElTIEMPO.COM

Archivo

Patrocinado por:

Sergio Trujillo, bailarín colombiano, es el coreógrafo de un exitoso musical de Broadway

Se fue de Colombia a los 12 años y, ahora, a los 40, hace nombre en el mundo del teatro musical en E.U. Disney acaba de escogerlo para hacer 'Tarzán'.

La noche anterior, Jersey Boys, un musical sobre la vida de Frankie Vallis y su grupo Four Seasons dirigido por Des McAnuff, un reconocido director de musicales, se estrenó el siete de noviembre de 2005 en Nueva York y las reseñas de los críticos fueron abrumadoramente positivas.

El musical terminó ganando cuatro premios Tony, el equivalente a los Oscar del teatro, y catapultó a Trujillo, de 40 años, como uno de los coreógrafos más apetecidos en la industria.

Un año después de su estreno, la boletería de Jersey Boys se sigue agotando y se estima que a la obra le quedan por lo menos cinco años más.

Broadway no era precisamente lo que Trujillo tenía en mente cuando estaba creciendo en el barrio Panamericano de Cali en los años 70, aunque desde muy temprana edad sintió ese bichito por las artes y el escenario. "Una vez convencí a los papás de mis amigos para que sacaran los muebles de la sala y armaran un circo. Lo dirigí, armé la coreografía y cobramos como 25 centavos la entrada".

Estos recuerdos vienen con un alto grado de nostalgia para Trujillo, quien desde los 12 años salió de Colombia. Hace unos días, en el restaurante Serafina en el centro de Manhattan, a unas cuantas cuadras del teatro donde se presenta Jersey Boys, Trujillo hizo un viaje mental a esos días de infancia en la capital del Valle. "Mi niñez fue la más bella que me pueda imaginar. Yo corría completamente libre por un bosque que había detrás de nuestra casa. Nunca me decían 'no'".

El menor de dos hermanos, Trujillo era el "bebé" de la casa. Aún así, siempre fue muy independiente, al punto de inscribirse por su cuenta a una clase de actuación en el centro multicultural de Cali cuando apenas tenía 9 años. "Me gustaba todo lo que tuviera que ver con artes, luego me inscribí a cursos de baile".

Esa felicidad fue interrumpida cuando tenía 12 años y sus padres decidieron viajar a Canadá. La idea inicialmente era visitar familiares, pero terminaron dejando a Trujillo en Toronto a cargo de una tía con la idea de que se educaría mejor. "Fue horrible, una de las épocas más duras de mi vida".

La separación de sus padres se prolongó por cinco años en los que afianzó su espíritu independiente. "La adaptación a Canadá fue dura, especialmente por el idioma. Pero me propuse involucrarme en la cultura. Tenía amigos latinos, pero quería aprender inglés, así que también me hice amigo de canadienses".

A Los Ángeles.

Para cuando sus padres regresaron a Toronto, ya Trujillo estaba a punto de ingresar a la universidad a estudiar bioquímica y, más adelante, se inscribió en la escuela de quiropráctica. Pero estas decisiones fueron impulsadas más por la presión familiar que por deseo propio.

Fue visitando un parque temático, Canadá Wonderland, que se dio cuenta que lo suyo no era la ciencia sino el baile. "Vi un show llamado 'Lo mejor de Broadway' e inmediatamente supe que eso era lo que quería hacer".

Luego de pedir un año sabático en la universidad, viajó a Los Ángeles donde estudió con Michael Peters (el coreógrafo de Michael Jackson). Fue Peters quien le insistió en que le pusiera atención a las señales que el destino le daba. "Me dijo que no fuera tonto, que yo tenía talento, que no lo desperdiciara".

El arranque en Estados Unidos no fue nada fácil. "Mi mamá no sabe esto, pero a veces dormía en el carro que había alquilado para no pagar hotel y poder tomar las clases".

El sacrificio valió la pena, pues su carrera de bailarín empezó a tomar impulso, al lado de Debbie Allen, Nathan Lane y Rob Marshall (que más tarde dirigiría el musical ganador del Oscar, Chicago).

Trujillo asegura que la clave de su superación y éxito está en que siempre se ha fijado metas y ha sido muy disciplinado con todo lo que hace. En Los Ángeles trabajó también con Michael Jackson, Paula Abdul y hasta participó en una de las ceremonias de los premios Oscar.

"El viaje ha sido duro, pero esas experiencias, como un colombiano traslapado en otra cultura y mundo, y la sensación algunas veces de que tenía que trabajar más duro que el resto por conseguir lo que quería, es lo que me ha puesto donde estoy ahora".

Su trabajo en videos, giras de cantantes y eventos especiales lo llevaron al teatro musical en E.U. y Canadá, primero como bailarín y luego como coreógrafo. Aunque se la pasa viajando, dice que se mantiene muy cerca de su familia, que reside en Toronto. "Me llaman el gitano... A veces creo que ellos no entienden muchos lo que he logrado".

Colombiano 100 por ciento.

Desde que salió de Colombia en 1977, sólo ha regresado al país una vez de vacaciones, en 1985. Y aunque su pasaporte dice que es ciudadano canadiense, en su corazón se siente ciento por ciento colombiano.

"Quisiera volver a Colombia, pero no a pasarla bien, ni a descansar. Quiero ir para hablar con la gente de lo que he hecho. Quisiera de alguna forma compartir lo que he aprendido. Me gustaría ser una fuente de inspiración".

Bueno, y si se da la oportunidad, probar unos pandebonos, que es lo que más extraña de nuestro país. "Entre más años pasan, más nostalgia siento de Colombia".

Por lo pronto, Trujillo está concentrado en coreografiar su carrera, de la misma forma que lo hace con los musicales. "Sé exactamente cómo voy a evolucionar: hacia la dirección y la producción... Y para eso tengo que esforzarme por mantener una reputación, por asegurarme que cualquier cosa que haga sea mejor que la anterior. Quiero ser el tipo que dirigió y coreografió Mambo Kings.... Quiero tener una carrera respetuosa y duradera".

Y las oportunidades para concretar esto abundan. Hace poco terminó la coreografía de The Wiz, un musical que se presenta en San Diego y con el cual prepara su salto a Broadway para el próximo año, y acaba de ser escogido por Disney, la empresa detrás de megaéxitos de Broadway como El Rey león y La bella y la bestia, para que dirija la coreografía de la primera versión internacional de Tarzán, que se prepara en Holanda.

¿Su sueño? Ganar un premio Tony, (los cuatro Tonys de Jersey Boys no incluyeron coreografía). "Quisiera subir al escenario y decirle a todos los colombianos que es posible lograr cosas grandes donde quiera que estén... sólo tienen que proponérselo".

CLAUDIA SANDOVAL GÓMEZPARA EL TIEMPONUEVA YORK

Publicación
eltiempo.com
Sección
Cultura y entretenimiento
Fecha de publicación
9 de diciembre de 2006
Autor

Publicidad

COPYRIGHT © 2010 CEET Prohibida su reproducción total o parcial, así como su traducción a cualquier idioma sin autorización escrita de su titular. Ver Términos y Condiciones.

GDA Miembro de GDA. Grupo de Diarios América