Seis de cada 10 de ellos han sido vÃctimas de agresiones verbales en las calles de la ciudad por su condición sexual y uno de cada cinco ha padecido hasta maltratos fÃsicos por la misma situación.
Asà lo revela una reciente encuesta realizada por la Corporación Promover CiudadanÃa, una ONG que vela por los derechos de esa población y que está conformada por profesionales de las ciencias sociales, humanas y artes de las universidades Nacional, Pedagógica y los Andes.
La encuesta, titulada 'Homofobia y convivencia ciudadana en Bogotá', fue aplicada a un total de 440 personas, entre lesbianas, gays, bisexuales y transgeneristas (comunidad LGBT) de la ciudad durante la última marcha del orgullo gay, el pasado 2 de julio.
Doce encuestadores con formación universitaria se ubicaron en diferentes puntos de esa manifestación, a donde se acercaron los interesados en responder el cuestionario de 20 preguntas.
Al interrogante de si ha sido vÃctima de agresión policial, el 79 por ciento de los entrevistados respondió que 'No', mientras que el restante 21 por ciento dijo que 'SÃ'.
Rechazos entre la comunidad El antropólogo Erik Cantor, egresado de la U. Nacional y director del estudio, aseguró: "Hoy la sociedad es sensible frente a los ataques contra las mujeres y los niños, pero contra los homosexuales esa violencia está invisibilizada en Bogotá".
En la encuesta quedaron en evidencia las dificultades que afrontan algunos homosexuales dentro de sus hogares, con los amigos y la religión.
El 45 por ciento dijo que ha recibido presiones en su casa y por parte de sus amistades para 'modificar el rumbo' y sostener una relación heterosexual. Y seis de cada 10 señalaron que personas que profesan su misma religión expresan "rechazo" hacia los homosexuales.
De hecho, la intolerancia de los vecinos obligó al 14 por ciento a cambiar su lugar de residencia.
El abogado Germán Rincón Perfetti, activista y uno de los más reconocidos lÃderes de LGBT, dijo que esto demuestra que "pese a los avances, la ciudad aún está en un proceso de descontaminación religiosa y cultural frente a un grupo que históricamente ha sido excluido y violentado".
Pero quizá uno de los resultados más llamativos de esta encuesta tiene que ver con la discriminación entre la misma comunidad homosexual.
Los gays reconocieron que discriminan a otros de su misma condición por "afeminamiento, ser viejos y tener poco dinero". Y las lesbianas excluyen a las demás por "coquetas, ser poco femeninas, su baja escolaridad y poco dinero".
Para la alcaldesa de Chapinero, Angélica Lozano, este último resultado es "muy lamentable porque esos prejuicios y estereotipos no aportan y obstruyen las libertades".
Paralela a la encuesta con la población homosexual, la Corporación Promover CiudadanÃa también consolidó en junio pasado los resultados de una encuesta realizada con 767 heterosexuales de diferentes sectores sociales para conocer su percepción sobre los gays en la capital.
Ni como vecinos, ni en la oficina La metodologÃa fue la misma: los encuestadores se ubicaron en diferentes puntos de Bogotá, entre ellos el parque de la 93, la plaza de Lourdes, el 20 de julio, centros médicos, universidades públicas e iglesias católicas y cristianas.Y las respuestas revelan que la ciudad sigue siendo una ciudad poco abierta a los gays, pues siete de cada 10 reconocieron que les "molesta" observar una demostración de cariño entre una pareja gay. Además, seis de cada 10 consultados se mostraron en desacuerdo con tener como compañero de oficina a un gay o una lesbiana. El mismo porcentaje (61 por ciento) dijo que no le gustarÃa tener como vecino a un homosexual. Sin embargo, la encuesta trae dos resultados que muestran que la lucha por 'sacar del clóset a Bogotá', como lo pretende la AlcaldÃa, ha dado algunos resultados.A la pregunta de si en sus familias se hacen comentarios despectivos contra los homosexuales, hubo un empate entre el sà y el no. Y además, el 51 por ciento se mostró de acuerdo en que los gays hagan pública su condición sexual. Marcela Sánchez, directora de Colombia Diversa, dice que "hoy la ciudad es más abierta y por lo menos habla del tema, pues antes ni siquiera lo hacÃa".Y agrega que en la ciudad aún hace falta trabajar más para erradicar "la desinformación y el desconocimiento" y poner en marcha polÃticas de salud y educación públicas, "porque la libertad sexual es vista aún como una enfermedad o aberración".En una frase "Hay avances, pero aún hay cosas por erradicar para hacer de Bogotá una ciudad más abierta a los homosexuales".Germán Rincón, abogado y reconocido lÃder de esa población.
YESID LANCHEROSREDACTOR DE EL TIEMPOyeslan@eltiempo.com.co
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