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Como respuesta a atentado, Gobierno ordena rescate militar de secuestrados en poder de las Farc

El presidente Álvaro Uribe suspendió la autorización al alto comisionado para la Paz, Luis Carlos Restrepo, de explorar un acuerdo humanitario con esta guerrilla.

"El único camino que queda es el rescate militar de los secuestrados. No puede seguir la farsa del intercambio humanitario como lo han planteado las Farc, y en consecuencia, reiteró, el único camino que queda es el rescate militar", precisó Uribe en un discurso al país.

"No vamos a permitir que nuestra buena voluntad para el acuerdo humanitario siga siendo objeto de la farsa de las Farc, que trafica con el dolor de los secuestrados en busca de una zona dedespeje para recuperar su capacidad terrorista", agregó.

La decisión presidencial es una consecuencia del atentado de ayer contra la Escuela Superior de Guerra que dejó más de 20 heridos, que fue atribuido por el mandatario a esta guerrilla.

El mandatario también dio por cancelada la decisión de avanzar en el proceso para la creación de una eventual zona de encuentro en los municipios de Pradera y Florida, para celebrar allí el intercambio entre guerrilleros actualmente en prisión y los militares y políticos en poder de las Farc.

Afirmó que la interceptación de una llamada telefónica permitió establecer que el atentado fue ordenado por Jorge Briceño, alias ''El Mono Jojoy'', uno de los miembros del secretariado de las Farc.

El mandatario inició su intervención con un duro discurso contra los jefes de las Farc a quienes calificó con adjetivos como "cobardes" y "fantoches".

El presidente arremetió duramente contra Jorge Briceño Suárez, 'Mono Jojoy'; 'Raúl Reyes e 'Iván Márquez' a quienes acusó de promover las acciones terroristas y pretender simultáneamente los diálogos de paz.

El mandatario visitó el lugar del atentado acompañado de varios ministros y el alto mando militar para reiterar las medidas adoptadas para proteger a la capital. La visita del mandatario comenzó a las 7 de la mañana de este viernes en medio de fuertes medidas de seguridad.

Así fue el atentado El carro bomba estalló ayer jueves en el mayor complejo militar de Colombia, frente a la escuela en donde se forman los generales del país y a pocos metros de las sedes de inteligencia y contrainteligencia.

Muy cerca están también la Brigada 13, la V División, la Escuela de Infantería y la Escuela de Operaciones Sicológicas, entre otras dependencias militares.

El carro bomba, una camioneta Ford Explorer azul, modelo 1998, estaba cargada con 60 kilos del poderoso R-1. Explotó a las 8:50 a.m. en un parqueadero ubicado entre un edificio de la Universidad Militar Nueva Granada y la Escuela Superior de Guerra, dejando 25 heridos -dos de gravedad- y fue activado con un sistema de temporizador.

En el momento de la explosión, en el lugar no solo había más de 2 mil alumnos, sino altas personalidades militares y civiles en dos actividades distintas.

En el aula máxima de la Universidad Militar, el representante en Colombia de la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Juan Pablo Corlazzoli, participaba en un foro sobre derechos humanos.

A pocos metros de allí, el comandante del Ejército, general Mario Montoya, dictaba una cátedra en la Escuela Superior de Guerra a un selecto grupo de oficiales de la reserva que aspiran a ser tenientes coroneles.

La clase de ayer era la penúltima que tenían los alumnos del curso de oficiales profesionales de la reserva.

Reconocidos políticos como Enrique Gómez Hurtado y el representante a la Cámara Alonso Acosta estaban listos para el taller 'Juegos de Guerra'.

Con ellos estaban el vicepresidente del Banco Popular Rómulo Orjuela Bernal; el asesor Hugo Gamboa Valdivieso y el Gerente Corporativo de Tecnología de EL TIEMPO, Guillermo Santos.

Entre otros alumnos de este curso figuran Carlos Julio Bonett Locarno, hermano del ex comandante de las Fuerzas Militares, Manuel José Bonett; Pedro Smith Dibal, Francisco Puyana Iriarte, Alberto Khalil Daccach Siat, Rubén Darío Paneso Barona y José Jaime Nicols, ex alcalde de Medellín.

Uno de los ausentes de la clase era el viceministro de Defensa, Hernán Sanín Posada, quien también adelanta el curso de ascenso de la Reserva para coronel.

Daños millonarios La explosión causó daños avaluados en 400 millones de pesos. Prácticamente todos los vidrios del frente del edificio universitario quedaron destruidos, al igual que otras dependencias del Ejército.

Angélica Salazar, una estudiante de Relaciones Internacionales de 20 años de edad, narró: "La explosión fue tremenda. El edificio se sacudió. Pensamos de inmediato en un ataque terrorista. Fue horrible".

Los estudiantes fueron evacuados de inmediato, y la calle 100 se convirtió en un río de jóvenes que, asustados, llamaban a sus padres por celular para reportarse. "Estoy bien, no me pasó nada", era la frase más repetida.

Mientras que otros preguntaban angustiados a sus compañeros: "¿Tienes minutos en tu 'celu', tienes minutos?" Aunque el Gobierno pidió prudencia sobre el tema de la autoría del ataque, el vicepresidente Francisco Santos declaró tener pocas dudas de que se trató de una acción de las Farc, al tiempo que calificó lo sucedido como "un error de seguridad imperdonable".

La Universidad Militar suspenderá todas su clases hasta el lunes, mientras que el Gobierno adoptó un plan especial de seguridad para Bogotá que dudará hasta el 20 de enero.

Reacciones Francisco Santos CalderónVicepresidente de la República "Es sorprendente que la seguridad de una unidad militar, donde están estudiando todos los que hacen curso de generales y de coroneles, esté descuidada. Eso es un error de seguridad imperdonable".

Luis Eduardo GarzónAlcalde Mayor de Bogotá "Este es un claro hecho de terrorismo, que busca sembrar miedo en la población. Frente a esto no hay que titubear, y esperamos la colaboración de la ciudadanía".

Dilian Francisca ToroPresidenta del Senado de la República "Este tipo de actos nada positivo le traen a la búsqueda de la paz que tanto necesita el país. Los violentos deben utilizar mecanismos constructivos para ser escuchados".

Otras bombas que fallaron por instantes 10 de octubre del 2005: El senador Germán Vargas Lleras resultó ileso de un atentado con carro bomba que desconocidos activaron en la carrera 9 entre calles 70 y 71 de Bogotá.

La carga fue detonada segundos después del paso de la caravana de vehículos de Vargas; la explosión dejó nueve escoltas heridos.

31 de julio del 2006: Un carro bomba estalló al paso de un camión con militares, en el barrio Gaitán, noroccidente de Bogotá.

En el hecho resultaron muertos un reciclador y sufrieron heridas 19 soldados. Según las averiguaciones iniciales, el automotor estalló instantes después de que el camión terminaba de pasar por el lugar, lo que evitó una tragedia mayor para los uniformados.

Las medidas.

El Gobierno ofreció una recompensa de 1.000 millones de pesos por información sobre los autores del atentado.

Se creará una unidad especial de inteligencia conformada por Policía, Ejército, DAS y Fiscalía. Un general de la Policía la presidirá.

Se aplicará el plan que se usó en Bogotá antes de la posesión de Uribe. Esa vez hubo 30.000 hombres disponibles.

El Gobierno Nacional pagará los gastos médicos de los heridos en el atentado y los daños materiales ocasionados por la explosión

Publicación
eltiempo.com
Sección
Justicia
Fecha de publicación
20 de octubre de 2006
Autor

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