Cerrar

| Actualizado hace 13 minutos

Últimas Noticias de Colombia y el Mundo.

  • Pico y placa
  • Clima
  • Que buena compra
  • Facebook
  • Twitter

Patrocinado por:

Andrés López se presentó con su 'Pelota de Letras' en La Gran Vía, el 'Broadway madrileño'

Su presentación necesitó una especie de traducción simultánea: con la ayuda del público, explicó los términos típicos de nuestro país y los sustituyó por localismos de la península ibérica.

"Fue hermoso", dijo a EL TIEMPO, mientras tomaba un café en la Tienda de Juan Valdez, a pocos metros de la Puerta de Alcalá.  López conversó con emoción y desparpajo.

¿Qué utilidad tuvieron sus años en el Liceo Navarra de Colombia para presentarse en Madrid?

Durante doce años vi izar el pabellón nacional al lado de las banderas de España y Bogotá. Mucho rojo y amarillo. Crecí oyendo el acento español de boca de profesores como Maribel de Fandiño, que nació en Pamplona, o Pedro, que era de Burgos. El rey me era familiar y conocí la historia y la literatura de España. Todavía recuerdo a García Lorca: "Marianita, sentada en su cuarto, no paraba de considerar: 'Si Pedrosa me viera bordando la bandera de la Libertad'". Todos bordamos nuestra bandera de la libertad. Todos creamos mentalmente nuestras conspiraciones pacíficas.

Usted estuvo aquí en julio, en una presentación con el propósito de celebrar el Día de la Independencia de Colombia. ¿Había venido en otras oportunidades?

Había estado en Ibiza, a donde fui para cubrir la "marcha" para la Mega. Me pareció el epítome del hippismo contemporáneo. La gente va a rumbear y punto. No va a levantarse a alguien, sino a vivir la marcha. Y allí está lo último de todo: las personas en la playa leen al último poeta, se construye la última casa de diseño, se viste lo último fashion.

¿Cómo lo recibió el público colombiano aquí?

Muy bien porque yo soy un fabricante de buenos recuerdos. Todos deberíamos crear buenos recuerdos para borrar los malos.  La gran demencia del planeta es creer que aquel que tiene éxito constituye un peligro para los demás.

¿Cómo fue el nexo con el público colombiano?

Siento que la gente pudo recordar las cosas bonitas de antes de la ida. Rilke decía: por lo menos tuviste tu infancia. Si a uno lo meten en un cuarto oscuro le pueden quitar todo, menos la infancia.

¿Qué diferencias encuentra entre el público que va a verlo en Colombia y el de aquí?

Hay ondas de risas mayores por fuera, porque se ríen de ver el esfuerzo de un colombiano tratando de explicar cosas como los paseos al río o lo que es la tierra caliente. En Canadá, por ejemplo, se divirtieron mucho cuando intenté decir que es un sombrero voltiao. "Gay hat", les dije. Siempre es bueno viajar para volver. Y volver para viajar de nuevo.

Su espectáculo se presentó en una ciudad con una oferta cultural y de ocio enorme. ¿Ha sido difícil sobrevivir en la Gran Vía, llamada el Broadway madrileño?

Pelota de letras se conoce por el voz a voz. A España llegó como un retrovirus del estilo de la gripa aviar. Llegó entre las maletas de los colombianos que traían el video. Así han viajado también Shakira y Juanes.

Usted se ha presentado en Toronto, Los Angeles, Nueva York, Miami, Quito, Panamá y Madrid. ¿Cómo ve a los colombianos que viven en el exterior?

Un colombiano por fuera es aventurero. En nuestra genética los colombianos tenemos algo de exploradores. Siempre asumimos la responsabilidad de lo que dejamos. Por eso sostenemos Western Union. Somos pujantes. El colombiano, además, comparte a Colombia. Viaja con la buena noticia de ser colombiano: trae bocadillo, enseña a bailar cumbia, regala nuestra música. Colombia es el único país subdesarrollado que es desarrollado: el desarrollo no está en la tecnología sino en la capacidad de ser felices a pesar de las circunstancias.

Por Juanita Samper Ospina

Madrid.

Publicación
eltiempo.com
Sección
Cultura y entretenimiento
Fecha de publicación
9 de octubre de 2006
Autor

Publicidad

Paute aquí

Patrocinado por:

Volver arriba