A los congresistas que impidieron que el proyecto fuera votado los sancionarán con el descuento de un día de sueldo.
El castigo, anunciado por la presidenta del Senado, Dilian Francisca Toro, fue el colofón de un debate en el que los opositores de este proyecto no quisieron aceptar que estaban derrotados.
Simplemente, trataron de devolver el proyecto y fracasaron. Después, intentaron hundirlo y también fracasaron. Simplemente, no tenían los votos.
Y cuando estaban a punto de votar los dos únicos artículos del proyecto, cerca de 18 senadores, entre cristianos, conservadores y liberales, se escabulleron del recinto para torpedear la votación.
"Vamos a empezar aplicar una resolución que nos permite descontar los salarios a los que no vengan a las votaciones", dijo Toro.
El desconcierto no podía ser mayor. Los defensores del proyecto: Álvaro Araújo, Armando Benedetti y Piedad Córdoba, habían celebrado las primeras votaciones, pero en la última y definitiva fueron víctimas del viejo truco de desintegrar el quórum (asistencia).
En las barras del Congreso, donde estaban sentados los representantes de la comunidad gay, también hubo decepción. Primero habían celebrado con abrazos y besos las primeras votaciones, pero al final hubo indignación.
Hasta Juan Manuel Galán, el joven senador del Partido Liberal, estaba molesto. Incluso, dijo que el próximo martes pedirá en su colectividad que sanciones a los senadores Hugo Serrano y Luis Fernando Duque por votar en contra del proyecto.
"El partido había decidido respaldar el proyecto y no hay derecho que ellos voten en contra. Voy a exigir que se aplique la ley de bancadas y los sancionen", dijo.
El debate estuvo salpicado de constantes polémicas y roces entre los defensores y opositores de la norma. Aunque hubo dos momentos de distensión: Primero, cuando la presidenta del Senado dijo en sus ya famosas y coloquiales frases: "los que estén por el sí, voten sí. Los que estén por el no, voten no". Por supuesto, la carcajada en el recinto fue general.
A su vez, el senador conservador Jorge Hernando Pedraza pidió a la Secretaría que le informaran si alguno de los presentes si había declarado impedido para votar el proyecto. Nuevamente se escuchó una carcajada general.
El articulado del proyecto será votado el próximo martes y en directo por televisión, para que los congresistas que anoche se volaron de la votación, no tengan la oportunidad de escabullirse otra vez.
Los antecedentes de la votación Hace ocho días, los defensores de la norma lograron cerca de 40 votos a favor contra 25 en contra, en una primera votación en la que se decidió que la iniciativa no fuera regresada a la comisión donde fue aprobada en primer debate.
Senadores como Jesús Bernal, del Polo Democrático, y Héctor Helí Rojas, del Partido Liberal, se apartaron de la decisión de sus colectividades y no respaldarán el proyecto.
Rojas aseguró que la Constitución de 1991 privilegió los derechos de los niños y la concepción de una familia integrada por hombre y mujer.
Entre tanto, otros legisladores como Gina Parody defendieron el proyecto asegurando que no está incomodando a ningún grupo religioso ni social con esta reforma.
"Lo que estamos haciendo, dijo Parody, es abriéndole las puertas a un grupo de personas para que sean felices".En caso de ser aprobado el proyecto, Colombia se convertiría en un país vanguardista en esta legislación, pues pocos países en el mundo tienen normas relacionadas con derechos para los homosexuales.Eso sí, los opositores de la norma buscarían hundirla en los dos debates que le restarían en la Cámara.
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