Habrían establecido una especie de alianza con las Farc para comprar los explosivos, traídos del Meta y del Tolima, y ejecutar las acciones entre julio y agosto de este año.
Se trata del mayor Javier Efrén Hermida Benavidez y el capitán Luis Eduardo Barrero, adscritos a la Regional de Inteligencia Militar del Ejército (Rime), uinidad que tiene licencia para hacer operaciones secretas, interceptar teléfonos y pagar millonarias recompensas.
Los dos oficiales, portando su uniforme e insignias, aparecen en un video con un contacto de la guerrilla: Lidia Alape Manrique, alias 'Jessica', la desmovilizada de las Farc de la que habló el fiscal Mario Iguarán y que fue capturada el viernes. Ella admitió este sábado en la madrugada que trabajaba con Hermida hace tres años.
Los dos oficiales llamaban a miembros del Grupo Marte, un escuadrón creado el 13 de noviembre de 2004, experto en desactivar explosivos y minas antipersona -que históricamente no opera en Bogotá- para que se ocupara de desactivar los carros bomba.
Si bien el fiscal Iguarán dijo el viernes que aún no se ha vinculado al proceso a los oficiales que estarían implicados, investigadores trabajan en nueva evidencia que demostraría que personal de al menos el Rime tenía conocimiento de lo que pasaba.
Esos nuevos visos está tomando el escándalo desatado el pasado jueves, cuando EL TIEMPO reveló que detrás de hechos terroristas que sacudieron a Bogotá entre julio y agosto estaban oficiales activos del Ejército.
Buena parte de la información le fue entregada al propio presidente Álvaro Uribe el pasado viernes, en un consejo de seguridad que duró más de 9 horas.
Las pruebas El mayor Hermida Benavidez y el capitán Barrero son indagados por estos hechos, pues son mencionados por testigos y aparecen en pruebas técnicas en poder de la Unidad Antiterrorismo de la Fiscalía.
Existen conversaciones en las que los oficiales hablan de los atentados con al menos dos de sus contactos: "Necesitamos otro trabajito, pero que esta vez no estalle", se lee en la transcripción de unas de las cintas, atribuida a uno de ellos.
Pero lo que más impacto ha causado entre los investigadores es que ambos hombres visitaban la escena del crimen una vez se divulgaba: el mayor Hermida fue visto el 15 de agosto, vestido de civil, en la Avenida Boyacá con calle 53, en el operativo en el que desactivaron un carro bomba.
Y el capitán Barrero estaba en el barrio Molinos, el 15 de julio, cuando se encontró un taxi con 250 gramos de anfo y 2,5 kilos de pentolita.
Hoy, las autoridades quieren establecer quiénes más estaban implicados en esta red. La inquietud de que hay más gente se debe a lo dicho en una de las interceptaciones realizada después de que EL TIEMPO desató el escándalo.
La ex guerrillera 'Jessica' dice, creyéndose a salvo: "Ahí estaban con nosotros un coronel y otros, y esos manes son uhm...".
También se quiere establecer quién autorizó sacar dinero de los gastos reservados del Ejército y pagar jugosas recompensas por los falsos atentados que crearon zozobra en Bogotá en plena posesión presidencial.
La conexión entre cinco de los atentados llevó a que la Fiscalía, desde un comienzo, unificara todos los casos en un solo proceso.
Ahora, el balón de este escandaloso episodio está en manos de la Fiscalía, organismo que impulsa otros casos que tienen molestos a los militares: la resurrección del holocausto del Palacio de Justicia, el falso rescate de secuestrados en Barranquilla, tras el cual uniformados asesinaron a 6 civiles, y la masacre de 10 policías en Jamundí (Valle).
In fraganti El mayor Javier Efrén Hermida Benavides es un bogotano de 39 años, experto en labores de inteligencia, que en los últimos años fue asignado a la convulsionada zona de los Llanos para seguirles el rastro a Farc y paramilitares. Informes señalan que utilizaba el alias de 'Rodrigo'.
Su compañero era 'José Luis', nombre que usaba el capitán Luis Gerardo Barrero Calderón, otro prometedor oficial de inteligencia. Barrero nació en Viotá (Cundinamarca) hace 33 años y no solo tenía un rol dentro del Rime, sino en el área administrativa.
¿En cuántos montajes participaron los oficiales? El pasado jueves, investigadores le solicitaron a EL TIEMPO no revelar la identidad de la desmovilizada que aparece en videos y cintas con oficiales del Ejército. Según dijeron, los seguimientos que le hacían a Lidia Alape Manrique, alias 'Jessica', estaban arrojando datos clave.
En la más fresca interceptación, 'Jessica' le dice a un amigo que está a salvo pues los medios creen que el desmovilizado encargado de montar los falsos carros bomba es un hombre. Y advierte: "Si me pasa algo, me los llevo por delante".
La mujer continuaba en contacto con una célula de las Farc a la que también le cobra por estallar carros bomba como el de la escuela militar. Eso explicaría por qué el fiscal Mario Iguarán afirmó el viernes que los atentados en Bogotá eran impulsados por las Farc. Videos, grabaciones y documentos como un cheque muestran que los uniformados participaron. La pregunta es: ¿'Jessica' jugaba a dos bandas? o ¿los militares implicados tenían alianza macabra con las Farc? Según la evidencia, también hay un taxista y un preso de La Picota apodado 'Culebra' implicados, y recibieron dinero de los oficiales: el taxista para transportar explosivos y el preso, para coordinar ingreso de dinamita en bultos de papa.
¿En cuántos atentados o falsos atentados están implicados los militares? Hay evidencias de que por lo menos en cuatro: el del taxi (poco explosivo y sin conectar), el de la Boyacá con 53 (similar al anterior), el de las papas en Sibaté (barras sueltas de indugel) y el de la 'casa bomba' en Ciudad Bolívar (petardo).
El carro bomba que causó la muerte de un civil y heridas a 19 militares es el más polémico. En interceptaciones se habla de él y un oficial reclama a 'Jessica' por qué explotó. Ella dice que tiene que dar resultados también "para allá". Lo raro es que no tenía metralla, la que causa más destrozos y fue robado solo horas antes.
'Le colaboré al mayor Hermida': 'Jessica' La madrugada de este sábado, al finalizar la audiencia en su contra, Lidia Alape Manrique, alias 'Jessica', dijo ante la prensa que sí era una reinsertada de las Farc y que desde hace tres años y medio "colaboraba" con el Ejército.
Exactamente, se refirió a la información que entregaba al mayor Javier Efrén Hermida. Según ella, le dio los datos sobre el taxi con explosivos que encontró el Ejército el pasado 14 de julio en el centro comercial Caracas.
Alape, de 27 años, negó los cargos por secuestro, rebelión y tráfico de explosivos. El fiscal la sindicó de haber secuestrado a Néstor Pérez, conductor del taxi, a quien le ofreció 400 mil pesos por llevarla a Villavicencio y, posteriormente, lo obligó a llevar el carro al centro comercial Caracas en Bogotá, que fue hallado con explosivos.
La Fiscalía reveló que tras conocerse la noticia en los medios, la mujer llamó a una tercera persona pidiendo explicaciones sobre quién pudo haberla delatado y le insinuó que debían tomar acciones como eliminar a los responsables.
En otra comunicación, el viernes, la mujer, según la Fiscalía, le pedía colaboración a un hombre para salir de la ciudad y volver a los campamentos de la guerrilla. La juez decidió mantenerla detenida.
'No hay prueba suficiente': fiscal Hasta el momento, la Fiscalía se ha mostrado prudente en relación con los oficiales del Ejército que habrían participado en el hecho.
La noche del pasado viernes, a eso de las 9:45, el fiscal general, Mario Iguarán, dijo que se está investigando la "probable" participación de militares en los "actos terroristas".
Y añadió: "No se ha dispuesto captura, no se ha solicitado u ordenado vinculación formal alguna de miembros del Ejército, no se tienen los elementos probatorios suficientes para ello. Debo insistir, esta es una indagación que la Fiscalía promueve por informe de la Policía Judicial".
Iguarán indicó que "la hipótesis investigativa que se está manejando es que la ubicación de estos explosivos fueron ideados y ejecutados por las Farc con la probable participación de alguno o algunos oficiales". También reveló esa noche la captura de la reinsertada Lidia Alape, 'Jessica', por este caso.
Uribe dará explicaciones este domingo El presidente Álvaro Uribe admitió ayer que todavía no tiene claridad sobre la presunta participación de militares en el montaje de actos terroristas ocurridos días antes de su posesión.
Uribe habló en Medellín al instalar el Consejo Comunitario sobre el Sena y relató que fue enterado de los hechos por el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, el pasado jueves a las 4 de la tarde.
Explicó que no obstante haber dedicado casi diez horas a un Consejo de Seguridad en la Casa de Nariño, el pasado viernes y tener "afán" por saber qué pasó, no tiene certeza sobre lo ocurrido, razón por la cual se abstuvo de dirigirse al país.
"No le he hablado al país, porque aún no he podido hacer claridad que me permita en esa alocución poder contribuir a la búsqueda de la verdad", dijo.
Uribe prometió continuar con el Consejo de Seguridad ayer y hoy con el fin de poder dirigirse esta noche a los colombianos, a través de la televisión, y contarles lo que realmente ocurrió.
UNIDAD INVESTIGATIVA
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