Los usuarios destacaron que pese a la falta de información sobre las rutas, se ahorraron hasta 15 minutos de viaje entre la casa y el trabajo.
Para algunos pereiranos, como Maritza Betancur, que perdió casi media hora para llegar a su trabajo, el Megabús fue un caos. Para otros, como Jesús María León, es lo mejor que le ha pasado a Pereira, porque "la ciudad da un salto al desarrollo".
Ayer, en su primer día de funcionamiento en una jornada normal (fue estrenado el lunes festivo), las entidades involucradas en la operación vivieron su prueba de fuego, con no pocos reparos.
Entre las 6 y 7:20 de la mañana, el intercambiador de Cuba, en el sur, parecía un río de estudiantes y trabajadores que salían de un bus amarillo (alimentador) para pasar en segundos al verde (articulado).Para Maritza y muchas otras personas que salieron de los barrios de la ciudadela Cuba fue una odisea dirigirse a la central de abastecimiento de Mercasa y otros puntos. Debían estar a las 7 a.m. en sus trabajos, pero a las 7:20 seguían en la estación de Cuba. El alimentador a ese destino era el más demorado. Leonardo Restrepo, estudiante de grado 11, dijo que no se atrevió a subirse en el vehículo porque no tenía la megatarjeta. Luego le dijeron que podía pagar en efectivo, al menos en los primeros días.Hacia las 6:30 a.m. se presentó la mayor congestión. Los articulados tenían solo 20 segundos para recibir pasajeros. A pesar de los inconvenientes, los pereiranos destacaron las ventajas del nuevo sistema. El carril Megabús lucía despejado comparado con la calzada de taxis y particulares, con lo que el recorrido desde Cuba hasta el retorno en La Libertad, en el centro, se acortó en 15 minutos. Mónica Vanegas, gerente del Megabús, dijo que hay que trabajar en educación. "La gente se lanza al bus articulado sin esperar que otros bajen y congestiona la entrada", manifestó.Otro lunar, ajeno al sistema, fueron algunos motociclistas que aprovecharon el despeje del carril del solo bus para invadirlo.La queja más frecuente se relacionó con las rutas complementarias, pues se notificaron los cambios.El director del Área Metropolitana, Luis Arroyave, pidió a la ciudadanía paciencia mientras se acostumbra. Con todo y los trastornos, la sensación es de alivio pues se acaban los trabajos en las vías (aun cuando siguen en Dosquebradas). Johana, una joven que vive en el centro, dijo que hasta la Villa Deportiva demoraba casi una hora y esta vez sintió un alivio de varios minutos. "No hay que envidiarle nada a Bogotá. Es el futuro" dijo.
PEREIRA Faltó información sobre cambios en rutas complementarias Son 39 las rutas que complementan el sistema Megabús para el transporte en Pereira y Dosquebradas, pero la queja predominante fue la falta de orientación en los cambios operados. En especial se trata de la numeración (la calle ocho ahora es la cuatro), que despistaron a los pasajeros, y recorridos modificados que dejaron vacíos en algunos puntos de la ciudad. Asemtur, el gremio que agrupa a las empresas transportadoras, dijo que se repartieron 100.000 volantes, pero la gente preguntaba ayer por destinos como Kennedy y Dosquebradas.Luis Alberto Vanegas, de Asemtur, dijo que 850 buses complementan el sistema. Conductores improvisaron letreros con sus nuevos destinos. Tener paciencia fue el clamor unánime
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