Siad Char y Luis Carlos Vélez, en casa con su hija Hannah

Siad Char y Luis Carlos Vélez, en casa con su hija Hannah

La pareja asume con tranquilidad esta nueva etapa. La bebé de tres meses les ha cambiado la vida.

Siad Char y Luis Carlos Vélez, en casa con su hija Hannah
2 de marzo de 2017, 10:52 pm

El pasado 3 de diciembre significó para la unión Vélez Char la consolidación de la familia con el nacimiento de Hannah, la primera hija de la pareja. Tanto para Siad como para Luis Carlos el mundo cambió, les dio un giro, positivo, de 180 grados.

Previamente a su llegada, ellos prepararon todo para recibirla. Se mudaron de apartamento, ahora viven en uno ubicado en el piso 27, con unos imponentes ventanales que dejan apreciar el canal de Miami. Ya en su interior, desde el momento en que se entra se respira un ambiente diferente, se nota que ahí está un bebé, se encuentran juguetes en cada rincón, un chupo y uno que otro gorrito o saco.

Siad está idéntica a cuando aparecía todas las noches en la franja de entretenimiento de ‘Noticias Caracol’, solo que ahora, como ella misma dice, está ‘muñequiando’. “No sabía que ser mamá era tan hermoso. La cambio todo el día, hasta cuatro veces, le pongo moños”, dice Siad.

Por su parte, Luis Carlos no se cambia por nadie y aunque después de la posesión de Trump como presidente de Estados Unidos ha tenido que viajar con mucha frecuencia a Washington, está en constante comunicación y más pendiente que nunca de sus dos mujeres…

Es así como, con apenas dos meses de nacida, los enamorados y muy orgullosos padres abren las puertas de su hogar para hacer la presentación oficial de su pequeña, la dulce bebé que los trasnocha y los envuelve de alegría y felicidad cada día.

Una mamá entregada

¿Cómo recuerdas el día que nació la pequeña?

Nació a las 11:53 de la noche, era un sábado. Estuve con dolores todo el día, pero esperé a Luis Carlos hasta las 10 de la noche y ahí mismo nos fuimos para el médico. Fue por parto natural, muy rápido. Yo la saqué y cuando la alcé tenía los ojos abiertos, se estiraba mucho, no lo podía creer, aún estaba calientica. Era una muñeca, midió 53 centímetros y pesó algo más de 7 libras.

Hannah nace un día 3… Un número muy especial para ti.

Sí, el 3 es un número que siempre ha estado presente en mi vida. Yo cumplo el 3 de agosto, el 3 de abril me enteré de que estaba embarazada, ella nació el 3, precisamente la fecha en que cumplíamos nuestro tercer aniversario de casados.

¿Cómo fue entonces esa primera Navidad de ustedes como papás?

(Risas) La verdad, muy diferente, exactamente a las 12 de la noche le estábamos dando tetero.

¿Cómo es ahora tu vida?

Ahora todo es por Hannah, que todo esté bien alrededor de ella. No importa si no he comido, pero que ella sí; si no he dormido, pero que ella descanse; no quiero salir porque ella no puede, se deja de pensar en uno y todo se centra en la niña.

¿Imaginaba que esto iba a ser así?

Nada es real hasta que lo vives. Todo es como nuevo, me parece mentira tenerla en mis brazos. De hecho, siempre es más lindo de lo que uno espera.

Y las trasnochadas…

Levantarse una o varias veces en la noche no es tan chévere, pero uno lo hace con todo el amor del mundo. A mí nada me duele, no me da sueño, nace una energía diferente en uno.

“Esta es la mejor etapa de mi vida”

¿Cómo está viviendo Luis Carlos ese nuevo papel?

Indescriptible. Tengo una familia, están bien y estamos pasando por un buen momento. Ser papá por primera vez genera muchas sensaciones. Además estoy atravesando por un momento en el que siento una gran responsabilidad que nunca antes había sentido. Ahora entiendo lo que le decían a uno los papás de que el sacrificio es por los hijos, que la vida toma otro sendero cuando ellos llegan.

¿Cuáles sentimientos o sensaciones afloraron?

El primero es un gran respeto y admiración hacia Siad y un amor que se multiplica, pues verla cómo ha asumido su papel de madre, la generosidad con la que lo hace, la fuerza y la valentía es algo que yo no tengo.

Lo otro es que siento que quiero trabajar todo lo que pueda para proveerle a Hannah todo lo que necesite; y el tercero, es miedo y más en los últimos días en que he estado viajando me da mucho susto dejarlas solas, es un tema de protección que se multiplica.

¿A quién se parece?

Cuando la miro, veo a mi familia, a veces a Siad, otras a mi mamá, a mi cuñada, a mi suegra… en fin, se me ha parecido mucho a la familia.

Pero todo lo que planeaste para el nacimiento de Hannah no salió como querías…

Sí, eso me dio mucha tristeza. Organicé todo en el carro un mes antes. Compré una cámara especial para registrar el momento, hasta hice varios recorridos en el carro al hospital para calcular el camino que más nos convenía. Sí soy superpsicorrígido y al final no pude hacer nada porque una semana antes de que naciera la bebé me fracturé el tobillo jugando fútbol.

¿Sin embargo, estuviste presente en ese momento?

Sí, claro, con muletas y todo. Mi mamá y me suegra me cogían la mano y lloraban. El milagro de la vida es una cosa muy grande, yo la vi adentro… Después de que Siad la sacó con sus propias manos, la arroparon y me la pasaron. Aún siento su calor en mi pecho, es algo que tengo grabado en mi mente.

¿Cómo te describes como papá?

Siad es la que está pendiente de todo y yo soy el suplente perfecto. Después de hacer radio en las mañanas, de 8:30 a 10, es solo mía, la alzo, le doy tetero, la consiento, la calmo. Luego me arreglo para irme al canal, llego a las 6 y me vuelvo a quedar con ella un rato. Trato de hacer todo lo que puedo, lo que me dejan. Anhelo ser el mejor papá del mundo.

¿Tuviste un detalle especial con Siad después del nacimiento?

Le regalé un anillo el mismo día que dio a luz, con una piedra hermosa que significa Hannah. Le queda hermoso.

¿Cómo es Hannah?

Hace unos días hablábamos con Siad de eso y nos dimos cuenta de que ya se ven visos de lo que será su personalidad. Juntos hemos percibido que es dulce, pero no melosa; llora con carácter, es muy pila y rápida. Espero que tenga todo lo mejor de nosotros.

¿Y la relación entre ustedes dos, es decir, entre Siad y usted, cambió?

Ella es la persona más bella que pude encontrar, mi amor por ella siempre ha sido enorme y todo se ha multiplicado. Tiene un montón de cualidades y ahora estoy supremamente admirado por mi esposa.

¿Vendrá rápido el segundo hijo?

Sí, queremos que sea medianamente rápido. Obviamente no tenemos una fecha, pero sí nos gustaría que nuestros hijos estén cerca el uno del otro para que se hagan compañía y para aprovechar este momento que estamos pasando.

¿Cuándo será el bautizo?

Será este mes en Cartagena y lo están organizando Siad y mi suegra. El padre Linero, que fue quien nos casó, le dará la bendición a la niña.

ÁNGELA LANDÍÑEZ
REVISTA HOLA!