Los primeros 30 dias de Donald Trump

Los primeros 30 dias de Donald Trump

El 20 de enero comenzó una de las presidencias más polémicas en la historia de los Estados Unidos.

Los primeros 30 dias de Donald Trump
22 de febrero de 2017, 12:54 pm

Habiendo perdido la elección popular por casi 3 millones de votos, pero superando por un buen margen los votos del Colegio Electoral requeridos para llegar a la Casa Blanca (304 de 270 necesarios), Donald Trump cumplió un mes al frente de las riendas de la nación norteamericana, generando más controversias que resultados, y con un estilo de gobierno particular, bajo el cual pareciera ser más el gerente de una gran fábrica, que el líder político del ejecutivo.

La polarización del pueblo norteamericano como consecuencias de su estilo de campaña que se ha replicado en el ejercicio del gobierno y el desmonte del programa de salud impulsado por el Presidente Obama y son algunos de los puntos principales que vale la pena analizar en este primer mes.

Treinta días en los que, por un afán de mostrar resultados para desmarcarse de los políticos tradicionales que normalmente utilizan estos primeros días para acomodarse a su nuevo cargo, ha dejado ver, tanto su falta de experiencia e inteligencia política como la del equipo que lo rodea, en la expedición de 28 acciones ejecutivas entre ordenes, memorandas y proclamas, con errores, problemas legales e incluso contradicciones.

El Presidente Trump, ha causado la misma polarización en el pueblo norteamericano que generó en su momento como candidato.

De acuerdo con un informe presentado el pasado 16 de febrero por el Pew Research Center, solo el 39% de la opinión pública aprueba lo hecho por su Gobierno en estos primeros días, cifra muy distante a la favorabilidad con la que contaron los cinco mandatarios que lo antecedieron (Reagan 55%, Bush padre 63%, Clinton 56%, Bush hijo 53%, Obama 64%).

Pero, sobre todo, se evidencia la división entre los republicanos, y los demócratas e independientes que se inclinan más hacia ese partido.

Los primeros apoyan su gestión en un 84% y los segundos lo hacen en tan solo un 8%. Una consecuencia de la visión favorable de los republicanos, es que ellos han contribuido a impulsar el optimismo frente a un factor reconocido como una fortaleza del Presidente: la economía.

El mismo estudio antes referenciado, afirma que el 42% de los estadounidenses consideran que las condiciones económicas son excelentes o buenas, un incremento en un 11% desde la medición en diciembre.

Una primera conclusión que se pueden extraer de las cifras de polarización, es que el magnate neoyorquino no está gobernando, ni por ni para todos los estadounidenses, sino solo para aquellos que lo eligieron, lo cual ha sido resaltado por el mismo Donald Trump, al afirmar que serán aquellos Estados que lo apoyaron en su candidatura, quienes se verán más beneficiados en su gobierno.

El riesgo político de mantener esa polarización, es que el partido republicano pierda el control mayoritario del Congreso en las elecciones de noviembre de 2018, en las que se elegirán los 435 Representantes a la Cámara y 33 de los 100 senadores.

De obtener un resultado negativo en 2018, el Gobierno de Trump perdería la capacidad de ejecución que en este momento tiene, y su partido político, la posibilidad de generar un cambio en el sentido que quieren, después de 8 años del gobierno demócrata del Presidente Barack Obama.

En cuento al desmonte del programa de salud impulsado por Obama, conocido popularmente como 'Obamacare', y que divide en opiniones a los norteamericanos, hasta ahora Trump tiene un saldo en rojo.

Aunque fue una de sus principales promesas de campaña, y para demostrar su voluntad en cumplirla la primera Orden que firmó (Orden Ejecutiva 13765) fue precisamente contra la Ley de Cuidados de la Salud Asequibles que desarrolla el programa bandera de la administración Obama, lo cierto es que más allá de pedirle a las agencias gubernamentales que intentaran tomar todas las medidas a su alcance para ir desmontando dicho programa, no ha podido hacer nada más.

El mismo presidente Trump ha reconocido públicamente que no es tan fácil derogar la Ley que da origen al 'Obamacare' e instaurar una normatividad que permita garantizar mejores condiciones de salud a los norteamericanos.

Hasta ahora, lo único que tienen los estadounidenses, es una nueva promesa de que aproximadamente en dos semanas se presentará una nueva alternativa que se espera tenga acogida entre las mayorías republicanas del Congreso.

Un tema sensible para los ciudadanos, en el que sin lugar a dudas una mala jugada política puede dejar al Gobierno de Trump muy mal parado, incluso frente a quienes hoy defienden su gestión.

En resumen, si los primeros 30 días del mandato de un Presidente demuestra cómo será el resto de su periodo, queda claro que con Donald Trump el pueblo norteamericano tendrá que acostumbrarse a la polarización, las decisiones polémicas y el afán por demostrar resultados, muy propio de un hombre de negocios, pero no de la capacidad reflexiva que debe tener un estadista.

CARLOS ARÉVALO
JEFE DEL ÁREA DE DERECHO INTERNACIONAL