Terrorismo en la red: ¿de la alarma al sensacionalismo?

Terrorismo en la red: ¿de la alarma al sensacionalismo?

Desde salvar vidas hasta promover odio: el papel de las redes sociales en ataques terroristas.

Terrorismo en la red: ¿de la alarma al sensacionalismo?
15 de julio de 2016, 08:25 pm

No solo ha sido Niza. París, Bruselas, Estambul, Bagdad y Orlando lo reivindican: las redes sociales se han convertido en protagonistas cuando se habla de terrorismo. Existen dos maneras de acercarse al tema: pueden entenderse como plataformas para salvar vidas – también como constructoras de una mejor información – o pueden asumirse como escenarios donde las alarmas, el odio y la desinformación se distribuyen con gran alcance y rapidez.

En los recientes atentados en Niza, Francia, donde 84 personas murieron y otras 18 más resultaron heridas, plataformas como Twitter y Facebook se llenaron de mensajes que pueden clasificarse en ambos lados de la frontera.

De un lado estuvieron las activaciones de estados de seguridad y etiquetas que como #PortesOuvertesNice (puertas abiertas Niza) invitaban a una protección conjunta de las personas. También se evidenciaron hashtags de solidaridad como #PrayforNiza, #Nice06, #Actforpeace y #NoAlterrorismo. No obstante, del otro se dejaban ver comentarios que, como en el caso de Colombia, rechazaban el cubrimiento mediático de la tragedia francesa y pedían concentrarse en los problemas del país.

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“Esta gente no sabe ya cómo taparnos los ojos con tal que no veamos o sigamos cuestionando a tan decadente Gobierno. Muestren más bien lo que Medicina Legal dictaminó con el caso del joven que supuestamente manipulaba una dizque papá bomba”, expresó Tato Montoya Escobar en Facebook luego de publicarse la noticia sobre Niza.

Otras personas, como Diana Lizarazo, expresaron en la misma plataforma: “No pues con esta noticia tan importante solo falta la banderita de Francia en todos los perfiles, mientras nuestra gente trabajadora tiene que tomar vías de hecho para ser escuchada, mientras que a unos delincuentes los tienen como reyes”.

Las redes sociales no están desconectadas de la realidad física

Pero, ¿por qué se polarizan de esta forma estos escenarios? Brian Solis tiene una primera aproximación. El bloguero y reconocido analista de medios, describe las redes sociales como ‘el sismógrafo humano’: “Twitter representa una colaboración colectiva que manifiesta nuestra habilidad de conectar, inconscientemente, voces emparentadas a través de experiencias que nos motivan. Como tal Twitter es un sismógrafo humano. A través de él sentimos todo lo que nos motiva”.

Al respecto, Juan David Correa Toro, analista social media y miembro de la Red Salvavidas – que explora el uso de tecnologías para salvar vidas- afirma: “Las redes sociales son instrumentos humanos. Impactan cada acontecimiento con diferentes clases de picos, que son buenos y que son malos. Si bien hay quienes las usan para encontrar tendencias y para buscar información. Hay quienes las usan para generar odio y pánico”.

Por su parte, Santiago Villegas, estratega digital conocido en Twitter como @Medejean, se enfoca en las manifestaciones que en redes sociales realizan los colombianos cuando se presentan esta clase de situaciones.

“Colombia debe de analizarse como un caso especial cuando se habla de expresión en redes sociales. Las redes sociales no están desconectadas de la realidad física. El hecho de que vivamos en un país con más de medio siglo en guerra nos hace sentir con el derecho de expresar de manera distinta el terrorismo en estas plataformas y cuando son casos internacionales las reacciones de desprecio son evidentes”.

También está la confusión

Mientras que empresas como Twitter, Google y Facebook se unen para bloquear cuentas de grupos como Isis, las reacciones humanas se potencian a la hora de generar pánico. El 14 de julio, mientras los medios de comunicación informaban lo ocurrido en Niza, juegos pirotécnicos ocasionaban un incendio en la Torre Eiffel, en París.

Antes de comprobar el porqué de la información, las redes sociales se inundaron de comentarios que hablaban de un segundo atentado en París.

“Las teorías de la conspiración son evidentes en las redes sociales. Vivimos en una época donde la verdad es absolutamente relativa. Donde la información pesa menos que la opinión. Si antes las bibliotecas erraron, en internet el error se vive en su máxima expresión. Esta falta de confianza, hace que las personas desconfíen y que se propaguen mucho más rápido las noticias falsas y negativas. La gente prefiere creer la verdad de las masas. Se hace necesario que medios de comunicación, gobiernos y sistemas educativos trabajen en alfabetización informacional”, comenta Villegas.

Agrega que esto, sumado a las medicaciones de las pantallas, hace que se liberen expresiones que no se dirían frente a una persona. “Los estudios psicológicos han demostrado que las pantallas se entienden como un muro o una sensación de no tener a las personas al lado. Y es en este punto donde no se miden las acciones en momentos de dolor”.

Un último fenómeno que se presentó fue una etiqueta aparentemente ‘negativa’ que logró ser tendencia internacional. Se trata del hashtag #NiceAttack con el cual desde países de habla inglesa se posicionaron los atentados.

Mientras que algunas personas la entendieron como un “ataque positivo”, otras defendieron que Nice en inglés puede significar tanto Niza como bueno.

La discusión trascendió el habla inglesa y en su nombre volvieron a ser visibles comentarios que transitaban entre el apoyo y el rechazo.

¿Cómo construir mejores escenarios en redes sociales?

A la alfabetización informacional que propone Villegas, Juan David Correa Toro le suma un llamado a la responsabilidad. “A un gran poder una gran responsabilidad. Las redes sociales dejaron de ser algo trivial y ya trascienden las fronteras. Pueden impactar o pueden generar pánico y esto merece un manejo adecuado. Los medios deben verificar, las escuelas educar y los ciudadanos entender el impacto del manejo de estas herramientas. No obstante, la imagen de Twitter y de Facebook sigue siendo trivial para muchos y mientras no entendamos su poder, tampoco podremos generar acciones simultaneas que ayuden a mejorar los discursos”.

Antes de entregar información en las redes sociales personales, también se recomienda: recurrir a fuentes oficiales y/o fidedignas, ponerse en el lugar del otro y entender que cada persona en sí misma es un medio capaz de impactar a muchas otras más.

“La opinión sin control posibilita el surgir de ideologías extremas. El respeto por las pequeñas o grandes diferencias es lo que lleva a una verdadera construcción”, finaliza Villegas.

Así han sido las búsquedas del atentado de Niza en Google Colombia

 

PERLA TORO CASTAÑO
Editora Redes Sociales EL TIEMPO
@PerlaToro