Que resurja la Vuelta

Que resurja la Vuelta

Los responsables de esta carrera se equivocan al hacer caso omiso de las numerosas críticas.

1 de julio de 2016, 01:53 am

En los tiempos que corren es una utopía imaginar a los mejores futbolistas colombianos vistiendo los colores de sus equipos foráneos en los estadios del país. Por razones que son bien conocidas, y con la excepción de los partidos de la Selección Colombia, la élite de este deporte tiene como escenario natural el Viejo Continente.

Con el ciclismo hoy ocurre lo mismo. Salvo en el campeonato nacional, un fin de semana al año, los aficionados deben conformarse con ver a Nairo Quintana, Rigoberto Urán y Esteban Chaves por televisión. Pero la gran diferencia con el balompié es que tenerlos en competencia con sus respectivas formaciones, en las carreteras colombianas y en el marco de una prueba tan adherida al ADN de esta nación como lo es la Vuelta a Colombia, sí entra en el terreno de lo factible, siempre y cuando exista voluntad para ello.

Los responsables de esta carrera se equivocan al hacer caso omiso de las numerosas críticas, incluso de los mismos ciclistas, que apuntan a su terca voluntad de mantenerla aislada de las nuevas realidades del deporte de las bielas.
Etapas extremadamente cortas y con trazados que no entusiasman, transmisiones por televisión un día sí y otro no, una ubicación en el calendario que imposibilita la participación de equipos foráneos de alto nivel, y un control del dopaje que, aunque existe, está muy lejos del rigor de los que tienen lugar en Europa son algunos de los pecados de una carrera que cada vez se aleja más de un pasado glorioso en el que paralizaba el país y convocaba multitudes en calles y carreteras.

Lo que han hecho los organizadores del Tour de San Luis, en Argentina, y lo que el año entrante harán los de la Vuelta Higuito, en Costa Rica, debe imitarlo la Federación Colombiana de Ciclismo. Con voluntad que lleve a implementar ajustes urgentes, es perfectamente viable tener disputando la vuelta de su país, en un evento que además lo tiene todo para ser un enorme suceso comercial, a los ídolos que hoy protagonizan en Europa el mejor momento histórico del ciclismo colombiano.

Todo está servido: nunca antes este deporte había conseguido tantos y tan importantes logros, la pasión se hace más robusta día tras día. Es hora de que la máxima cita esté a la altura del momento histórico.


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