Fármacos para humanos no son para mascotas

Fármacos para humanos no son para mascotas

Dar a los animales nuestras medicinas puede conducir a problemas que van del vómito hasta la muerte.

Fármacos para humanos no son para mascotas
7 de junio de 2016, 10:47 pm

Administrar a animales medicinas para humanos es causa frecuente de visita a las clínicas veterinarias. Los dueños de los animales suelen suministrarle fármacos recetados para ellos a sus mascotas, alegando que al dárselos en menores dosis lograrán el mismo efecto que en los humanos. Sin embargo, todos los medicamentos tienen efectos colaterales y en pequeños animales, al ingerirlos en cantidades inadecuadas, pueden causar problemas.

William León, médico veterinario, magíster en ciencias veterinarias y miembro de la clínica veterinaria de la Universidad de Ciencias Aplicadas y Ambientales (Udca), advierte que muchos dueños de mascotas, sin saber qué es lo que estas tienen, les dan fármacos que, como efectos secundarios, pueden generar daños en algunos órganos del animal como el hígado o los riñones, y empeorar las lesiones.

Uno de los principales problemas, señala León, radica en que los dueños extrapolan la dosis y ponen en riesgo la salud de sus mascotas. “No podemos olvidar –agrega León– que la medicina humana y la veterinaria comparten las bases farmacológicas. En la medicina humana hay estándares generales para la población; en cambio, en la medicina veterinaria las concentraciones varían por especie, peso corporal, sexo e incluso por raza”.

"Muchos dueños dicen 'yo le di un poquito de aquel medicamento' o 'como yo me tomo un comprimido, a mi perro le di medio o un cuarto'", agrega el veterinario. Una investigación, publicada por Veterinary Medicine, explica que solo se necesitan 25 miligramos por kilo para causar vómito o diarrea y que por encima de 400 puede causar shock, coma o la muerte.

En el caso de los gatos, el acetaminofén puntualmente resulta altamente mortal ya que limita el transporte de oxígeno en la sangre, lo que conduce a una intoxicación de los tejidos y la muerte. Otro medicamento peligroso para estas mascotas es la famosa aspirina, que, suministrada aun en pequeñas dosis, causa necrosis renal y hepática, anorexia y pueden llevar a la muerte del animal.

“Un problema común –dice León– es cuando las mascotas permanecen solas en las casas y pueden llegar a encontrar medicamentos en distintos lugares y consumirlos accidentalmente. Es algo que suele ocurrir con los anticonceptivos, que afectan la producción de glóbulos rojos y causan infecciones en el útero o matriz de las hembras”.

El veterinario agrega que cuando a las mascotas les dan antibióticos, estos, administrados en dosis o por periodos inadecuados, pueden generar resistencia, y a largo plazo se necesitan tratamientos más extensos y costosos.

En este caso, dice el médico, las primeras respuestas del animal son depresión, anorexia, vómito y diarrea.

Tenga en cuenta que medicar las mascotas sin consulta profesional puede alterar la frecuencia y otras propiedades de la orina del animal. Eso sin contar con que, según el médico, existen síntomas no visibles, como hemorragias internas.


Pida ayuda


León insiste en no medicar por cuenta propia a ninguna mascota, pero aconseja que cuando esto haya pasado lo mejor es acudir al centro veterinario de inmediato, para pedir ayuda.

“Si el animal ingirió un remedio recientemente, se puede hacer un lavado gástrico, es decir, suministrarle una solución al estómago para tratar de extraer el medicamento. También se pueden prever posibles daños a los órganos hidratando bien a la mascota o con medicamentos que funcionan como protectores intestinales”, explica León; y enfatiza en que cada animal es diferente y su tratamiento se determina con los síntomas.

El consejo del doctor es no esperar demasiado tiempo desde la ingesta hasta llevar a la mascota al centro clínico. Acuda al veterinario cuando haya cambios en los animales para no poner en riesgo sus vidas.

ANDRÉS MONTENEGRO VERGARA
Redactor EL TIEMPO