'Stop': animales en la vía

'Stop': animales en la vía

Se pretende proponer modelo para predecir puntos con mayor probabilidad de atropellos de fauna.

'Stop': animales en la vía
7 de junio de 2016, 04:06 am

“¿Qué sería del hombre sin los animales? Si todos los animales desaparecieran de la Tierra, el hombre moriría de una gran soledad en el espíritu, porque todo lo que les ocurra a ellos también le ocurrirá al hombre. Todos los seres están relacionadas entre sí”. Sibilinas palabras atribuidas al cacique Seathl, de los duwamish.

Parecen haber llegado los tiempos (se han tardado bastante, por cierto) en que a todos los seres del universo les rindamos el respeto que merecen como compañeros de camino y hermanos en la armonía cósmica. Todos formamos el entramado de la vida, y cuando desaparece una especie, vegetal o animal, la armonía se resquebraja.

Así se entienden la preocupación y la rabia de la sociedad cuando últimamente nos han informado de la muerte violenta de osos y jaguares, especies ambas consideradas en peligro de extinción y que son claves para la conservación de los bosques altoandinos y de páramo, los primeros, y de la selva tropical, los segundos.

Juan Carlos Jaramillo Fayad es un colombiano graduado en Biología en la Universidad Nacional. Hizo el doctorado en Biodiversidad y Conservación en la Universidad de Santiago de Compostela, en España, con una tesis sobre ‘La dinámica espacial de la liebre ibérica’. Trabaja en el Instituto Tecnológico Metropolitano (ITM), adscrito al municipio de Medellín.

Preocupado por la cantidad de animales que mueren atropellados en las carreteras, Juan Carlos está adelantando un minucioso estudio para conocer a fondo el problema, crear mapas con las zonas de mayor atropellamiento y buscar soluciones para mitigar el problema. Recuerdo lo que vi al norte de Londres en época de apareamiento de anfibios, cuando las ranas y los sapos pasaban de una laguna a otra, atravesando la carretera, y los conductores detenían sus vehículos y si los animalitos no se movían, se bajaban y los empujaban con las manos. Me pregunto si en Colombia hacemos o haríamos esto. Y me temo que no faltarían los desquiciados que reirían felices aplastando los animalitos.

El trabajo se lleva a cabo en el valle de Aburrá, y Juan Carlos pretende extenderlo a todo el país. Para ello ha creado la Red Colombiana de Seguimiento de Fauna Atropellada (Recosfa), que tiene una aplicación de celular para reportar desde cualquier parte del país un atropello de fauna, y así se aspira a hacer un mapa con las zonas de mayor riesgo y buscar medidas de mitigación. Esta aplicación ya la están usando en México y Ecuador.

Juan Carlos ya ha encontrado en 35 salidas 318 animales atropellados, y las concesiones de vías en que trabaja le han reportado 700 en 5 meses.

El 47 por ciento de atropellos corresponde a mamíferos: chuchas, ardillas, perros de monte, puerco espines, zorros, conejos y armadillos. El 31 por ciento son aves: barranqueros, tórtolas, mirlos, azulejos, lechuzas comunes y guacharacas. El 13 por ciento corresponde a anfibios y el 9 por ciento, a reptiles.

El proyecto pretende generar propuestas de pasos de fauna o puentes verdes en las vías estudiadas, y proponer un modelo para predecir los puntos con mayor probabilidad de atropellos de fauna.

Necesitamos muchos colombianos como Juan Carlos, que nos enseñen a amar efectivamente a Colombia y a sus recursos de flora y fauna.

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Bellísimo el libro ‘Soñando el territorio’. La CAR Cundinamarca nos muestra las riquezas naturales del departamento: páramos, lagunas, bosques de cordillera, ríos, reservas naturales. Las fotos de Óscar Pérez Fernández son impecables. Excelente idea la de incluir los nombres de las personas que cuidan cada rincón del departamento.

ANDRÉS HURTADO GARCÍA