Doce preguntas para el embajador de China desde San Victorino

Doce preguntas para el embajador de China desde San Victorino

EL TIEMPO y Citytv acompañaron al diplomático. Propuso diálogo entre comerciantes de ambos países.

3 de junio de 2016, 12:13 am

Li Nianping, embajador de la República Popular China, llegó al populoso sector de San Victorino, en el corazón de Bogotá, a las 2:16 de la tarde del jueves.

Lo esperaban sus paisanos dueños de negocios para recorrer la zona y establecer la ‘temperatura’ tras las protestas que comerciantes locales del sector realizaron el 18 de mayo contra los precios bajos que cobran por sus productos y las altas primas que pagan los chinos para tomar en arriendo los locales. (Lea también: Comerciantes chinos quieren quedarse con el mercado de San Victorino)

Durante el recorrido hubo insultos, silbidos, sonaron cornetas y no faltaron los que dijeron: “que compre el ‘Bronx’ ”, “que compre la L”, “fuera, chinos”, “ahí está el billete”, decían. Pero también otros fueron respetuosos.

Li se sintió nervioso pero al final dijo que lo importante es la concertación y una buena comunicación. El embajador, quien lleva cerca de seis meses en el país, habló con EL TIEMPO.

Durante el recorrido del embajador, algunos de los comerciantes lo gritaron e insultaron. Otros fueron más conciliadores. Foto: Abel Cárdenas / EL TIEMPO.


¿Cuál es su opinión de las protestas en San Victorino?

Siento mucha lástima con lo que ha pasado entre los comerciantes locales con nuestros mercaderes, sobre todo las protestas y las marchas dirigidas a nuestros paisanos. Es un tipo de conflicto unilateral. Ese día (de la protesta) ocurrieron algunos actos violentos y dirigidos a nuestros paisanos, me parecen injustos.

¿Qué piensa?

Que nuestros comerciantes son víctimas de estos conflictos porque en una economía de mercado, siempre ocurre este tipo de competencia entre las tiendas y eso es normal. (Además: ¿Chinatown? Comerciantes chinos se adueñan de San Victorino y otros sectores de Bogotá?

Pero se mencionan presuntas irregularidades…

China se opone a comportamientos ilegales. Es un Estado de derecho y esos comportamientos serán castigados por lo legal. Pero, como siempre, las operaciones jurídicas tienen que tener pruebas y creo que nuestros paisanos tienen sus derechos legítimos que serán protegidos y garantizados en Colombia. Siempre exigimos a los paisanos que, primero, acaten y respeten las normas de Colombia; segundo, hacer competencia legal; tercero, lograr una convivencia amistosa con sus amigos comerciantes locales; cuarto, dar solución a sus discrepancias a través de una conciliación amistosa, y quinto, si es necesario, recurrir a las herramientas legales.

¿Sus paisanos han sido afectados, amenazados?

Parte de nuestros paisanos han experimentado graves y grandes pérdidas porque a lo largo de estas rondas de inspecciones, muchas de sus mercancías han sido retenidas y también, bajo las circunstancias de las protestas, se vieron obligados a cerrar sus tiendas y sus negocios han sido impactados de forma bastante negativa.

Pero lo peor es una afectación psicológica para ellos porque se siente una inquietud bastante grande, no se sienten con la seguridad de vivir en Bogotá.

La embajada asume la responsabilidad de proteger a nuestros paisanos residentes en Colombia y yo siempre les digo que crean en el Gobierno colombiano y sus autoridades competentes porque ellos sí van a tomar medidas efectivas para proteger la seguridad vital y de sus bienes.

¿Cuál es su papel en este tema?

Abogamos por una negociación, una conciliación amistosa para dar una solución lo antes posible a estas discrepancias. Como decimos los chinos: un ambiente amistoso puede generar muchas ganancias, solo a través de esta forma podemos lograr un negocio de beneficio mutuo y de ganancia compartida.

El embajador chino, Li NianPing, recorrió algunos de los locales comerciales del sector. Foto: Abel Cárdenas / EL TIEMPO.


Pero hay quejas por competencia desleal…

Yo no soy comerciante. Sin embargo, pienso que los comerciantes buscan la mejor forma de promover sus ventas a través de diferentes vías para promocionar sus productos. El propósito de los dueños de las tiendas es ganar plata y no hacer negocios que les perjudique. En cuanto al precio de las tiendas locales de China, sobre todo vestuario y prendas, es porque tiene un precio relativamente más económico que los de Colombia.

¿Por qué son más económicos?

Les pregunté a nuestros comerciantes y me dicen que es por el bajo costo de la mano de obra de China. Y la segunda, es que son ropas importadas de China por el cambio de estación: cuando hay invierno se compra lo de verano y es más barato. (En fotos: Las protestas de los comerciantes contra negocios chinos en San Victorino)

¿Cuál es su mensaje?

Espero que de corazón ambos comerciantes en el sector de San Victorino convivan de forma amistosa porque acá hay una gran parte de los comerciantes locales que no tienen conocimiento de las razones anteriormente mencionadas y por eso hace mucha falta estrechar las comunicaciones a través de las conciliaciones amistosas y formulando un consenso de las nuevas formas de este mercado.

¿Y fórmulas de solución?

Pueden los mercaderes de las tiendas de chinos poner un precio más alto y así podrán ganar más, pero siempre a los consumidores nos gusta más los productos económicos y de calidad mejor.

¿Cuántos chinos hay en Colombia?

Entre 20.000 y 30.000 personas que llevan entre dos y tres generaciones. La mayoría de ellos tiene la nacionalidad colombiana. A lo largo de estos años hay muchas personas que se dedican a la amistad entre los dos pueblos y constituyen una base muy sólida.

¿Y cómo son las relaciones de los dos países?

El comercio entre los dos países constituye un punto brillante en las relaciones bilaterales. El año pasado la totalidad del comercio fue de 11.100 millones de dólares y para este primer trimestre es de 2.169 millones de dólares. Hay que esperar a que se recupere la economía mundial.

Y en este 2016...

Para este primer trimestre del año la importación es de 700 millones de dólares y la exportación de 1.400 millones de dólares. La disminución es relativamente grande.

HUGO PARRA
Reportero de EL TIEMPO