'Es imprescindible una nueva Cinemateca Distrital': Julián Correa

'Es imprescindible una nueva Cinemateca Distrital': Julián Correa

El director saliente de la institución defiende proyecto que genera preocupación entre cineastas.

'Es imprescindible una nueva Cinemateca Distrital': Julián Correa
22 de mayo de 2016, 04:42 am

Una campaña en redes sociales, en cartas a los medios de comunicación y en proyecciones de cine, apoyada por directores del calibre de Luis Ospina, Felipe Aljure y Sergio Cabrera, ha movilizado al gremio cinematográfico, luego de que se conoció que el proyecto de la nueva Cinemateca Distrital, que la anterior administración tenía como una de sus prioridades, está en suspenso y sus obras están retrasadas.

La polémica subió de tono la semana pasada, cuando el director de la Cinemateca, Julián David Correa, dejó el cargo y la Secretaría de Cultura de Bogotá aseguró que “no hay disponibilidad de recursos para garantizar el proyecto en su integralidad”, aludiendo a los costos de la dotación.

Luego de unos días de silencio, Correa aceptó responder un cuestionario de EL TIEMPO, en el que insiste en que es necesario emprender este proyecto para apoyar el momento actual del cine colombiano.

¿Es imprescindible construir una nueva Cinemateca Distrital?

Sí, sin duda. Los colombianos nos maravillamos con los resultados recientes del cine nacional pero ninguno de esos triunfos surge en el vacío. La formación de públicos y creadores es imprescindible, y es fundamental el desarrollo de políticas públicas para el fomento del sector, como también lo es la preservación de nuestra memoria y la existencia de becas y laboratorios de creación para construir nuevas memorias y nuevos patrimonios. La Cinemateca no es una sala de cine.

(Además: En vilo el futuro de la nueva Cinemateca Distrital)

¿Por qué no se dejaron listos los 9.500 millones de pesos que faltan para la dotación?

Los recursos para el nuevo edificio de la Cinemateca se han girado en tres distintas vigencias desde la Secretaría General de la Alcaldía (Alta Consejería de las TIC), la Empresa de Renovación Urbana de Bogotá (ERU) y el Instituto Distrital de las Artes (IDARTES). En 2014 fueron 3.029 millones de pesos; en 2015, 24.500 millones, y en 2016, 9.000 millones. De ellos, hay 9.000 millones en el Idartes y lo demás está en una fiducia mercantil irrevocable. Con esos dineros se pagaron el concurso y el contrato de los arquitectos y la licencia de construcción, entre otros costos. El contrato de construcción que se asignó a través de una invitación pública a finales del año pasado vale 22.387 millones, de manera que hay dinero suficiente para la construcción y la interventoría de obra y además quedan recursos parciales para la dotación (800 millones que aportó con destinación específica la Alta Consejería de las TIC).

Nunca tuvo sentido tener el total de los recursos de dotación (alrededor de 9.557 millones de pesos) sin haber empezado la construcción. Sobre todo si se tiene en cuenta que mucho de esa dotación es inversión en tecnología que cambia constantemente. Lo ideal es buscar recursos privados para esa dotación o si hay interés de la Alcaldía, recursos públicos de la vigencia del 2017 o 2018, porque la construcción dura 20 meses.

Cuando se habla de dotación, ¿a qué se refieren?

La dotación requerida a la conclusión de la obra (es decir, tras 20 meses de iniciada) incluye: salas de cine (proyectores, sonido, sillas, etc.), oficinas (escritorios, computadores, etc.), bodegas de la filmoteca (mobiliario, equipos para la digitalización de películas), mediateca (mobiliario, computadores, televisores, etc.) y laboratorios de creación (computadores, software, cámaras, luces, etc.), entre otras.

¿El proyecto permite que la Cinemateca sea autosostenible con otros ingresos?

La Cinemateca Distrital no es una sala de cine, desde 1971 es una institución de la Alcaldía que impulsa el desarrollo de nuestras imágenes en movimiento. Desde su fundación, la Cinemateca trabaja por la formación de públicos y realizadores, en los 70 comienza sus investigaciones y publicaciones y crea su filmoteca (archivos en 35mm y 16mm.), en los 80 da inicio a su mediateca y en los 90 empieza a respaldar la realización de cine a través de convocatorias públicas que hoy también financian la expresión y formación con nuevos medios, el rescate de archivos fílmicos, las investigaciones y los festivales de cine, entre otros.

La única película colombiana que ha ganado una Palma de Oro en Cannes (‘Leidi’, de Simón Mesa) fue financiada con una beca de la Cinemateca del año 2013. La Cinemateca en la actualidad desarrolla programas de formación en todas las localidades de Bogotá para fortalecer a creadores y gestores, quienes gracias a este estímulo han fundado nuevas salas y empresas productoras, y han realizado medio centenar de cortometrajes en los últimos años. La Cinemateca creó una red de salas asociadas que proyecta cine gratis en 16 localidades de Bogotá y cuenta con salas aliadas en cuatro ciudades de Colombia y en varios países de la región. La Cinemateca es parte de la FIAF (Federación Internacional de Archivos Fílmicos), es socio fundador de BIBLIOCI (Red de bibliotecas de cine y medios audiovisuales de América Latina) y también es la Comisión Fílmica de Bogotá, un programa que creamos en el año 2014. La Cinemateca es un centro de investigaciones que realiza siete publicaciones anuales. La Cinemateca es un laboratorio de creación y un centro de innovación. La Cinemateca preserva el patrimonio cinematográfico y crea nuevos patrimonios.

(También: Arquitectos caleños diseñarán la nueva Cinemateca de Bogotá)

Teniendo claro que la Cinemateca no es una sala de cine, sino un instrumento del Estado para el desarrollo audiovisual, se entiende que muchas de sus actividades seguirán existiendo gracias a recursos públicos; sin embargo, la nueva Cinemateca está pensada como parte del clúster de las industrias culturales y de contenido de Bogotá, y como un espacio y un conjunto de acciones en donde la participación de aliados privados es importante. El cine colombiano se ha construido como una suma de esfuerzos públicos y privados. Desde la formulación de la propuesta de la nueva Cinemateca se ha entendido que esa mezcla de voluntades y recursos es fundamental.

Desde su concepción este edificio ha recibido aportes diferentes a los de la Alcaldía: las salas de cine se diseñaron con la asesoría de Cine Colombia, y las bodegas de la filmoteca y el área de digitalización se diseñaron con la participación de Paolo Tosini de la Cineteca Nacional de México. Pensando en contar con fuentes diversas de financiación el nuevo edificio de la Cinemateca tiene áreas comercializables: un sótano de parqueaderos, en el nivel de la calle tiene café, restaurante, “tienda de museo” y servicios financieros, y cuenta con dos áreas comerciales asociadas a las salas de cine (en donde podría haber cuatro espacios: confitería y café, entre otros posibles). Ingresos adicionales a los proporcionados por estas áreas comerciales están representados por la venta de bienes y servicios, por la taquilla de las salas de cine y de la galería, y por el alquiler de otros espacios como las mismas salas de cine o los salones, entre otros. En una estimación conservadora, en el primer año de operación del nuevo edificio los ingresos serían superiores a los 2.000 millones de pesos.

La Empresa de Renovación Urbana debía ejecutar las obras este año, pero no fue así. Foto: Cortesía: Colectivo 720

¿Qué pasa si el Gobierno Distrital no ejecuta los dineros de la fiducia en un plazo determinado?

Me parece que esa es una pregunta para los equipos jurídicos de la Alcaldía.

¿Qué viabilidad hay de que el proyecto se convierta en una alianza público-privada (APP)?

La nueva Cinemateca es un proyecto único en el continente y está lleno de posibilidades para todo tipo de socios. Lo que en este momento no puede suceder es que por estar buscando dineros privados se pierda el lote y los recursos públicos ya asignados y con destinación específica, y que no se inicie la construcción que es una necesidad de las artes y las industrias audiovisuales de la ciudad, y que durante tantos años se ha venido preparando.

¿Existe la posibilidad de que el Ministerio de Cultura destine algunos recursos para este proyecto?

Esa es una buena pregunta para la Ministra de Cultura, aunque hay un precedente del Fondo para el Desarrollo Cinematográfico (FDC) que administra el Consejo Nacional para las Artes y la Cultura Cinematográfica (CNACC), consejo que preside el Ministerio: durante dos años consecutivos la Fundación Patrimonio Fílmico Colombiano recibió dineros del FDC para la construcción de sus bodegas y su nueva sede.

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