Fuerza Aérea no puede impedir retiro de uniformados sin justificación

Fuerza Aérea no puede impedir retiro de uniformados sin justificación

Corte asegura que las razones de seguridad nacional para negar retiro del servicio se deben probar.

Fuerza Aérea no puede impedir retiro de uniformados sin justificación
19 de abril de 2016, 04:04 pm

La Corte Constitucional falló a favor de una tutela que Jhon Jaiber Soler Navarro instauró el 30 de julio del año pasado contra la Fuerza Aérea Colombiana (FAC), porque esta institución impedía su retiro del servicio como suboficial aerotécnico.

La FAC le negaba su solicitud considerando que "por razones de seguridad nacional y especiales del servicio" debía permanecer por lo menos seis años, es decir, hasta el 19 de enero del 2020. Esa fue la justificación por la que, a pesar de que el uniformado pidió el retiro a partir de junio del 2014, a la fecha no se había hecho efectivo.

De fondo, Soler, quien tiene 24 años, argumentó que quería salir de la FAC porque se sentía inconforme con la remuneración que recibía por sus labores. Además, alegaba que tenía dificultades como el "desgaste físico y mental, ausencia de herramientas suficientes para desempeñar su labor como controlador de tránsito aéreo, ausencia de vocación militar y deseos de desarrollar un proyecto de vida civil, y adelantar estudios universitarios".

Por esta razón, Soler aseguró que al ser obligado a mantenerse en servicio activo, en contra de su voluntad, se estaban vulnerando sus derechos  "fundamentales al libre desarrollo de la personalidad, debido proceso e igualdad".

El fallo de la magistrada María Victoria Calle asegura que la Fuerza Aérea vulneró los derechos del suboficial porque "se ha negado a resolver de forma inmediata la solicitud de retiro voluntario del servicio activo, posponiendo por un lapso prolongado (calculado incluso en años) la realización de deseo de separarse de la institución a la que pertenece".

La Corte también recordó que "un miembro de la Fuerza Pública no puede ser obligado a permanecer durante un tiempo amplio e inflexible en el servicio activo, aludiendo únicamente imposiciones temporales contenidas en directivas internas de las instituciones militares o de policía".

Para el alto tribunal, las instituciones castrenses deben probar cuáles son las razones "de seguridad nacional o especiales del servicio" que impiden que un miembro de la Fuerza Pública pueda salir de la institución. Así, aseguró que en el caso de Soler no se encuentra justificada ni proporcionada la decisión de mantenerlo en la FAC "en un cargo que perfectamente podría ser ocupado por cualquier otra persona capacitada para tal fin".

Por eso, la Corte tuteló sus derechos al libre desarrollo de la personalidad, a la libertad de escoger profesión u oficio y al trabajo del actor, los cuales le fueron vulnerados al negársele injustificadamente su retiro voluntario.

"Es la institución castrense la que cuenta con la información necesaria para probar los hechos que sustentan la decisión de impedir el retiro de uno de sus miembros", aseguró la Corte.

Además, en los casos en los que la razón para negar el retiro sea la situación de orden público del país, relacionado con el conflicto interno, la Corte aseguró que es indispensable que las Fuerzas Militares valoren cada caso en particular con el fin de "probar sólidamente el nexo entre las funciones cumplidas por el peticionario y la respuesta a las amenazas de las organizaciones delicitivas.

Esto porque, dice la Corte, estas instituciones tienen una jerarquía muy clara en la que es posible identificar la importancia de las funciones que desarrolla cada persona, "dependiendo, por ejemplo, el grado militar con el que cuenta, su especialidad, experiencia y capacitación".

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